El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!
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martes, 28 de septiembre de 2021

Maizena suave, como siempre te soñé (1980)


Hace 40 años una nueva serie de premezclas quería venir a comerse al mundo, o mejor dicho a que se los coman a ellos: no eran ni Royal ni Exquisita ni Instantix sino la línea de postres y flanes Maizena, lanzados a fines de 1980 y que dieron batalla durante todo 1981. No informaban si estos productos necesariamente contaban con fécula de maíz marca Maizena o eran de otra composición y simplemente tenían un nombre ya conocido que les daba algo de prestigio y fama de entrada. Como vemos en la foto, contaban con una línea bastante escueta: flan sabor vainilla y postre chocolate o vainilla.
A pesar de autodenominarse suaves y deliciosos, lamentablemente la mayoría de la población no los probó demasiado porque terminaron teniendo un fugaz paso por el mercado. Forman parte de las infinitas intenciones de Maizena (invención de los hermanos Duryea en USA, producida primero por Refinerñías de Maíz, luego por BestFoods y ahora Unilever) de querer ser algo más que el paquetito de fécula para alfajores, como aquellos saborizantes para la leche de principios de los 2000 o las galletas con semillas del año 2019... 

lunes, 11 de mayo de 2020

Las marcas no se aislan

Si hay algo que la cuarentena permite sobre todas las cosas es seguir y seguir probando cosas de todo tipo, sobre todo comestibles: ya sean novedades de los últimos meses o rarezas que todavía no se publicaban por aquí, primera marca o séptima, saludables o pecaminosamente ricos, estuvimos viendo más cosas del universo marqueril (unos 20 productos que son apenas una pequeña muestra de lo que andamos catando, así que se vienen más) para todos los gustos y para que puedan ir a comprar y probar con barbijo puesto:

Dulce Dolcella La Serenísima: sin tanto aislamiento seguramente este dulce hubiera sido una verdadera locura de consumo. Es un dulce de leche como los que LS sabe hacer, pero mezclado con cacao y saborizante de avellana. Es una muy genial versión “argentinizada” del Nutella. Se le nota el gusto a dulce pero también el gusto a avellanas, haciéndolo un producto riquísimo. Al tener la consistencia de dulce de leche y no Nutella es mucho menos graso y pastoso, ideal para los que el producto italiano les cae pesado. Ojalá que tenga mucha vida…

Tostaditas sin sal Tosti: desde 2019 regresó la tradicional marca de tostaditas que en 1995 fue comprada por el grupo Macri (que controlaba a Canale) y que a fines de esa década terminó con Nabisco-Terrabusi y siguió las mutaciones de la multinacional, siendo primero de Kraft y luego de Mondelez. El año pasado la marca pasó a Marcelo Cueto SA, los mismos fabricantes de las tostadas Breviss y las marca Carrefour regresando al mercado luego de mucha inactividad. Sin cambiar el logo ni los envases las tostaditas súper finitas siguen siendo aptas para comerlas con lo que sea…

Nesquik saborizados: en formato escolar aparecieron estas leches del tradicional cacao de Nestlé pero esta vez sin ninguna relación con ese cacao. Leches saborizadas con miles de nutrientes: evidentemente muy sanas aunque no tengan un gusto que enloquezca. La de frutilla poco se le siente el sabor a algo y la de banana podría ser la más pasable, pero las dos son muy tenues. Al lado de cosas ultra azucaradas resultan desabridas. Esperemos que en el futuro más que estas ediciones para infantes “listas para tomar” traigan los polvos saborizantes que en otros países son bastante exitosos…

Jabón Netic: en el medio de la frenética adquisición de marcas tradicionales que ha sabido hacer el Grupo Queruclor últimamente (con Polyana, Odex, Harpers, Vencedor, Aktiol, etc)  también se han dedicado a experimentar sacando productos con nombre nuevo. Así obtuvimos este jabón líquido llamado Netic. Curioso que se hayan animado a sacar un jabón nuevo, ya teniendo su marca estrella Querubín, aunque tal vez sea pensado como una segunda marca. El jabón es bastante regular y no sorprende en su perfume ni en su rendimiento. También han sacado un suavizante llamado Woody… lo han probado?

 Jugos Pent Cola y Ja: el de la izquierda es un producto que ya tiene sus años, pero que recién ahora me senté a probar. Es bastante rico y se asemeja a una gaseosa de renombre pero sin gas. Sólo hay que tener cuidado con las proporciones para no morir tomando jarabe extradulce. El de la derecha es un extraño jugo llamado simplemente “Ja!” y lleno de emojis, buscando llamarle la atención a los más chicos. Está fabricado por einst Argentina, los mismos del cacao Quicker, el jugo Fit bajas calorías y el bizarro Rinde Dos. Y qué tal de gusto? Bastante bueno, pero no se le siente diferencia a haber comprado un Rinde Dos, a excepción de rendir sólo 1 litro…

Galletitas Maizena: así como en los últimos meses Unilever sacó bizcochuelos, pastas y olsitas de mix de semillas ahora incorporó una interesante línea de galletitas libres de gluten. Las de la foto eran las más atractivas para probar: un sabor chocolate importante como si fuera pseudoartesanal junto con semillas que no son tan visibles como en la imagen. Por unos segundos pueden hacerles olvidar que están comiendo algo sin gluten. Un gusto parecido a comprar las marcas para celíacos ya conocidas… qué las diferenciará para sobrevivir? no sabemos…

Jugo Pura Frutta frutilla y manzana: resulta difícil ver estas cajas de jugo y no creer que son una submarca de Baggio, pero son una empresa patagónica totalmente independiente nacida en 2017. Desde 2019 lanzaron los “blends de estación” de arándano con manzana o frutilla con manzana. Probamos este último caso y si bien es un jugo aceptable, la frutilla está totalmente invadida por la manzana. No deja de ser rico, pero no se trata de una combinación 50/50. Lo bueno es que se tratarían de jugos 100%, es decir no vienen “aguados” como un Pindapoy…

Chipá Paraguayo: un producto traído directamente de Paraguay llamado Hijas de Feliciana de Fariña que terminó siendo una verdadera delicia. En su país natal son una empresa que también genera mermeladas, pepas y “comidas típicas” como Pizza de Mandioca, Pastel Mandi’o, Mbejú, Butifarra o hasta la tradicional Sopa Paraguaya. Sin embargo, su producto más antiguo (elaborado desde mediados de los 40) y característicos son estos chipá polvorientos pero con mucho sabor. Por tener esa consistencia y queso en su composición el comerlos recuerda a las Kes Bun de Pepsico, pero a diferencia de estas últimas estos chipá no tienen conservantes…

Leche de almendras Vrink: más allá de ser una bebida vegetal, lo llamativo de esta marca era que ofrecía varios sabores aparte del “natural”. El gusto Chocolate está disponible tanto con maní como con almendras, y de estas últimas también viene el sabor vainilla. Era fácil resultar algo rico después de que el Ades chocolatado fuera tan horrible: en efecto esta bebida es bastante más agradable y el gustito delicado a almendras también se siente muy bien. Un producto recomendable aunque bastante caro. Otra leche de este tipo a probar próximamente será la Silk…

Granola Granix: una muy rica combinación de cereales de Granix que recientemente renovó la cara de sus empaques. El envase rosado contiene frutos rojos deshidratados, el paquete violeta contiene coco y miel y el verde es de pasas. En todos los casos la mezcla está muy bien equilibrada y se le saca el mayor provecho comiéndola con yogur cremoso natural, como hicimos nosotros. Al mismo tiempo viene un mix de granola importado de Kellog’s que a pesar de traer frutilla y banana combinadas, no resulta tan bueno como el nacional…

Bizcochitos Pindy: la marca sanjuanina Dilexis (primero de dueños provinciales, luego le perteneció a Pepsico y desde 2017 a Tía Maruca) lanzó estos bizcochitos, sin un paquete aparatoso ni sabores extras. Algo bien simple y efectivo, ya que son ricos y recomendables con un toque salado justo… y encima económicos! Nada que envidiarle a las grandes marcas del país. Una gran lavada de cara para la marca Pindy (sin relación a la gaseosa que salió hace muchos años de Pindapoy) que hasta ahora se había caracterizado por lanzar galletitas crackers bastante agrias y ordinarias…

Alfajor Mousse Martínez: no tengo idea hace cuánto existe este alfajor pero desde que lo probé me resultó una real maravilla. En un principio se lo puede comparar con el Suchard Mousse pero el chocolate de su relleno es bastante más amargo y por lo tanto con un gusto más persistente. También su consistencia es menos sólido que el anterior, así que es una experiencia imperdible para los amantes de este tipo de manjar. Porlo menos desde 2015 que Café Martínez vende alfajores, pero por lo menos ahora no tienen un envase havanoide. No sabemos dónde puede estarse vendiendo por fuera de esta línea de cafeterías, pero recomendamos que se empiecen a vender en kioscos… un éxito asegurado que va a asustar a los Cachafaz…

Galletitas Tesoritos de Mirgal: no le hacemos asco a ninguna marca a la hora de probar nuevos horizontes. Es lo que vinimos haciendo hace mucho con todos los diseños de galletas tipo Toddy que vienen apareciendo hace años, sin importar qué calidad nos parece anticipar el diseño. En el caso de estas coloridas y piratescas mini-galletitas el resultado fue bastante decepcionante: pequeñas galletas con muchísimo polvo, con pintitas de “chocolate” casi dibujadas y un sabor a nada demasiado ineludible. Pueden ayudar a matar el tiempo mientras se toma la leche o un café, pero para comerlas solas son un terrible aburrimiento. Pobres los niños que reciban esto de merienda. No es nada personal contra Mirgal: las glaseadas de sus paquetes surtido tienen algo rico…

Leche YoPro: desde este verano se consigue una súper línea de productos con proteína recargada, ideal para todos esos deportistas que no se pueden aguantar estar quietos y tienen que hacer pesas con bidones de agua. En la foto está una bastante aceptable leche chocolatada “sabor moka” descremada pero la línea no se queda ahí sino que incluye yogures con sabores bastante ácidos: probé el de frutilla pero también viene el natural y uno sabor banana con pasta de maní, que ya no me entusiasma probar. YoPro es una marca internacional distribuida por Danone Argentina, lo cual genera que también haya aparecido el yogur Ser con proteínas.

Aderezo de aceituna Marvavic: un verdadero hallazgo mendocino que agradecemos infinitamente que se haya inventado. La idea es bastante sencilla y muy efectiva: aceitunas verdes molidas convertidas en una pastita verde que se puede colocar como mayonesa en un sanguchito o lo que uno quiera. Un excelente producto para poner en la lista de aderezos favoritos como la Mayoliva o las salsas de Tau Delta. Marvavic también se dedica a vender aceitunas en conserva y aceite de oliva: no se ha diversificado mucho pero lo sectorizado que hace lo hace bastante bien…

Arroz preparado Gallo: así como en 2019 Giacomo y Molino Cañuelas lanzaron productos en pote de plástico listos para comer en pocos minutos, Molinos lanzó una línea de arroces saborizados que se preparan en 15 minutos sin tener que agregar nada más. La variedad queso que se probó tiene un olor plástico extraño cuando se lo huele crudo pero ya preparado es un gustito bastante bueno. Los otros sabores disponibles son Mix de vegetales y Verdeo. Ideal para los vagos que quieran comer rápido, no recomendale para los que quieren cosas más naturales…

Galletas de hojaldre Mafalda: imposible de ignorar un producto con ese nombre. Si bien no le dan regalías a Quino lo tenemos presente inconscientemente. Estas galletitas semidulces se asemejan bastante a las ya existentes en el mercado (como las Tía Maruca, las Perssiotto o las Hojalmar) pero son más baratas. La otra variedad disponible son las mismas galletitas en formato rectángulo o “varita”. Lo mismo para el mate pero con otra forma. Aparentemente no hay ninguna presentación salada disponible, y eso es una gran falta…

Rellenas Delicias de la Nonna: volvemos a mencionar un producto con emojis en su envoltorio. Estas galletitas de chocolate y frutilla no serán la gran cosa, pero por el económico precio que tienen son más que aceptables. Llamativo que quieran poner este tipo de caritas electrónicas (y con una licencia oficial pagada) en algo más tradicional como el relacionar un producto con “nuestra abuela”. Pero lo que más nos llama la atención de este producto no es tanto su gusto, su precio o sus emojis por doquier. Lo que nos toca en algún lugar recóndito del ser es el emotivo mensaje que se esconde detrás del paquete, dedicado a los mayores…

Postre BC La Campagnola: casi todas las marcas de premezclas tienen su línea light con sabores un tanto desvanecidos. Este verano la línea BC (nacida en 1986 de la mano de La Campagnola y que ahora está en manos de Arcor) lanzó 3 postres bajas calorías: de chocolate, vainilla y limón a la crema. Los dos primeros sabores no llaman tanto la atención (ya están en otras marcas) así que probamos la tercer opción, la diferente del grupo.  El olor de esta especia de mousse se asemeja a un Redozón limón y su sabor es notoriamente estilo dietético pero adictivo: un limón bien cremoso para comer hasta hartarse. Recomendado para hacer un lemon pie más liviano… 

Dulce de leche Gándara: damos por finalizado este boletín volviendo a nombrar esta histórica marca que comentamos hace unos meses cuando volvió de la mano de una misteriosa leche y los aún más misteriosos purés de tomates. Hace décadas este dulce de leche era el preferido de muchos, pero hoy no tiene un gusto para volverse loco. Bastante grumoso y pastoso, como si fuera de repostería aunque sin ese dulce exagerado de dicha variedad. Tristemente nada del otro mundo: ni siquiera se molestaron en tratar de innovar en el envase: es prácticamente el mismo que venía a fines de los 90.

domingo, 12 de mayo de 2019

La energía de lo nuevo

Llegó la hora de comentar algunos de las novedades que han aparecido en las últimas semanas en el mundillo de las golosinas nacionales:

La marca Maizena de Unilever es bastante bien conocida y casi no necesita presentación en el mundo de la cocina: se utilizará mayoritariamente para hacer alfajores pero es un ingrediente bien conocido y que está presente en muchas recetas modernas. Así y todo sigue teniendo ese aspecto de marca “de abuela” y las últimas campañas en donde siempre se hablaba de tiempos nostálgicos no ayudaban mucho a traer a Maizena al nuevo siglo. Debe ser por eso que ahora se han animado a modernizar el nombre sacando nuevos productos para las nuevas generaciones de veinteañeros, bautizada “Buenas Semillas”: por un lado una serie de premezclas con los tradicionales bizcochuelos pero también con muy ricos brownies. Además del gancho de incluir semillas son productos sin gluten. La cosa no termina ahí: también han aparecido bolsitas de semillas con granola, manzana deshidratada, pasas de uva, pera, canela, miel, etc. La nula publicidad por medios tradicionales de estas “golosinas saludables” demuestra el tipo de público al que apuntan estos lanzamientos. ¿Lograrán la reconciliación generacional o reconfirmarán que Maizena es una marca vieja que se quiere hacer la pendeja?

Un largo camino han recorrido las galletitas Dale de Dilexis: aquellas que aparecieron en la década pasada como competencia de las Polvorita con sabores chocolate y vainilla, pero que tras la compra de Pepsico sufrieron un cambio interesante en su receta (se volvieron más ricas y la forma de la galleta pasó a tener una mejor terminación: ya no te raspabas con las impurezas de los boredes de las tapas) y pasaron a venderse en un paquete largo tipo galleta brasilera. En 2018 al volver a venderse la planta sanjuanina (esta vez a manos de Tía Maruca) era evidente que iban a tener un nuevo cambio: esta vez pasaron a ser las galletas estrella del nuevo surtido Dale. Dicho surtido, claramente más accesible que el de las grandes marcas, trae una variedad aceptable: unos anillos que si bien se les desborda el glacé no están tan feos y unos simil “copetes” y “gota larga” ideales para mojar en café con leche. Mención aparte para esas cuadraditas con una espiral en el medio: las de chocolate se venden aparte en un paquete violeta… acaso alguien puede llegar a confundirlas con las Chocolinas? quién sabe…

Le guste a quien le guste, hay que decirlo: la Navidad terminó hace rato. No obstante, la gente de Arcor no lo quiere reconocer y sacó hace poco este paquete con motivo navideño con cereal bañado en chocolate cobertura bastante aceptable para aportar energías. En ningún momento se llegó a ver en su correspondiente época, así que no sabemos cómo etiquetarlo: si es algo verdaderamente navideño que se vende ahora porque quedó un remanente de Diciembre o si es algo nuevo-nuevo. El cereal hojuela tipo Zucaritas es el mismo que se vende bajo el nombre del Oso Azuroso, ése que salió en 2017. Aunque sea un producto difícil de meter en la rutina alimentaria (qué es? algo para desayunar? merendar? comer de postre? picar a cualquier hora? ponerlo en una mesa dulce? recibir año nuevo?) es bastante recomendable de probar: no los volverá locos su sabor pero puede ayudar a pasar algún momento en el que anden con ganas de suplir un antojo de chocolate con algo crocante.     

Al margen de los comentarios políticos, está apareciendo últimamente una marca de gomitas que vale la pena curiosear: se llaman Vidal y vienen de España. Estas gomitas, que por ahora sólo se han visto en paquetes grandes de supermercado, traen una gran cantidad de colores y formas: rodajas de sandía, el bastón rojo llamado regaliz, corazones, gotitas, dedos y la clásica mitad de dentadura a lo Draculín. Lo que decidimos probar (y no nos decepcionó) son las denominadas Rellenolas. Esponjosas hasta el máximo, con un tamaño generoso y un aroma artificial pero adictivo, estas frutillas gigantes traen a su alrededor una corona blanca con un sabor cremoso súper rico. Bastantes recomendables para probar, sobre todo si ya les gustan las golosinas sabor cremoso que ya hay en el mercado como por ejemplo con Arcor o Billiken… pero entonces cuál sería la diferencia entere comer lo que ya existe y esta opción importada? principalmente para quien quiera gomitas grandes fuera del tamaño convencional y también con una textura semiblanda que no se percibe en las nacionales. Dan ganas de pellizcarlas a ver si traen jugo, pero eso es sólo una ilusión…

Una curiosidad para sumar a todas las que venimos mostrado: si estos últimos años han sabido probar el (de palabra) chocolate con maní marca Nikolo de Arcor (una especie de primo hermano del Hamlet) sepan que es un nombre también famoso en otros países. Aquí les mostramos el envoltorio mexicano, donde quedan en evidencia por el tan extranjero término “cacahuate”. Además les mostramos el envase de uno que no se produce aquí, la versión Max, en donde podemos ver con mayor claridad qué lo diferencia del Hamlet: el Nikolo también trae almendras. Esta marca es en realidad un invento chileno de Dos en Uno que Arcor ha sabido llevar bien lejos de sus fronteras: según el país, podemos llegar a ver sabores extravagantes como cookies and cream, café, bañado en caramelo, galletita crocante o chocolate blanco. Hamlet no se queda atrás con sabores como banana, menta, frutilla y hasta coco…

En algún momento seguramente han probado un producto de la marca Oblita: o sus cubanitos o sus obleas con sabores variopintos, y también es muy probable que no los hayan visto ni en kioscos ni almacenes o súpers sino en venta ambulante, en alguna promo con un alfajor Guaymallén o un chocolate Hamlet. Si son un poco más expertos en el tema, llegarán a recordar que también tienen su versión del Bon o Bon llamada Oblibon. Así las cosas, han lanzado un nuevo producto que reúne la característica principal de la marca: no estarán nunca como primera opción de un consumidor típico pero su calidad resulta más que correcta. Se trata de los mini cubanitos Coquet, los cuales vienen bañados en “cubierta sabor chocolate” y arroz inflado. Se supone que son la versión mini del miemo producto que puede venderse individualmente, pero éste jamás lo he visto todavía. Arrancan mal si planean probarlos imaginándose algo de sabor similar al Tivis de Felfort: la cobertura simil chocolate casi no tiene gusto. Lo que realmente está bueno es su relleno muy similar al Bon o Bon, es decir que han logrado encontrarle una nueva función al relleno que tienen sus Oblibon…

Algo de revuelo ha generado estos últimos días las galletitas Dismay: asustó a algunos militantes políticos la frase “la galletita de tu clase” escrita al pie de los envases, como vemos en esta imagen de sus galletitas con avena. Lejos de mensajes subliminales sobre el marxismo y la lucha de clases, esta empresa que se gana su lugar en el ámbito escolar desde su fundación en 1988 comercializa una gran cantidad de productos: grisines, bizcochos, galletitas de agua, alfajores de maizena, pepas, etc. Por parte de quienes las han consumido ya sea como obsequio en viajes en colectivo o repartidos en algún establecimiento educativo, les han resultado ricas sin llegar a enloquecer. A título personal, si hay que elegir una galleta de este tipo me quedo con las Abanderado que además de ricas han sabido traer sabores extravagantes como durazno o chocolatada… 

Cerramos por hoy esta serie de comentarios con esta grata coincidencia que habíamos olvidado postear en la serie de productos recolectados en la gira CABA-Mardel del verano último: arriba están las inglesas Sour Patch Kids, gomitas ácidas azucaradas multicolores propiedad de Mondelez. Abajo tenemos la versión criolla: ositos Mogul Extreme, prácticamente con el mismo diseño y packaging. También aparecen allí las Mogul tajaditas de sandía… que son similares a las que hace la española Vidal! A la hora de comparar sabores son bastante similares pero quizás las inglesas sean algo más fuertes…

martes, 20 de febrero de 2018

Para el Doctor (1954)


Que lo sepan todos los flamantes médicos y enfermeros del país: para lucirse en sus trabajos desde ahora hay que usar almidón Linit, el polvo pulcro que obtiene un mayor efecto impecable por más tiempo, tal como afirma en este aviso de 1954… viene con el respaldo de Refinerías de maíz, los creadores de grandes éxitos como Mazola, Kero y Maizena… 

viernes, 21 de julio de 2017

Una historia de a pizcas (1973)


Aunque no se distinga en este aviso de 1973, es más que obvio que el color de la caja de Maizena es amarillo y sus letras son de color rojo: se trata de una de las marcas más inconfundibles que existen en el mercado argentino, al punto tal que es el nombre genérico de cualquier harina de maíz que se pueda conseguir. Nunca se trató de un ingrediente que fuera el elemento mayoritario de una receta sino que, tal como vemos en la publicidad, su negocio siempre fue el de ser la “pizca especial” dentro de otras preparaciones. Hay una grandísima excepción a esta regla: los alfajores (como no podía ser de otra manera) “de maizena”, los cuales trascienden cualquier generación y se siguen comiendo desde hace añares. Al igual que pasa con las Chocolinas y la Chocotorta, dichos alfajores casi que se han comido el concepto de Maizena y es difícil que alguien compre una caja de esas sino es para hacer los famosos alfajorcitos. No obstante, como ya se ha dicho aquí, existe una gran cantidad de preparaciones que manera mucho más secreta incluyen a Maizena en su composición: no por nada en varios países en los que se comercializa su slogan supo ser “Maizena es más de lo que usted imagina”. En Inglaterra en 1840, el almidón de maíz que se producía no tenía inicialmente fines alimenticios, sino que se ocupaba para uniformes de empleados industriales. En Estados Unidos un tal Thomas Kingsford creó una fábrica con fines similares a los europeos, pero se le atribuye a él el volantazo hacia el sector alimentario. Varios años más tarde y aprovechando el éxito que se venía cosechando, en 1854 nace el negocio de Wright Duryea: la marca Maizena, obviamente en su clásica cajita amarilla. Así es: para los que no lo sabían, ese nombre “Duryea” que suele aparecer hasta la actualidad en el frente de las cajas de esta harina no es otra cosa que el apellido del fundador. No pasaría mucho tiempo para que tanto la compañía de Kingsford como la de Duryea se convirtieran en una sola: nace en 1906 la Corn Products Refining Company. De este último nombre se desprendería la filial criolla, llamada oportunamente Refinerías de Maíz. Como ya supimos comentar antes, de esa fábrica también salieron el aceite Mazola, la melaza Kero, la mostaza Savora y la mayonesa Hellman’s. Por aquél entonces Maizena ya era una marca mundialmente reconocida, al punto tal que generó este llamativo conflicto: un industrial colombiano llamado Vicente Giraldo tuvo la genial ocurrencia de crear una fábrica llamada Maizena Univerzal… con caja amarilla y todo! Inevitablemente todo derivó en un juicio por parte de Duryea, pero debido a la profunda defensa que “Don Vicente” realizó para mantener la industria nacional, la sacó bastante barata: ganó el juicio y Duryea le terminó comprando la fábrica, sacándole así el “universal” del título. De esta forma, en todo el mundo la marca se pronuncia exactamente igual, a diferencia de Venezuela donde se le dice Maizina, pero es el nombre oficial de por allí. Volviendo a Refinerías de Maíz, esta multinacional pasó a llamarse BestFoods en 1997 y desde el año 2000 pertenece a Unilever: desde entonces, es esa empresa (dueña también de los jabones Ala, Granby, Drive y Skip, el suavizante Vívere, las sopas Knorr, el puré de tomates Cica, los desodorantes Rexona y Axe, etc etc etc…) la encargada de producir y comercializar a Maizena. Salvo la aventura de haber creado en 2003 los Maizena Nutrisabores (que le podían dar sabor a chocolate, frutilla, dulce de leche o vainilla a la leche) siempre fue una marca poco atendida por parte de Unilever. Muy pocas veces se han vuelto a ver comerciales suyos. Justamente este año apareció uno donde Maizena se sube al tren de la modernidad y, al igual que muchas otras marcas de la cocina, inaugura sus páginas en redes sociales para la difusión de recetas: una vuelta de tuerca al histórico marketing de la firma, ya que entre los años 50 y 70 los recetarios Maizena eran de los más famosos. Sin embargo, a pesar de aún tener pinta de marca del siglo pasado, le espera un gran futuro por delante como vedette dentro de las recetas libres de gluten. Toda una historia la de esta peculiar harina, que si bien ha sobrevivido hasta la actualidad gracias a los alfajores, aún le queda mucho por recorrer escondida en muchos platos…

jueves, 19 de noviembre de 2015

La Patria Alfajorera

Un almacén virtual lleno de muchos alfajores ya publicados previamente en la página: Alfajor del Mundial de EEUU 94, Yes de Nestlé, Negro Bagley, Ópera, Ringo de Terrabusi, Tentalight, los Fabulandia de Alfalibro, Terrabusi, Bariloche, Dieguito Maradona, Milka Mousse (a $1,79!!!!), Chiquititas, Chocoleche, Cachafaz y Tofi.

Ver las publicaciones de la página de Facebook llamada "Coleccionista de Alfajores" (muy buena por cierto) me sirvieron de inspiración para este álbum, lleno exclusivamente de esos exquisitos bocaditos que en otras partes del mundo ni saben que existen: los alfajores y sus mil variedades y marcas posibles. Son infinitos los blogs, facebooks y twitters dedicados a los alfajores, pero nosotros queríamos dejar nuestro pequeño granito de arena también, o mejor dicho nuestro granito de masa. Aunque todo tiene un límite: aún no aparece al alfajor que sea lo suficientemente osado como para ser de gusto salado. Mostramos entonces esta nutrida galería llena de publicidades y envoltorios de distintas épocas y momentos...

Mucho antes que los Minions coparan todo, los Pitufos estaban ahí, realizando una tarea similar. Allá por 1985 la marca Capri (famosa por sus vainillas y por aparecer en el programa Atrévase a Soñar) sacó esta serie especial de alfajores Pitufinos, de chocolate, dulce de leche y hasta de fruta (aunque no se sabe qué fruta...) Un producto así actualmente implicaría un alfajor con tapas o relleno azul, o lleno de premios virtuales, tantas cosas modernas que en los lejanos 80s eran pura fantasía...

Ya lo comentamos antes, pero merecía volver a aparecer, y esta vez al lado de su pituca cajita de 6 unidades: el imbatible Suchard, aquél desarrollado por Terrabusi que vivió su época de esplendor entre 1984 y 2003 y supo reaparecer en el invierno de 2013 de la mano de Mondelez para, esperemos, no irse nunca más...

No se desprecia a un alfajor por su precio o presentación. Por eso, hasta los rudimentarios pero siempre presentes Guaymallén no podían faltar en esta lista. A la derecha de todo vemos un aviso de 1993, en el medio uno del 96 (con otros productos de su línea también apareciendo) y a la izquierda de todo un envoltorio más actual. Siempre económico para no dejarnos las ganas de comer algo dulce.

Todas las provincias tienen sus propios alfajores, pero si hay que buscar la tierra más representativa de ellos probablemente sea Córdoba la elegida. Además de las mil casas de productos artesanales que por allí existen, también hay lugar para los industriales: Georgalos ha lanzado estos últimos años los Tokke simples, realmente muy buenos y sorprendentemente muy accesibles. Aquí vemos tanto la versión con dulce de leche como la de mousse, aquél ingrediente que Suchard trajo al país.

A medida que fueron llegando las multinacionales a la Argentina, todas se dieron cuenta del potencial mercado alfajorero y varias convirtieron sus marcas emblema en alfajores también. Es así como en 1996 nos encontramos con este aviso del (siniestro?) payaso Galak de Nestlé anunciando los chocolates y alfajores Milkybar/Galak.

A la hora de querer comer un alfajor, poco importa la forma o la presentación. Por ende también hacemos lugar al más barato de todos, el Fulbito de Nevares. Aquél austero alfajor sin cobertura que con sus humildes tapitas duras y relleno bastante artificial se ganó el corazón de muchos. Supo tener muchos sabores (dulce de leche, frutilla, chocolate, etc), pero el clásico es el más solicitado y disfrutado: pasta de maní.

Lléndonos bien atrás en el tiempo, llegamos a los 60 y nos topamos con los Palito Ortiz, unos alfajores que dejaron una interesante impronta: el ser publicitados con historietas con continuidad. Aparecían sobre todo en la revista Anteojito. El fabricante (que también producía galletitas y budines) siempre aparecía al pie de cada tira, algo muy común en esa época.

Desde Buenos Aires se hacen sentir los Capitán del Espacio, esos dulces misterios que en estos últimos años fueron abandonando su condición de secretismo y fueron difundiéndose y esparciéndose cada vez más. Aquí vemos tanto la presentación simple como triple, en chocolate negro y glacé.

De vuelta a los 90, nos encontramos con esta joya: el alfajor Piedra Libre de Bagley. Integraba una línea de productos también formado por galletitas y "galletines" dulces que traían en sus envases a las principales figuras de Disney. A tono con los tiempos convertibles, en 1993 sacaron esta espectacular promo con premios que ni 10 promociones actuales podrían recolectar. Danone lo discontinuó.

De vuelta a lo humilde: el alfajor simple de Súper Vea. Muchos pueden mirarlo de reojo, pero tiene un chocolate cobertura muy rico, tal vez de los mejores que ese sector de alfajores pueda tener. Vale la pena probarlo. Ya saben dónde se consigue.

Son alfajores, así que no pueden faltar en la lista. Ya sean caseros o comprados, los alfajores de Maizena son un verdadero clásico. Mucha gente los adora, y en mismas cantidades mucha gente los detesta. Pero hace décadas que sobreviven. Aquí lo vemos en 1968 en un aviso de la marca homónima con la preciada receta, la cual no difiere mucho de la realizada actualmente. ¿Qué hubiera sido de la marca Maizena sin ellos todos estos años?

Lléndonos para el segmento Premium, dimos con el alfajor La Recoleta. No es el único de la franja ni tampoco es extremadamente exquisito, pero no desagrada para nada y no decepciona. La presentación es definitivamente algo muy cautivante.


Y si hablamos de productos Premium, no podíamos saltearlos a ellos: los Havanna, de Mar del Plata al mundo. Cambiaron de dueños y también cambiaron sus canales de distribución. Inclusive ya no son sólo un alfajor, pero siguen siendo la insignia de la compañía. Aquí vemos un aviso de 1996 con la caja amarilla característica. En el medio un clásico envoltorio de ellos de fines de los 80, aunque precedentes de Córdoba. Por último, y ya metidos en el año 2006 aparecen unos simpáticos bomboncitos de la marca, tan irresistibles como el alfajor en sí.


Sin irnos aún de Havanna, nos encontramos con los Havanna minis en una presentación muy especial. Luego de tanta saturación con el asunto Minions, sólo existió un producto para promocionar la película de la competencia, IntensaMente de Pixar. Esors sofisticados alfajores además de traer muy lindos envases traían en cada paquetito una tarjeta coleccinable que traía un código para descargar un juego para smartphones. 

Y por hoy nos terminamos de empachar con una rareza. Había dicho anteriormente que todas las provincias tienen su marca o su estilo particular de hacer alfajores, pero increíblemente San Juan no tenía ninguna firma representativa. Hace relativamente poco tiempo inauguró Tres Cumbres, una cadena dedidcada sólo a ellos y que también los comercializa en cajita estilo Havanna. Aún no los he probado, pero parece ser que conservan muy buenas críticas.

sábado, 8 de noviembre de 2014

No encontraron pretendiente... (1998)


No siempre es fácil insertarse en un nuevo mercado, aunque venga una gran empresa con todo su poder marketinero para tratar de imponerse como sea, aunque muchas otras veces también es una cuestión de suerte. Betty Crocker es una marca estadounidense tremendamente reconocida y muy arraigada en su cultura, lo que no necesariamente significa que en otros países les pase lo mismo. Nacida en los años 20 esta marca (al igual que P&G con su señora Robles) tiene su nombre en base a un personaje inventado por sus dueños, por aquél entonces llamada Washburn Crosby Company. Inmediatamente en 1921 esta marca de conservas y premezclas comienza a formar parte de General Mills, una inmensa multinacional que en la actualidad es propietaria de un sinfín de firmas importantes, como los cereales del Conde Chócula (aparecido tantas veces en Los Simpsons) o los panificados Pillsbury (su personaje, un hombre blanco disfrazado de chef, también apareció en la serie), los chocolates Hershey, los yogures Yoplait (esos que en los inicios de los 80 se los veía con el logo de SanCor) e inclusive distribuyen exclusivamente en Estados Unidos los famosos cereales Trix, propiedad de Nestlé. Como tantas empresas en los años 90, Betty Crocker probó suerte de imponerse en el mercado argentino. Para ello se asociaron con Unilever, y trajeron al país bizcochuelos, chocolate cobertura para tortas, polvos para hornear y también se pudieron conseguir libros de cocina casera auspiciados por esta firma. En 1998, de la mano de Maizena, hace su aparición estos vistosos productos: mezcla en polvo para preparar arroz con leche, algo que me parece que nunca antes y nunca después logró producirse. Como pueden apreciar, venía tanto en variedades tradicional, con canela y en versión chocolatada. Pero a pesar de sus intentos por querer plantar bandera en Argentina, Betty Crocker no terminó nunca de instalarse y es una de las tantas marcas que desaparecieron con la convertibilidad. No obstante, eso no significa que su dueña, General Mills, no esté realizando interesantes negocios en el país. Recientemente han lanzado las barras de cereales Nature Valley y 
aunque no lo crean General Mills son los dueños de... La Salteña! así que no podemos saber aún si en un futuro no muy lejano más marcas provenientes de Norteamérica aparezcan por aquí. Parece difícil de imaginar un nombre tan extranjero como Betty Crocker como marca para tapas para empanadas o pascualinas, pero cuando a una empresa se le acaba la plata y debe ahorrar en publicidad, cosas así pueden aparecer...

jueves, 8 de mayo de 2014

El recetario de Maizena (1973)

Ya habíamos compartido en oportunidades previas las tapas de los recetarios de Blancaflor y Chocolinas / Coquitas. Esta vez toca visitar el recetario de Maizena de principios de los años 70, con una gran cantidad de platos fríos y calientes, dulces y salados, pero con un léxico y un vocabulario propios de una época ya extinta, proveniente de una empresa extinta en su clásica administración también, ya que actualmente la mítica empresa Refinerías de Maíz hoy pertenece a Unilever.


Ese antiguo método de colorear fotografías artificialmente, un proceso a años luz del coloreado que automáticamente hace cualquier cámara fotográfica, puede apreciarse en la tapa y los platos de este recetario.


¿Palabras al ama de casa? ¿Cuándo habrá sido la última vez que una firma se dirigió así a la mujer de la casa, sin generar un abuso de confianza con mucho tuteo? Y sin lugar a dudas, debe haber sido el debut y despedida de la publicación del término "Departamento de Economía Doméstica"


No se deje engañar señora; el sello de Refinerías de Maiz de Recetas Controladas le asegura que realmente ha habido gente física supervisando todo lo aquí escrito, nada de copio pego de recetas de Internet.... todo analógico!


Y por último, lo más importante de todo... si el recetario se llama Maizena... no es por adorno! Recordemos todas las cualidades de este noble producto que no sólo sirve para los alfajorcitos homónimos...