A principios de 1991 el muy flamante canal Telefe continuaba con la excelente racha de audiencia que había comenzado a forjar la temporada anterior: ya había logrado destronar a Alejandro Romay y su reinado de 6 años en el pico del rating, y ahora iban camino a la consolidación. A los éxitos que habían logrado instalar en 1990 (Tiempo Nuevo, El Mundo de Disney, Amigos son los Amigos, Indiscreciones, Utilísima, Videomatch) ahora llegaba la oportunidad de imponer más programas para forjar la impronta televisiva de la década. El 2 de Enero debutaba la comedia familiar Grande Pá, con los ya consagrados Arturo Puig y María Leal: un programa pensado meramente para el verano pero que atravesó 4 exitosas temporadas con un rating incendiario, aunque al final virando más hacia el culebrón y el drama que el estilo sit-com del inicio. En Mayo del '91 la revista Gente (parte del multimedios que integraba con Telefe) se encargaba de hacer una intimista y prolongada nota (que duró todo un fin de semana!) a la estrella central de la tv: Arturo Puig y su inesperada conversión a sex symbol maduro, en tiempos del SIDA y el sexo seguro. El aire de comedia ronda todo el artículo, cuando primero se mofan de él tras su fracaso como seductor en la telenovela Carmiña o su mala suerte en el cine con la aún inédita "Kindergarden" de Jorge Polaco, para luego alabar el gran personaje de padre entrañable y tierno que traspasaba la pantalla, que soñaba con la dirección de películas y teatro, y que se le perdonaba desde explicar enmarañadamente lo que era la menstruación hasta el maltrato al hijo de Chicharelli.


Esos mismos días, pero ya para el Domingo 6 de Enero, le tocaría debutar a otro gran tanque de rating del canal por varios años: se trataba de Ritmo de la Noche, el segundo programa que Marcelo Tinelli conduciría en Telefe luego de las vueltas que tuvo su Videomatch el año anterior, pero que logró reflotar y lo hacían mirar al año nuevo con mucha más tranquilidad. La olvidada revista "El Primer Tajo" también de Mayo de 1991 dedicaría su artículo central al camino de Tinelli en ese año y medio, desde estar casi marginado de la tv a estar en el indiscutido centro total, como otro amo y señor de la tv. A lo largo de la nota pueden repetirse algunos lugares comunes repetidos muchas veces (el famoso "no" al programa de Gustavo Lutteral, el milagro del cambio de Videomatch de deportivo a humorístico, la casualidad del nacimiento de Ritmo de la Noche sólo por la huida de Sofovich del canal, tribunas con gente bizarra) pero teniendo la particularidad que era de las primeras veces que se contaba y que era un asunto de inmediata actualidad, en lugar de un relato chupamedista y sepia de la carrera de Marcelo como se vio años después muchas veces. También se mofan un poco de él (no es lindo ni tiene buena voz ni charme) y ya se empezaba inevitablemente a percibir una crítica hacia su estilo exagerado de conducción y el tipo de contenido que ofrecía para la posteridad, pero todo salvaguardado en un contexto de humilde "golpe de suerte" que no se sabría cuándo terminaría.


El éxito no sólo llegaría para ellos dos, sino también para varios programas más que Telefe estrenaría ese año, como Jugate Conmigo o Xuxa. Pero lejos de estos análisis de programas históricos también la revista Humor hacía lo suyo a la hora de hablar de esta nueva y masiva tv: por ejemplo, en Junio de 1991 usarían irónicamente el flamante latiguillo de Grande Pá para hacer mención al muy polémico y comentado casamiento del no muy refinado Julio Mera Figueroa, ministro del interior de Carlos Menem, con la muy joven Agustina Braun Blaquier, perteneciente a una familia de alcurnia. Pero también por esa misma época eran mucho más ácidos (y si se aprecia, marcaron tendencia) con el tipo de programas que hacia Tinelli, dejando en claro la decadencia y el bajo nivel que le dejaban a la tv del futuro, sobre todo a la hora de observar la mecánica de reírse de los demás una y otra vez, más allá de si la habían pegado o no con el rating y la fortuna. La editorial ideal para que lea un Joaquin Phoenix mientras personifica a su Guasón...
