El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!
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viernes, 13 de junio de 2025

Abajo las calorías, arriba Yogurbelt! (1995)


Llegó la nueva opción para cuidarse y a la vez no escatimar en comer rico: algo que ya se dijo decenas de veces pero que ahora es promesa de Yogurbelt Twin Pot, el nuevo lanzamiento de parte de Lactona. Como lo anuncia este aviso de 1995, se trata de un yogur que se puede mezclar junto con aquello que traiga en el compartimiento adjunto (frutillas, duraznos, cerezas y cóctel de frutas) y que además asegura ser 0% grasa y 0% colesterol, estando endulzado por la afamada marca NutraSweet.
El producto diseñado para cuidar la silueta de parte de los mismos fabricantes de Gandara y que tuvo en los años 80 como su cara publicitaria a Patricia Saran, para la nueva década contó con este tipo de innovaciones hasta que Parmalat se hizo cargo de Lactona, en 1998. Esto derivó en su paulatino declive en detrimento de los productos de la casa matriz italiana, y a pesar de algunos tibios relanzamientos a principios de los 2000 (y sin meterse en el triste destino de Parmalat a partir de 2004), fue quedando claro que los años de esplendor de Yogurbelt quedaban en el pasado...

viernes, 29 de diciembre de 2023

Yogurbelt, que raro se te ve (2003)


Para el verano 2003-2004 volvía a hacer su aparición un actor que había pasado casi desapercibido los últimos años, ahora teniendo un tibio regreso con nuevo envase. Para dicha temporada regresaba al mercado la clásica marca Yogurbelt, aquella marca nacida en 1984 que supo pertenecer originariamente a Lactona (Gandara) pero para esos años le tocaba a la aparentemente próspera por siempre italiana Parmalat, los propietarios desde 1998. En este relanzamiento la marca de yogures light que corría desde atrás contra los instaladísimos Ser de La Serenísima-Danone estrenaba nueva imagen, nuevos "aditivos" (vitaminas, calcio, fibra) la expresión 0% que tanto hacía acordar a su competencia pero a último momento reculaban un poco y en su publicidad rescataban el "sabor de siempre" para evitar que muchos se espanten por tanto cambio externo.
Podríamos decir que esta nueva incursión fue un fracaso, pero lo cierto también es que coincide demasiado con el período de debacle y bancarrota de Parmalat, que se produjo ahí nomás, durante esos mismos fines de 2003-inicios de 2004. Todos los productos de la multinacional desaparecieron y fueron teniendo fines erráticos: desde Gandara que volvió en forma de productos lácteos por medio de "Inversiones para el Agro SA" o la marca de postrecitos Sandy (originariamente de La Vascongada pero que también absorbió Parmalat en su momento) como submarca de chocolatada de Baggio hasta el queso Saavedra, hoy propiedad de La Serenísima, que no regresó nunca más...


ACTUALIZACIÓN: Desde la publicación de Facebook  Juan Martín Acosta nos comparte de su afamada colección personal de productos Gandara un comparativo de envases entre lo que era el tradicional y más recordado vasito de Yogurbelt y aquella efímera creación de Parmalat...

lunes, 13 de junio de 2016

Sólo importa lo de afuera...

Es lo que más vemos de los productos que elegimos, y cuando por fin los tenemos en nuestro poder listos para ser consumidos duran apenas segundos en nuestras manos. Gran parte de la vida de los envases de muchos artículos se divide entre las góndolas y los basureros. Pero existen unos pocos privilegiados que caen en las garras de coleccionistas y se vuelven objetos de culto, verdaderas cápsulas del tiempo de otras épocas, esas épocas donde siempre las cosas parecen tener mejor sabor y hacían mejor a la salud. Compartimos ahora algunos envases de distintos comestibles, principalmente lácteos, rastreados por María Lucía Santagata.

Como quien no quiere la cosa, en apenas 3 imágenes se entrecruzan 3 generaciones bien distintas de yogures La Serenísima: primero el formato ochentero donde se aprecia el niño rubio que también aparecía en el Serenito, luego el formato con el nombre "Yogur Entero" que se lo identifica tan fuertemente con los 90 y finalmente el que le le tocó vivir la llegada del nuevo milenio y que perdura hasta hoy: el Yogurísimo.

La versión "con crema" es la más mítica, pero todos estos yogures enteros de La Serenísima igualmente tuvieron muchos adeptos. Hay sabores para elegir: frutilla, vainilla y el exótico ananá, tan exótico en esos años como ahora...

Desde el universo Lactona aparece el clásico Yogurbelt, una marca de yogures que no necesitaba los términos "light", "diet" o "0%" para hacer referencia a ese universo de las bajas calorías. Este yogur descremado sobrevivió durante los 90 bajo el ala de Parmalat y tras el quiebre de esta última fue rematada hace poco, y hoy es propiedad de Baggio, empresa que también compró la marca Sandy y la convirtió en chocolatada... veremos algo referido a Yogurbelt en el futuro, aunque sea una leche descremada? tal vez...

Vos también estabas verde: Yogurbelt en su momento tuvo que competir con aquellos nombres fuertes que La Serenísima desarrolló para el mercado descremado. En un primer momento existió el Descremado La Serenísima, y desde 1993 LS le desarrolló a su línea verde un nombre inoxidable que perdura hasta hoy: Ser, sinónimo de salud y de comer supuestos productos ricos sin culpa, un tema siempre discutible...

No sólo de LS se alimentó la Argentina de antaño: aquí encontramos también dos envases de yogures Sancor con su diseño grafitero-neón de principios de los 90: entero con trozos de fruta y entero sabor banana. Años después nacería Yog's, el actual nombre de los yogures Sancor, y esto ayudaría a acercarse a Yogurísimo.

En un mundo casi dominado por Casancrem, también supo tener sus buenos tiempos el queso Mendicrim... pero el original! aquél desarrollado por Osvaldo L. Mendizábal. Con un logo un poco retocado, sigue dando batalla luego de haber pasado por las manos de Nestlé y Sancor.

Mientras un vaso de Tab mira con recelo desde el fondo, posan todos juntos carios envases de yogur con fruta de La Serenísima.

Hay un Pacman en mi cuchara: ese logo tan particular fue la insignia de Casanto, pero tras la compra de LS su calidad se fue al tacho y se convirtió en una segunda-tercera marca de los Mastellone. En sus mejores tiempos podíamos encontrar este tipo de productos: yogur entero con pulpa y su archipublicitado Casancrem (en este caso sin sal).

Una mermelada Arcor de 1990 con ese logo que, a pesar de sus más de 15 años de defunción, aún es considerado por la mente de muchos como EL logo de Arcor... 

En épocas de tantos enlatados, siempre se puede disfrutar de alguno con un toque retro: de todos, obviamente el más conocido es el Canale, con ese logo que duró hasta los años 90.


Y para terminar, esta linda imagen con muchos potes ochentosos: Gandara, LS, Chambourcy (con su logo que mutó y se volvió el oficial de Nestlé por un tiempo) y los menos populares  Inverlac y Dulesnea