

En 2021 Knorr sacó al mercado un extravagante producto, difícil de pronunciar y promocionar pero que igualmente levantó la suficiente polvareda como para provocar cierta polémica en los medios. Hace 5 años llegaba el denominado "Knorr Rinde Más 3 en 1", un producto alimenticio que consistía en una mezcla de soja texturizada y rebozador, con alguna que otra especie saborizante. Este preparado prometía triplicar el rinde de la carne molida, haciendo que aumentara la cantidad y el sabor de las mismas. Luego de su correspondiente campaña publicitaria por todas las vías posibles, comenzaron los comentarios: que era un signo de la crisis económica que sea visto como saludable "echarle aserrín a la comida", que era un método de marketing para ser pobre pero que no se note, que era un ultraprocesado que arruinaba lo medianamente saludable que representaba una hamburguesa casera, que era un intento de las élites globales forzando a cambiar la alimentación de la población, que había que ser hipócrita para creer que sumar este artículo a la dieta significaba "comer mejor o más saludable", que la idea de estirar carne con soja se venía haciendo hacía décadas y no era para hacer tanto aspamento, que objetivamente la soja (ingrediente menor por detrás de la harina y la sal) llegaba a ser más cara que la carne o simplemente que tenía un sabor artificial y salado en extremo. La empresa se defendía en su página web y envases aclarando que de ninguna manera se podía considerar un sustituto de la carne, por lo que nunca iba a ser tan rico o nutritivo como una albóndiga de guiso.
La cosa es que por lo menos en un principio la creación de Knorr logró llamar la atención, al punto tal que para el año siguiente Molinos Río de la Plata sacó su versión de premezcla, llamada Rindeturri Luchetti, que también tenía en su envase de presentación el pequeño esquemita sobre cómo cambia la cantidad de producto elaborado, con o sin ayudita del estirador de carne, además de su inconfundible perfil familiar. Unilever, dueño de Knorr, se la jugó y durante 2022 a sus productos estrella (como la histórica Savora que vemos en la foto) les sumaba como regalo un sobrecito promocional del Knorr Rinde Más, para que los que no se animaron a probarlo ahora lo hagan sin cargo. Luego sería el turno de premezclas menos industriales y de menor producción, como el optimizador Hamburmax o hasta opciones importadas como la base de hamburguesas Maggi, traída de Chile, que luego estilizó su nombre como "Rindecarne".
Hoy un lustro después se sabe que la versión de Luchetti desapareció apresuradamente... pero la originaria de Knorr también? una vista a vuelo de pájaro por la web demuestra que la suiza nos quiere vender su caldo de toda la vida, especias o algunos productos en maxi-presentación para gastronómicos, pero del optimizador, rendidor, aserrín, polvito, o como le quieran llamar pareciera estar en falta.