El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!
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miércoles, 1 de julio de 2026

Volvió el dulce Julio (1986)

 Ya no queda claro si sigue festejando El Mes de la Dulzura, como pomposamente le quisieron poner hace algunos años, o se volvió a la tradicional Semana de la Dulzura, aquella fecha comercial nacida en 1989. Algo me hace decir que nos encontramos en una época más propicia de lo segundo. Sin embargo, para este principio de mes hablaremos de otro tiempo: cuando la mencionada "semana" ni siquiera existía, aunque invariablemente se veía venir a la vuelta del kiosco. Hace 40 años la ADGYA (Asociación de Distribuidores de Golosinas Y Afines), una de las responsables de la creación de dicha semana junto con Arcor, tenía su propia publicación mensual donde se aprovechaba de los tiempos invernales y el clima mundialista para hablar de sus dulces novedades. En la misma época que la UKRA (Unión Kiosqueros de la República Argentina) con un mes de diferencia lanzaba sus publicidades golosineras en el suplemento empresarial de Clarín, el cual ya publicamos hace unos años, los socios de ADGYA festejaban el aniversario 48 de su creación, junto a adhesiones de todos los nobles productos del momento, incluso con un evento que se desarrolló un 7 de Junio.
Rescatamos de ese 1986 los principales avisos de golosinas aún vigentes y otras ya desaparecidas en el fondo de la caramelera, incluso con logos y slogans que se recuerdan poco o nada vía web: le damos el paso entonces a las versiones ochenteras de Águila Saint, Adams, Cremalín, Terrabusi, Bagley, Fantín (fabricantes del Topilín), Misky, Georgalos, Lheritier, Fel Fort, Noel, Jorgito, Vaira, chocolates Fénix, Renomé, Lía, alfajores Yapo Yei, Beti-Dan, Arrufat y Bazooka de Stani...


Institucional de chocolates Águila Saint poniendo como protagonista a los envoltorios de dos de sus golosinas más famosas y recientemente introducidas: el Tofi relleno de dulce de leche y el chocolate con leche y figurita corpórea Popsy. Pero hay tiempo para nombrar también a sus otros productos populares: medallones y bombones de menta, Chonik, Comprimido o Jet, además del cacao Neo y el desconocido "Friandise"...

Los tradicionales Chiclet's de Admas llevaban años en el mercado pero para mediados de los 80 se anunciaban de una forma novedosa: con celofán transparente que permitía visualizar los chicles del interior, una "ventanita" que se impuso en gran parte de las golosinas de antaño...

Golosinas retro como el Cremalín (auspiciente del mundial del 78) seguían vigentes, tanto en su presentación bocadito estilo Cabsha como con sus tradicionales caramelos de leche... 

Institucional sencillo y directo del Establecimiento Modelo Terrabusi, con su icónica chica con vestido y paraguas que llevaba una lata de Variedad, una imagen que los de Mondelez empezaron a borrar de sus envases desde 2025... 

Este mismo aviso de los bañados de chocolate Bagley había aparecido previamente publicada en 2023 por parte de los auspicios de la UKRA, con una leve diferencia: era una publicidad en blanco y negro, mientras que aquí vemos en pleno color a los chocolates Amore, al Graffiti y a los clásicos Tubby 3 y 4... nada de coloreo mediante IA!

Una escueta y poco desarrollada publicidad de la caramelera Misky, condenada a marca de segunda categoría de Arcor desde su adquisición en 1972. A la izquierda, el también escueto aviso de la familia Fantin, los mismos que 40 años después siguen manejando la producción de los chupetines Topolín en todas sus variedades...

Un aviso para la línea completa de productos de Georgalos (turrones, caramelos, obleas, chocolates, huevos de pascua) aunque su producto estrella Mantecol tenía un lugar privilegiado, apartado de todos los demás: contaba con presentaciones con nueces, con semillas de sésamo y los todavía existentes bocaditos bañados en chocolate... 

Lheritier, en lugar de mostrar sus conocidos chupetines y caramelos, prefirió un aviso un poco más abstracto, mostrando las típicas fotografías un poco borrosas que sabía difundir la NASA para decir que representaba "el Universo de las cosas ricas y los buenos negocios"...

Muy bien organizada y sectorizada publicidad de Fel Fort, donde además de su productos tradicionales como sus Paragüitas, sus chocolates, medallones y bombones con licor o sus licencias de García Ferré (como el cacao Nutri Hijitus) también le daba espacio a los ChicleFort que venían vendiendo desde la década pasada, con la foto del payaso Firulete. También estaba el novedoso chocolate dietético Fort estrenado en 1983 y los desaparecidos caramelos Fumador...
Otro aviso bastante simple, en este caso de productos Noel, que mantendrían independencia de Arcor hasta que los cordobeses adquirieron la marca en 1994. Un año antes ya habían vendido su división de helados a Frigor de Nestlé...


Avisos de los alfajores Jorgito por partida doble: primero anunciando su querido alfajor y en el siguiente diciendo que el bocadito Jorgelín era la novedad del año: se ve que ese mismo nombre no era ocupado todavía como alfajores triples en la actualidad...


Entre productos más desconocidos como las golosinas Vaira o el chocolate Fénix (la chocllatería premium más antigua según el diario Clárin), se cuelan las más recordadas golosinas Renomé, representadas principalmente por sus pastillas y caramelos. Aguantaron bastante más de lo que se las suele recordar, llegando a tener una imitación de las pastillas DRF o pastillitas estilo La Yapa o Punch llamadas Clix...

Una imagen que de manera bastante completa refleja el catálogo de galletitas y golosinas Lía en ese tiempo. A diferencia del folleto subido en esta página previamente del año 1992, puede decirse que seis años antes era una línea un poco más escueta. Estaban las azucaradas que luego usaría Arcor, las todavía existentes Mediatarde y Polvorita, golosinas olvidadas (como Loredana, Bailarina o el alfajor Chuck) y misteriosos confites...

Por segunda vez nos encontramos con un aviso alusivo a los alfajores Yapo Yei. De no ser por estas publicaciones, esta firma no tendría representación en la web...

Aviso un tanto extraño de bocaditos Beti-Dan, con dos integrantes del Ku Kux Klan enamorados como logo principal, aunque aseguran que son fantasmas y no otra cosa. A pesar de los 30 años de trayectoria que decían tener en ese 1986, hoy no hay mayor información al respecto de ellos...

Los todavía existentes chocolates Arrufat, nacidos en 1931, se anunciaba como una empresa fabricante de varios artículos populares y de consumo masivo. En el presente no se los tiene en cuenta por sus bombones alicorados, su chocolate en rama o sus tabletas con almendras, sino por la producción económica de huevos de pascua...

El querido chicle Bazooka, la marca estadounidense de Topps que en el país comercializaba Stani, figura entre los últimos avisos del folleto. Hasta ese momento, ya se trataba de un nombre veterano, conocido por varias generaciones de chicos, desde su arribo a la Argentina en 1958. Luego de estar comercializado por el trío Cadbury-Stani-Adams (luego llamado Kraft y al final Mondelez) entre 1993 y 2022, su licencia la maneja la argentina Georgalos...

Antes de terminar, el siguiente dato curioso: la última hoja de la revista ADGYA de Junio de 1986 traía las direcciones y números de teléfono de sus anunciantes. Aparte de las marcas ya nombradas aparecía Odol, Lipo, Dellepiane, Suchard, Darío Rodriguez de la Fuente (dueños de Billiken y DRF), Capri y Pochoclos Josesito... cuántas de las que todavía están vivas y conservan sus mismos dueños tendrán las mismas direcciones?

Yapa: aunque poco se habla de dicha asociación, ADGYA persiste hasta la actualidad. Por ejemplo, en 2024 podía verse este afiche para locales adheridos, con sus empresas afiliadas y el potentoso nombre de "Mes de la Dulzura". Permanecían algunas de los viejos tiempos como Fel Fort, Georgalos, Jorgito o Lheritier, pero también había espacios para las firmas que se hicieron populares en los últimos años, como Fantoche, Trío, Vacalín, Par Nor (y sus galletitas Pitusas), Hojalmar, Oblita, Trassens (nuevos dueños, sin relación al histórico alfajor) y Marengo, entre otros...

domingo, 11 de enero de 2026

Mini torta, maxi sabores, mega olvido (2006)


Al margen de los lanzamientos con gran espectacularidad que se hacen en estas últimas temporadas con alfajores en verano, hay que decir que durante mucho tiempo el verano fue definitivamente (y lamentablemente) una época donde los alfajores desaparecían y se iban a hibernar hasta el otoño. Una de las pocas excepciones de este patrón ocurrió en 2006 cuando la ya tradicional Minitorta Águila (que iba camino a cumplir su 4to año de vida) lanzaba dos ediciones especiales para el verano: las efímeras Minitortas de menta y durazno, dos sabores que pretendían ser más frescos para el verano.
Por desgracia, a pesar de ser muy buenas, no tuvieron salida al nivel de las instaladas variedades brownie, coco y clásica, las cuales siguen vigentes y peleando desde entonces todos los cambios de tamaño y sabor que sufrieron las demás marcas. Y volviendo a ese aviso que emulaba a Gulliver hace 20 años, puede verse que en ese momento Arcor recogía el guante por el dilema que existía y que nunca se resolvió: es acaso la Minitorta realmente un alfajor o como lo dice su nombre corresponde a otro tipo de producto? Porque es dentro de todo una gran golosina... ahora bien, nunca pudieron hacer creer que se trataba de un producto "casero"...

miércoles, 2 de julio de 2025

El tour histórico de la Semana de la Dulzura









Para esta Semana de la Dulzura está la oportunidad de regalar y regalarse todo tipo de productos chocolatosos de todas las épocas, inclusive de los tiempos en los que la mencionada semana ni siquiera estaba en la cabeza de los gerentes de marketing. Así, gracias a los presentes registros gráficos podemos viajar hasta los Alpes Suizos de mediados de los años 50 y encontrarnos con un alpinista que nos ofrece un típico chocolate Suchard blanco llamado "San Bernardo", publicitado en 1955. Luego llegamos hasta 1964 donde aparece la extrema finura de Noel con su chocolate relleno de 6 gustos, con cada bloquecito con un sabor diferente: nougat, trufa, praliné de almendras, marroc, fruta y dulce de leche. Sabores bien definidos para diferenciarlo con claridad del chocolate hermano que también tiene Noel con 6 sabores, llamado Licorflip. 
Acto seguido pasamos a 1979 hacia los congéneres europeos (aunque igualmente son industria argentina) para dar con los 3 chocolates de Nestlé: con leche, con leche y almendras y con todo junto y aparte con cáscaras de naranja, para degustar en el medio del campo de equitación como la modelo del aviso. Seguimos después hasta encontrar el envoltorio del recordado chocolate Popsy de Águila (con fecha de elaboración en 1983), aquél que no debe confundirse con el helado Popsy de Laponia sino que hablamos del chocolate cuyo envase era plástico y coleccionable, y se usaba como figurita en diversas series de álbumes que vinieron a lo largo de esa década.
Más tarde arribaremos a 1999 para dar con las galletitas rellenas de chocolate y chips llamadas Rummy de Arcor, las extremadamente olvidadas galletas que no sobrevivieron más allá de una temporada pero que gracias al único video subido a Internet que corrobora su existencia sabemos que además de las mencionadas en este aviso también vinieron rellenas con trocitos de maní. El próximo destino será 2004 para encontrarse con una nueva galletita pero mucho más popular: serán las tradicionales Pepitos en sus épocas nobles con cara y expresiones faciales incluidas, ofreciendo una promoción llamada "Una lluvia de Chips" que permite que, si al coincidir con los dígitos aparecidos en el presente aviso, ganarse juegos Pump it Up, consolas PlayStation, bicicletas, radiograbadores, televisores y buzos con el logo de la mencionada galletita.
Adentrándonos al final del trip llega la estación del año 2015: el chocolate Kinder anunciaba, como tantas veces, la posibilidad que el hijo del lector fuera la nueva cara de su producto, insistiendo también su pata saludable al ser algo sin colorantes ni conservantes. Por último llegó la hora de las opciones de regalo de la presente década, justamente con el producto más clásico de todos: el Bon o Bon, aquél que más jugo le sacó a aquello de "Un Bon o Bon por un Beso". Justamente podemos ver el momento histórico de lo que fueron los tiempos pandémicos, en la foto de la izquierda: una boca carnosa con un barbijo, y transformando su tradicional slogan de beso por sonrisa. Sin embargo, 5 años después algo de antipatía e incomodidad ha quedado que el beso no volvió más a la práctica tradicional de la mencionada semana, como se ve en la foto de la derecha que corresponde al presente 2025 (así como tampoco no se ha vuelto a insistir en el concepto de "mes de la dulzura" como se daba en una época) pero por suerte la idea de regalar golosinas, sobre todo con altas dosis de chocolate, goza de buena salud... a seguirla practicando!   

domingo, 20 de abril de 2025

Las marcas han resucitado!


En estas Pascuas hay de todas las épocas para elegir: en 1989 la aún argentina empresa Canale ofrecía un peculiar y típico "postre" (pariente del panettone) para estas épocas llamado Colomba Italiana, con sabor a naranja y "una deliciosa capa de azúcar y almendras" que se ofrece en una práctica caja para compartir en familia. Desde 1995 la recientemente renovada cadena de supermercados Disco ofrecía un cordial saludo de Pascuas desde su dominical revista de ofertas y promociones que era editada para salir junto al diario Clarín, llamada "EntreCasa", la cual contaba con recetas y algunos consejos para el hogar además de su sección infantil Disquito. 



Desde 2009 se asoma la línea completa de huevos de todos los tamaños de Bonafide, ya sean los que tienen chocolate blanco como negro con leche, decorados o lisos. Pero todos con el privilegio de venderse exclusivamente en las casas Bonafide y nada más. En 2014 el huevo de pascua no tiene marca sino que lo importante es el gesto que aporta el shopping Patio Alvear de San Juan que le regala uno a cada cliente adjuntando su ticket de compra y 30 pesos más.


Por último, llega el huevo de Pascua de los tiempos pandémicos: el huevo Águila del año 2020 de 3 chocolates, que tal cual lo demostraba su muy bien terminada envoltura simbolizaba una especie de princesa rusa o mamushka con algunos huevos más adentro con distinta composición. El mismo concepto lo siguió utilizando Arcor años después pero vendiendo sus huevos bajo la marca Cofler. Y ahora sí: Felices Pascuas no importa en qué época te hayas quedado!

sábado, 19 de abril de 2025

El comienzo de una hermosa amistad galletera (1995)

 


Corría 1995 cuando Águila, la empresa que hacía 2 años estaba bajo el ala de Arcor (y había perdido su denominación "Saint" en el camino) daba un salto cualitativo en su historia y dejaba de ser conocida como una empresa únicamente de chocolates y golosinas: en ese año nace el concepto de galletitas Águila y con él nuevas marcas para darle batalla a las instaladas del mercado de los gigantes Terrabusi y Bagley, que ya estaban en manos de Nabisco y Danone respectivamente.
Hoy parecen marcas que estuvieron ahí toda la vida y que siempre fueron de Arcor, pero Saladix, Maná y Serranas no tienen más de 30 años exactos y primero se las vio con el nombre de Águila, tal cual se las presenta en sociedad en este aviso del 95. Las Surtido Diversión eran más antiguas y primero vinieron con el nombre de Pancreck (igual que las Vocación) pero tras ser compradas por Arcor fueron reubicadas en este apartado. Las Pinceladas no eran otra cosa que los anillos glaseados de las Diversión y se desconoce su paradero, al igual que las Serranitas Sandwich (equivalen a las Serranas actuales), a las Maná de Miel o a las más misteriosas todavía: el surtido Selección Infantil con cara de un inquietante payaso lanzado en 1996, que tuvo una corta vida. Tanto esas surtido como las de la foto se caracterizaban por tener muchas caritas sonrientes, pero éstas se fueron discontinuando del proyecto original.
Como se dio a entender en un principio hacer creer que "Águila ahora hace galletitas" (como rezaba su campaña publicitaria de ese momento) sólo se trataba de una fantasía, ya que Arcor siempre estuvo detrás de todo el proceso, para lo cual no es nada extraño ver que desde fines de los 90 Arcor le puso la cara a esas marcas en ascenso, volviendo a mandar a Águila como marca de chocolates y no mucho más. Con suerte años después también la identificarán con alfajores Minitorta y algunas premezclas con cacao...

lunes, 10 de marzo de 2025

Una dulce metamorfosis especial


Desde estas últimas semanas un pequeño detalle se asoma en los envoltorios de una de las golosinas más emblemáticas de los últimos 40 años del país: la tradicional marca de chocolates rellenos de dulce de leche Tofi tuvo leves modificaciones a su logo y por primera vez en su historia tuvo un rebranding tan notorio (y a le vez tan leve) que le quitó los colores anarajanados y amarillos que se veían al costado de su tradicional tipografía blanca y roja, pero hay algo más. La palabra Tofi perdió su tradicional contorno negro (que acompañaba al nombre prácticamente desde que nació) mientras que a la vez pasa a tener colores rojo y blanco más brillantes. El proceso se completa con la firma de Arcor, que por fin aparece ahora en sus productos luego de casi negar su posesión a pesar de ser sus dueños por más de 30 años.
El logo anterior no sólo aguantó una importante variedad de cimbronazos económicos sino también los cambios de su propietaria, Águila Saint, que en 1993 pasó de manos de Perez Compacn a Arcor. Pueden observarse en los envoltorios de la primer imagen los cambios de fabricante: del primer chocolate, fechado en 1984 y fabricado por Águila Saint pasamos a uno de 1997 producido por Arcor, aunque como dijimos antes se negaban a decirlo en su frente. Desde entonces la multinacional cordobesa apostó por Tofi hacia una gran diversificación: es así que fueron apareciendo helados, bocaditos, huevos de pascua, caramelos rellenos, confituras y chocolates aireados, todos con la consigna general de combinar chocolate y dulce de leche como aquella tabletita de los años 80 que se publicitaba como "una dulzura especial". 
Pero ninguno de estos subproductos es tan importante como el mundo de los alfajores, generando que muchos ya conozcan directamente a la marca como si fuera un alfajor más y no como el chocolate que fue. Siendo probablemente el primer producto hijo de Arcor, el alfajor bajo el ala de Tofi también tuvo muchos subtipos: los más memoriosos ubicarán aquellos que aparecieron a principios de los 2000, con merengue, glaseado para competirle al Terrabusi, sabor lemon pie, brownie o naranja o incluso con un agujero en el medio llamado Tofi Roll. Pro antes de tanto experimento sólo había dos presentaciones: blanco y negro, y tuvieron una recordada publicidad con unos rugbiers invadidos por el amor y la dulzura. La versión gráfica de esa campaña de 1995 es la que veremos aquí, cuando los envases no mostraban una foto del alfajor que contenían, tratando de parecerse más a los chocolates de donde provenían...

jueves, 19 de septiembre de 2024

Boronbonbóm, boronbonbóm... feliz cumpleaños al Bon o Bon

Publicidad orientada a kiosqueros y afines de Bon o Bon del año 1986 donde se lo presenta como "el nuevo orgullo de Arcor" y donde bien en grande se observa el representativo "Oh!" que aludía ese gran asombro de ver esta golosinas en los kioscos y que también aparecía en su campaña publicitaria televisiva (estrenada en 1985, junto con aquél otro aviso musical de gente arrojando bombones desde un globo aerostático), componiendo entre todo lo nombrado lo que podría ser los primeros pasos del Bon o Bon en el mercado para ganarse el corazón y el estómago argentino. Ese Bon o Bon envasado y pelado en súper primer plano fotografiados habrán sido reales o simplonamente representaciones en otros materiales no comestibles?

Los tradicionales envoltorios del Bon o Bon negro y el blanco, nacidos desde ese mismo 1984 y que prácticamente no tuvieron modificaciones hasta por lo menos mediados de los 2000, junto con el denominado "postre" Bon o Bon, una especie de pasta símil Mantecol que salió en el año 2013 y que actualmente sobrevive como producto únicamente de temporada navideña...

Antes que termine el invierno es importante tener presente que tanto esta época como lo que le quede al año el querido e imponente Bon o Bon está festejando sus 40 años de vida en el mercado. Gracias a este aniversario redondo se pudo conocer un poco más en profundidad la historia de esta conocidísima golosina nacional, con raíces no tan nacionales: ya se sabía que sus orígenes se remontaban al Serenata de Amor, el bonbón brasilero producido por Garoto desde 1929, pero que la fecha de comienzo de producción haya sido 1984 se debía justamente a la merma de importaciones que venían ocurriendo hasta ese entonces, dándole la posibilidad al fundador de Arcor, Fulvio Pagani, a crear un reemplazo criollo que además planeaba venderse de manera individual y no en caja completa. En lugar de las castañas de cajú del producto original aparecería el maní cordobés, más accesible para el objetivo de la masificación. 
Y así empezó a ser publicitado de manera masiva para conquistar Buenos Aires desde el primer día (tanto el clásico como su versión con chocolate blanco), aclarando en sus avisos de manera bien precisa el espacio entre las tres palabras de su marca, algo que luego fonéticamente cambiaría para sonar como una sola: un producto tan asociado a lo argentino no sólo tenía una receta brasilera sino un nombre de origen alemán, ya que de esa estirpe es el término, comprado por el mismo Pagani en una feria internacional. Bon o Bon estaba dando sus primeros pasos pero ya tenía el gen de lo cosmopolita encima.
Antes de dar el salto a la diversificación e internacionalización que comenzó en los 90, Bon o Bon sería el germen principal de una gran idea que ya tiene 35 años de vida: la Semana de la Dulzura, incentivada por Arcor entre otras compañías para fomentar el comercio de golosinas en época invernal a cambio de un beso, un abrazo, una sonrisa o lo que fuera. Y entonces sí, llegaría su expansión a todo el globo, comenzando primero por el Mercosur para luego seguir por el resto de Latinoamérica y luego Europa y Asia. Habría algunas salvedades, como la de Estados Unidos donde le cambiaron el nombre a Whisper (como se supo llamar aquél bombón relleno de dulce de leche de Arcor a fines de los 90 y principios de los 2000) o en el mismo Brasil, donde su penetración costaría bastante pero se lograría recién hace apenas una década.



Durante los años 90, mientras el mismo Bon o Bon ya era un producto consolidado, fueron apareciendo experimentos para seguir ganando mercado. Es así que vemos el aviso de 1995 por la llegada de sus alfajores simples (hoy subsisten ambos aunque sólo el sabor tradicional viene triple) y con la misma política de "los únicos con corazón de Bon o Bon" en ese mismo año salen los huevos de Pascua, algo que también replicaron para sus obleas bañadas, primero cuadraditas y desde 2005 rectangulares. Porque en eso esta golosina no sólo acaparó la Semana de la Dulzura sino también sus épocas especiales como San Valentín, Pascuas y Navidad... y quién dijo que en el verano no era posible también comerlo? Es así que cuando en 2005 Arcor se mete en el mercado de los helados para allá irá Bon o Bon con su propia versión helada.


A fines de los 90 arrancó también una moda linda: la de sacar ediciones especiales de Bon o Bon con algún gusto diferente por fuera de su tradicional maní. El primero de ellos, rompiendo la dicotomía que llevaba 14 años, fue la variedad Suave que sobrevivió bastante tiempo, desde 1998 hasta por lo menos el 2010. No tuvo la misma suerte en el 2000 el (más o menos) recordado Bon o Bon Gold con cubierta crujiente y corazón de dulce de leche. Toda una descripción para ser el rey de todos pero no se lo vio dos inviernos seguidos. Por años los gustos disponible serían cuatro (tradicional, blanco, suave y sabor chocolate, que apareció en 2006) hasta el 2014 cuando llegaría el Bon o Bon Mix con doble relleno, de mousse con crema americana y trozos de galletitas. Esto daría inicio a una hermosa seguidilla de sabores exóticos como el Bon o Bon sabor chocolate amargo Águila (2016), de Chocolinas (2017), sabor mousse de limón (2018) o con dulce de leche (2021). 

Helado combinado Bon o Bon en forma de corazón del año 2013. Un producto de buen sabor aunque en la vida real casi ni que aparecían de las supuestas pintitas granizadas que aparecían en su envase. A su lado los cubanitos rellenos de Bon o Bon, lanzados por primera vez en el año 2014. Al igual que el "postre" que se mencionó al inicio, hoy se siguen fabricando pero únicamente para épocas navideñas...

Y ya para estas últimas décadas el cielo de la diabetes es el límite posible de productos Bon o Bon: rellenos untables, galletitas y tabletas de chocolate Cofler con su relleno característico, confites, crocantes bañados, caramelos Butter Toffes con su inefable sabor, unas inolvidables obleas Ópera... en cada locura que Arcor quiso sacar, ahí había una variedad con sabor Bon o Bon para ponerle el hombro a esa nueva locura. Porque competidores nacionales hubieron varios (como el bonboncito de Milka con Oreo o el Oblibón de Oblita, que es el que más pelea le ha podido dar hasta ahora) pero ninguno ha tenido tanto aliento para seguirle el paso en tantos emprendimientos donde Arcor ha querido meter la cuchara.
Y ni hablar de todo su mercado extranjero, lleno de sabores más curiosos todavía, como la frutilla, el té verde, el chocolate amargo (éste no es otra cosa que el Águila) o el de cookies & cream que probablemente sea como el Mix de 2014. Igualmente todos los mundos en algún punto se encuentran y aquella hermosa variedad de coco que probé en Chile en 2018 apareció este año en Argentina y corroboré que efectivamente era un producto muy bueno que debía ser conocido masivamente en su propia tierra. Su slogan "Lo vas a amar" efectivamente tenía algo de cierto...

Aviso de Bon o Bon de fines de 2013 cuando Arcor comenzó a explotar el factor nostalgia con su producto estrella y decidió hacer un concurso aniversario para los 30 años que cumpliría al año siguiente. Desde las amigables y pacíficas redes sociales de ese entonces había que votar por diseños de packagings para ver cuál era el definitivo y que le calzaba justo a la golosina de Arcor por excelencia. Y apenas regalaban Bon o bones por participar? Se la podrían haber jugado un poco más...

Como esto no es una publicación pagada por Bon o Bon, tranquilamente pueden aparecer los productos de la competencia, plenamente inspirados en él y que sin su existencia hoy no tendrían razón de ser: así aparece el póster promocional y envoltorio del bonbón Milka Oreo, el producto de origen brasilero de muy buen sabor que Mondelez lanzó para el país en 2021 y todavía se consigue... 

Frente de Edición Especial Bon o Bon Coco de 2024, con similares características organolépticas al que se podía conseguir en Chile hace varios años... 

Publicidad de Farmacity con (sólo algunos!) productos marca Bon o Bon vigentes actualmente: su barrita bañada y sus sabores tradicional, blanco, Águila y con Chocolinas... como viene la mano en el mundo... se les ocurrirá sacar alguno picante o con sal?


Llegamos al 2024 y sólo por el aniversario descubrimos que una misteriosa tableta que había lanzado Bon o Bon estos meses tenía el objetivo de ser el obsequio por estos 40 años: esa tableta con aspecto de "ladrillo Lego" que se aprecia arriba a la izquierda de la foto, tiene un gran defecto y una gran virtud. Por el lado de la virtud es que es verdaderamente exquisita: si todavía no la conocen vale la pena probar esta muy buena combinación de galletitas de vainilla con el relleno de siempre y baño de chocolate. Si bien no deja de ser un producto inspirado en aquellos chocolates con galleta entre medio como tiene Nestlé o Milka, el Bon o Bon nacional tiene lo suyo y sigue siendo recomendable. El gran defecto es que... no tiene nombre propio para poder pedirlo en el kiosco!!! Cómo se le llama? Chocolate Bon o bon? chocolate galletita??? haberlo lanzado sin tener un nombre identificatorio lo considero un grave error... no hay manera de que la gente lo retenga! Una lástima que se les haya pasado por alto ponerle nombre "al coso ése" que, tal vez, desaparezca rápidamente cuando el aniversario finalice.

El producto innominado de Bon o Bon, junto a una de sus fuentes de inspiración: el Nestlé ChocoTrío. Milka también tiene chocolates con esas galletitas, bajo la denominación "biscuit" o "cracker" entre su nombre, aunque son gigantes y carísimos...

Y ahora que llegamos hasta acá, me pongo a pensar: así como en los avisos de los años 80 la gente podía abrir un Bon o Bon fácilmente, simplemente tirando de sus orejitas a los costados... cuando fue que le cambiaron el papel y se volvió la cosa complicada de hoy, que hasta tuvieron que ponerle una especie de "abre fácil" por la mitad del envase? agrandaron el grosor del papel o achicaron el bombón? dudas que quedaron en este momento mientras pienso qué negocio le queda a Arcor por conquistar con su bombón estrella...