El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!
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domingo, 5 de octubre de 2025

45 años de Serenito con vos


A fines de los 70 en Argentina el postrecito Serenito, el flamante invento lanzado por La Serenísima, se había vuelto un éxito rotundo. Fue tanta la sensación que generó en el piberío de entonces que en 1980 se vieron en la necesidad de lanzar este aviso, primero con el autobombo de la decisión tan bien tomada de haber producido un postrecito tan bueno y que le fue tan bien en el mercado, seguido de advertirle a los consumidores más purretes que Serenito provisoriamente vendrá con un envase levemente diferente (el típico vaso de yogur en lugar de su característica copita) sin cambiar su extraordinario sabor ni consistencia.  
Pero lo interesante es que pasado esos primeros años de auge, Serenito continuó siendo una marca elegida entre los chicos, pasando por variedades extravagantes (como las versiones licuada y chocolatada de los 80 o con cereales o confites de los 90) y por múltiples promociones con las figuritas convocantes para el público infantil del momento. En el 2000, por ejemplo, los personajes inoxidables de Disney acompañaban los envases del postrecito que ya se estaba volviendo un clásico atemporal también: tanto en los postres como los flanes de la marca venían stickers que brillaban en la oscuridad. 
Pasaron más décadas y campañas con nuevos personajes y jingles que se identificaron con el producto (como el genio animado que vendía las propiedades nutricionales del postre, sufriendo varios restyiling desde 2001) pero Serenito sigue conservando su impronta de producto fresco y atractivo para los peques y sobre todo para los creciditos que, buscando el factor nostalgia, tanto en Argentina como en países vecinos se preocupan por encontrar la receta viral correcta del "Serenito casero"... 

miércoles, 16 de julio de 2025

Cartoons unidos por un balón (2005)


El Shopping Unicenter se viste de gala para recibir a las celebridades de Cartoon Network del año 2005: con entrada libre y gratuita se puede jugar a la Copa Toon del 16 al 24 de Julio, con el auspicio de golosinas Billiken, Nesquik, papel higienico Scott, postre Serenito, Mirinda y Kinder Sorpresa. La misma excusa publicitaria que el canal de Turner viene haciendo desde los años noventa continúa en esta década aunque aparte de los tradicionales juegos (como peloteros y metegoles) incorpora su versión de aquél evento deportivo para chicos que se la recuerda más por los canales Fox Kids y Jetix. 
El plato fuerte consistía en shows musicales con las figuras tradicionales del canal infantil, aunque de a poco iba tomando fuerza la posibilidad de acceder a contenido online como la gran novedad de estos tiempos... 

viernes, 27 de marzo de 2020

Temblores históricos

De tanto que me insistieron en probarlos (sobre todo la usuaria Lara Ruggiero), me animé a experimentar qué tal era por lo menos uno de los productos Ravana. Encontré una gelatina de esta marca en un Carrefour, para luego enterarme que dicha empresa es la misma que le fabrica las premezclas al súper francés. Lo que se proó ahora fue una muy buena gelatina de cereza, aunque también producen flanes, postres y bizcochuelos. En una gelatina se puede entender el “Sí, se mueve!” de slogan, pero curiosamente en el resto de los productos en polvo esta frase persiste. Es cuestión de profundizar un poco la historia de Ravana para entender que dicha frase hace alusión a un jingle ochentero donde se hablaba de sus flanes. Se ve que les gustaba exagerar con las propiedades de sus productos: también en esos años sus publicidades decían que sus bizcochuelos eran tan altos que se los llevaban los aviones por delante….


Justamente ya que hablamos de firmeza y movimiento se notó una diferencia en su consistencia respecto a otras firmas: esta gelatina Ravana tonó solidez rápidamente y temblaba bastante, en comparación a otras marcas en donde con las mismas medidas de agua resulta algo aguachento, en sabor o densidad. Lamentablemente no se pudo encontrar otro producto de la marca para seguir conociendo…   
Así que como nos quedamos con ganas de más llamamos a otras gelatinas de otras épocas para que estando todas juntas se sientan contenidas y no tiemblen tanto. Contamos entonces con la presencia de una marca famosísima en su USA natal pero ninguneada en la Argentina luego de su paso hace muchos años: es la gelatina Jell-O, “el postre favorito de América”, que en este aviso de 1948 además de publicitar sus 6 deliciosos sabores se ve en la obligación de explicar cómo preparar algo tan novedoso. Le sigue una marca todavía presente en el mundo gelatinoso: Royal, en un aviso del sabor fresa de 1950 junto a toda la línea de gelatinas de la marca en 1980, allá abajo. 



Arcor se hace presente con su histórica marca Godet desde un aviso de 1992, en donde se anunciaba una promo donde se debía recortar el frente de por ejemplo la gelatina de limón, para mandarla por correo y ganarse un sueldo de 1500 pesos-dólares a través de un sorteo por Videomatch. De esa misma década unos años después aparecen las gelatinas bajas calorías de Exquisita, una línea que en 1997 consistía en apenas 4 sabores.  Vuelve a aparecer Arcor en 2005 con el lanzamiento de las gelatinas infantiles Fruti Gelatin, aquella marca que en otras décadas se encargaba de vender gomitas: actualmente estas gelatinas siguen saliendo, pero ya bajo el nombre de Mogul. 




Y terminamos por ahora con algo que deberíamos llamar “gelatina” aunque tal vez lo más exacto sea decirle jalea, pero igualmente no es el término con el que se lo vende: es la “gelatinita” Serenito, que en este 2020 sacó una muy dulce y rica variedad llamada Cool Blue: frambuesa con un ligero toque mentolado. Uno de los sabores más arriesgados de este tipo de productos, ya sea los vendidos por La Serenísima o Sancor. Y vamos a  aprovechar su extraño color azul para decir que seguimos buscando alguna imagen de esa bizarra creación de Royal de principios de los 2000, llamada “gelatina sabor frutos azules”…

lunes, 24 de febrero de 2020

Desayuno Re cargado


En esta oportunidad queremos hacer un mix de opiniones sobre dos productos de empresas bien diferentes y que ni siquiera salieron al mismo tiempo (uno de ellos existe hace bastante, el otro sería la novedad) pero sentimos que un componente presente en ambos los emparenta: una suerte de Efecto Toddy en sus ingredientes, ya sea incluyendo trozos de galletita de ese estilo en sus componentes o querer asemejarse a ellas. En una esquina están los Copos Granizados Chocolino de La Virginia (presentes en el mercado por lo menos desde 2014) y en la otra la real novedad: el tradicional postre Serenito de vainilla ahora con trozos de “cookies” para mezclar. La semejanza de ver copos tipo Zucaritas en el paquete de Chocolino como si tuvieran chips no suena muy saludable pero es eternamente tentador. Algo similar ocurre con el postrecito pero… son galletitas de verdad? Ahora veremos…
Empezando con los años de antigüedad, primero hablamos de los cereales de La Virginia: los copos son súper aceptables sin tener kilos de azúcar. Es que lo que realmente los endulza es el cacao de la  marca Chocolino espolvoreado en zonas estratégicas para crear copos marmolados: si mezclan en un recipiente cacao cualquiera con copos cualquiera obtendrán una mezcla parecida. Idea ingeniosa aunque decepcionante para el que creyó ver mini galletitas en cada trozo de cereal y sus respectivas “chispitas” como enuncia el paquete. Alguna vez, cuando este cereal salió por primera vez, recuerdo haberlo probado y desilusionarme bastante. Esta vez supo defenderse y me mejoró la impresión, aunque no recomendaría mojarlos en leche: es poco cacao para tener leche “con gusto” y los copos van a pasar a tener gusto a nada…
En segundo término dijimos que teníamos el postre Serenito y sus supuestas cookies para mezclar. Primera vez que aparece para esta marca de postres la idea de mezclar galletitas, luego de años de ofrecer únicamente cereales, ciertas veces confites y una sola vez (lamentablemente) un polvo mágico que le cambiaba el color a la mezcla. El resultado de la mezcla entre reales trocitos de galleta (aunque con un chocolate no con mucho sabor) y el postre envainillado resulta agradable, aunque se nota que son de mundos diferentes. Igual es una nueva idea que se celera y de la que esperamos que se multiplique en más galletitas partidas para mezclar. EL punto débil de este Serenito es siempre el mismo: no es un envase verdadero, sino una “muestra gratis” casi de lo que debería traer realmente… es tan poco postre lo que trae que entristece que ni con galletitas se puede llenar el tope del vasito.
En resumen, son dos productos ricos para conocer en un desayuno que anden con ganas de querer consumir mucha energía, y ya que estamos mezclarlos a ambos (aunque sea para llenar el agujero de falta de postre) no resultó una mala idea…

jueves, 7 de noviembre de 2019

No se queden Serenitos (1979)


Es bien sabido que Serenito es una marca de postres infantil, y como tal se debe adaptar en cada época a las tendencias de los chicos. Fue así que recientemente renovaron su logo usando al artista Paulo Londra, cantante argentino de rap y trap con mucha proyección internacional.
Hasta ahí todo bien, pero cuesta para los consumidores jovatos ver como la marca que alguna vez le habló a ellos sigue de largo y con desapego busca seducir a nuevas franjas. Es por eso que muchos no olvidarán otras épocas de Serenito, la que vemos en este aviso de hace 40 años. Cuando era un nuevo producto, tan pero tan nuevo que había que describirlo con lo que ya se conocía, presentándolo entonces como "leche gelificada". Apenas habían 3 sabores disponibles: chocolate, vainilla y dulce de leche. Por el medio pasaron muchos otros (como aquella rareza en donde un polvo le cambiaba el gusto y el color al postre de base) pero podría decirse que se han mantenido inalterables hasta ahora. No es el caso de su mascota, que sufrió varias transformaciones desde aquél extraño rubio vestido con gorro y remera verde militar (acorde a los tiempos) pero con una especie de pañal o ropa interior amarilla. Eran todos envases puros: ya para los 90 era común encontrar los confites M&M, bolitas de cereal o hasta raras ediciones con cereales de Kellogs, como si fueran yogures. Además era una marca de postres y nada más: después se pudieron ver productos Serenito que no fueran postres, como las gelatinitas (o "jaleas de fantasía" hablando con propiedad) llamadas Festibom de Serenito, allá por los 80.
Un producto que gracias a servirse a la hora del postre cambió al nombre que ahora le quedó. Un nombre que comparten sus competidores, como el actual Shimy o los que quedaron en el camino, como el Sandy de La Vascongada, también con su público cautivo. Una linda experiencia culinaria para purretes que a pesar del paso de los años y las recetas, no debe haber cambiado respecto a esa "jauja de placer" que generaba en los años 70... 

viernes, 6 de abril de 2018

El Rey de los Postres (1998)


Si hace unos días hablamos del postrecito Petit Punch del ‘83, hoy recordamos una versión de otro postre bastante más recordado: hace 20 años se lanzaba al mercado el Serenito Edición Especial El Rey León 2 mientras simultáneamente Disney iba lanzando esa secuela para VHS. Además de disfrutar de un postrecito Vainilla y el olvidado sabor Combinado te podías llevar figuritas, su correspondiente álbum, pósters y si ibas a Casa Tía, Blockbuster o Musimundo te ganabas además un compilado de videoclips de la factoría Disney para animar tus tardes hasta que salga la próxima extraña secuela directa para video, esa bizarra cualidad de las empresas cinematográficas de los 90…

lunes, 13 de febrero de 2017

Una Guía para Borocotear


Cris Mad nos ha enviado un curioso hallazgo que combina el mundo publicitario con el extenso universo del VHS: se trata de la Guía Feliz para el Primer Año de Vida de Mastellone, presentada por los doctores Eduardo y Alejandro Lorenzo Borocotó. Se presume que este video data de 1994 o 1995, ya que por esos mismos años este doctor que se terminó ganando su mala fama en el terreno político realizó comerciales para la firma La Serenísima. Además recién en el 96 Mastellone haría su famosa sociedad con Danone, que aún persiste, y haría que sus postres y yogures no se anuncien junto a sus leches. Eso aún no pasaba y podemos ver en la contratapa del vhs gran parte de las marcas de La Serenísima juntas: Casanto, Ser, Serenito, Granja Iris, Cindor y las desaparecidas Festy Bon y García. Este queso definitivamente pasó a la historia luego de que Casancrem se convirtiera en un producto tan exitoso y conocido. Viendo sus auspiciantes… ¿se habrán animado estos doctores a decir que antes que la leche de fórmula lo mejor para el crecimiento de un niño es la leche materna? 

lunes, 30 de mayo de 2016

El kiosco retro (y no tanto)

Atribuidas principalmente a los niños, las golosinas son el mejor indicador de los cambios generacionales entre publicidades y décadas. Algunas épocas tuvieron la suerte de tener mejores variedades, otros tuvieron que conformarse con bastante poco. Pero sin duda son la tentación favorita de todos, sin importar la edad. Vamos a pasear por diversas épocas salteadas, recordando algunas golosinas de antaño, así como también algunas que hoy pueden verse en algún almacén o supermercado. Mirar no engorda!

En esta publicidad de 1981 se consideraba un "postre" algo bien solemne y para compartir, pero al Mantecol los años lo fueron achicando y convirtiendo en una golosina personal, y para degustar en cualquier momento del día, no sólamente después de la cena. Del tradicional Georgalos hoy pasamos a la megamultinacional Mondelez, que continuó la posta hecha por su predecesor Kraft, y lanzó ahora el Mantecol Extremo.

Una galletita súper clásica, en una nueva versión: los tradicionales anillos de Terrabusi abandonaron hace rato las cajas (de metal o cartón) y además de verse en las surtido Variedad, se las puede conseguir en su propio paquete, el cual trae únicamente estas galletitas que pueden comerse con el dedo meñique. El envase actual seguramente cuenta con el aval de Florencio Randazzo y Guillermo Dietrich.

Siguiendo con Terrabusi y también con Variedad, encontramos este "medallón" (así le decían) de Tom y Jerry, el cual venía como premio en los paquetes. En 1999 cosas así podían conseguirse adentro de las Variedad, ya que por esos años Terrabusi (Nabisco en realidad) tenía en todas sus galletitas a muchos personajes del Cartoon Network.

Son antiguas, pero a la vez modernas, y ojalá nunca dejen de fabricarse: las inoxidables DRF, las cuales siguen conservando los mismos sabores que en estos avisos de 1965 (aunque peppermint ahora se le dice a la variedad de menta) aunque ya no suelen verse publicitadas como producto infantil, sino más bien para gente grande. Igualmente, son comidas por todos los targets. Nacieron en 1914 de la mano de Darío Rodriguez de la Fuente, creador de su sigla. Hoy son propiedad de Mondelez.

Productos simpsonizados: desde su creación, siempre Los Simpsons son sinónimo de éxito en ventas. Aquí podemos verlos en dos productos actuales de empresas distintas: por un lado las rosquillas con granas (en realidad son galletitas tipo anillitos con glacé y grana por encima) de Fantoche y las tradicionales monedas de chocolate de Felt Fort, que ahora tienen motivos de los personajes de Springfield. La empresa de Ricky tambien ocupa a los muñecos amarillos en sus Chupelatines y el Jack.

Siguiendo con los productos Fel Fort, nos encontramos ahora con uno que ya no viene más: el Chiclefort. Puede resultarnos raro pensar que alguna vez Fel Fort, una marca tan vinculada a los chocolates, también hizo chicles, pero así fue. Este producto se comercializó a principios de los 70 y en este aviso de 1972 aparece nada más ni nada menos que el reconocido payaso Firulete, quien prestó su frase icónica para vincularla al slogan del chicle: "Como dice Firulete, Chiclefort lo prefieren diez de cada siete".

Regresando violentamente a la actualidad, nos encontramos con un producto extraño: a quién puede resultarle atractivo comer un chupetín ácido? parece ser que a las adolescentes. Por eso Arcor desarrolló estos curiosos chupetines junto al auspicio de 47 Street, muy fashionistas aunque de sabor no muy dulce. 

Desde su creación en el 2000, Mister Pops se convirtió en sinónimo de marca de chupetines... pero alguien se acuerda cómo le decía Arcor a sus chupetines antes de denominarlos así? La respuesta está en esta historieta de 1986, donde nos encontramos con... Arquito! un chupetín compañero de Robin Hood que era publicitado con pequeñas historias en las revistas infantiles.

Siguiendo con los chupetines, nos encontramos ahora con el híbrido entre chocolate y producto en palito: los Chupelatines de Fel Fort, los cuales aparecen esporádicamente pero siempre con buena aceptación. Publicidad de 2005.

Los kioscos desde siempre vendían carteritas, pero esta vez apareció una que no tiene nada que ver con cigarrillos. Se trata de una carterita literal, bajo el nombre "Jewerly Box" y con la foto del personaje de Sakura Card Captor. Contenía una gran cantidad de pastillas dulces, aunque en ningún lado pudo verse el sitio de fabricación. Habrá sido argentina, japonesa, chilena, paraguaya, brasilera o de dónde? Lamentablemente ese misterio no se pudo resolver. La foto es de 2013.

Estos oscuros personajes no podían faltar en este kisoco virtual. A la izquierda vemos una publicidad de caramelos Suchard de mediados de los 40, y ya aparecía un negrito antojado de dulces. La semilla que años más tarde derivaría en los famosos Sugus, también de Suchard hasta el 2000, cuando pasaron a ser de Arcor. Mientras tanto, en 1996 podías comparte la variedad con muñequitos sorpresa.

Un poco de salud por favor! Entre tantos productos poco alimenticios, hacemos un parate y sumamos algo que siempre una madre prefiere ofrecer antes que golosinas: un yogur, en este caso de La Serenísima, en sus sabores de edición limitada de 2015 Frutilla con Crema y Banana con Dulce de Leche. No tenían mucho sabor en comparación a lo que uno creía, pero por lo menos uno tenía la alegría de estar tomando lo mismo que Carlos Tevez...

En 1953, los chicos no llevaban a la escuela ni galletitas Toddy ni juguitos Baggio: se llevaban un paquetito de bizcochos Canale! Un producto más recordado por sus gigantes latas y cajas que por esta presentación para infantes. Desde el año 2000 la Argentina es un país libre de estos bizcochos, porque desde ese año no se fabrican más.

Las posibilidades de rebusque para vender golosinas es inalcanzable: en 2014 dimos con Candy Art, un producto de la empresa Fun (creadora de muchos aparatos sofisticados para comer pastillas y caramelos). Consistía en una lapicera que expulsaba caramelo líquido, y adjuntaba unas hojas hechas de oblea dulce, para escribir en ellas. Acto seguido, uno podía comerse tanto el papel como la tinta. En la vareidad de tinta de manzana, aquí se escribió la sigla de esta página.

A principios de los 90, cuando aún era una empresa argentina, Bagley se dedicaba no sólo a vender galletitas sino también ciertas golosinas, como los míticos Graffitti y Tubby. Pero además supieron fabricar el Bizcuelo, este curioso minibizcochuelo que podía estar relleno de chocolate, limón o... sambayón! Un producto que no durpo mucho y que Internet ha menospreciado casi por completo. Aquí lo revivimos por medio de este un pequeño panfleto publicitario de 1993.

El Chiclefort ya no existe, pero los Cowboy sí: los chicles de Arcor con los años se hicieron un lugar en el kiosco ganándole terreno a otras marcas históricas como el Bazooka o Adams. Gran parte de su éxito se debió durante los 90 a la grandísima cantidad de premios y promociones que lanzaban con sus chicles, inclusive arriesgándose a crear personajes o historias originales, en lugar de apelar a la más sencilla estrategia de usar licencias de personajes famosos. A la izquierda tenemos una publicidad de 1997 y a su lado una de 2001. Pasaron pocos años, pero en el medio el clásico logo de Arcor le dio paso al actual.

Hay que darle una oportunidad a las desconocidas! No todo siempre tiene que girar en torno a Arcor y Mondelez. Aquí presentamos 3 variedades de galletitas para experimentar: primero encontramos las Festiva (creadas por Oblimar), las Luna Tiniebla de Mauri (el nombre más extraño en la historia de las galletitas nacionales! pero aí y todo de muy buena calidad y sabor) y por último las Surtidas de Marolio, las cuales son relativamente buenas aunque en la realidad no traen ni una glaseada. En la escala de calidad pondría: primero las Luna Tiniebla, después las Marolio y al último las Festiva, las cuales tienen lindas formas pero todas el mismo gusto indefinido.

Marca conocida en un terreno nuevo: desde hace años que Bimbo quiere imponerse en el país, y aun no lo logra con mucho éxito. Este año vuelve a intentarlo creando una línea de galletitas escolares bastante curiosas: vienen en un gran paquete que a su vez trae paquetitos adentro, para llevar a la escuela. En esta oportunidad de probaron los Chockys, unos medallones de galleta de vainilla bañados en un chocolate levemente amargo y aromatizado con mucha vainilla, pero a pesar de ello aseguran que es un producto muy muy natural. Tendrán éxito?

De Mantecoles no sólo vivió Georgalos: durante los 80, al igual que hoy, también producía este tipo de productos: caramelos masticables frutales marca Capicúa (del año 1983) y maní con chocolate, del año 1984. Ambas cosas se siguen produciendo, aunque con nombres y empaques más modernos: mientras tanto, los Capicúa se quedaron en los 80, y se convirtieron en un objeto de coleccionismo, que varios ofrecen en Mercado Libre.

Alguna vez comentamos que en 2004 Bagley-Danone lanzó una promoción en la que había que juntar muchos paquetes, y si uno lo hacía, podía canjerlos por bolsos, camperas y pelotas. Fui capaz de juntar muchos, y lo único que pudieron ofrecerme fue este bolso que vemos en lafoto, el cual era demasiado chico para meter un cuaderno siquiera, así que podría considerarse un "bolso matero". Aún se lo conserva, aunque el logo de Bagley se está borrando cada vez más rápido... 

Cómo olvidarnos de las gelatinitas? Las gomitas hoy están representadas por ese paquetito de Gummy Bears, una golosina alemana. Pero también sumamos a la foto a LA marca argentina de gomitas actualmente: Mogul de Arcor, quien con agresiva publicidad se llevó puesto a otras marcas como Billiken o FrutiGelatin, de la misma Arcor. Crecieron tanto las Mogul que ahora también son el nombre de caramelos masticables y de masticables confitados.

De vuelta a algo retro muy especial: La Tita y la Rodesia son eternas, pero a fines de los 90 aparecieron las variedades con chocolate, las cuales no sobrevivieron más allá de 2001. En la foto de esta caja fechada en 1997 vemos las anotaciones de las 4 variedades que existían en ese entonces. Lamentablemente el paladar tradicional fue el que ganó y estas presentaciones especiales con relleno de chocolate hace muchísimo que no se las ve más...

Un momento para la extrema pecaminosidad calórica: las galletitas Soft Baked Captiva son una verdadera tentación: vienen en ese paquetito en forma de harina y trae unas 6 galletitas como mucho, todas grandes y deformadas, dentro de algo que vendría a ser un pirotín gigante. Pero a pesar de ser muy poco estéticas... son exquisitas! El chocolate más mantecoso y dulce comido jamás. Para comprar, saborear y no arrepentirse.

Otra vez los chicles, pero esta vez con una marca bien conocida: el Bazooka de Stani, aunque en una variedad poco conocida. Este chicle con sabor uva no se lo supo ver mucho, pero en 1988 (año de la publicidad) aún podías comprarlo. Actualmente Bazooka es parte de Mondelez, y supieron sacar muchísimos sabores. Pero nada le gana a la menta y el tuti frutti. 

Más y más chicle, pero esta vez importado y en cantidades. Esto es un envase de 1998 de Mega Roll, un chicle estadounidense que se vendía por metro. Uno abría este disco por la mitad y venía el chicle en un rollo larguísimo. En la punta del envase podía cortarse, tal cual uno corta el numero de un local. Esporádicamente se lo ha vuelto a ver en la Argentina, aunque con envases mucho más chicos. Nada le gana al despilfarro de los 90!

Más importados: de Canadá encontramos estas galletitas tipo "cookie", tan populares en el hemisferio norte, y donde aquí encontraron su mejor representación con las Pepito y Toddy.

Si hablamos de pastillas, tampoco podían faltar las minipastillitas frutales La Yapa, aquellas que desde siempre venían con animalitos en sus envoltorios. Estas pastillas de Stani con nombre de canción de Los Nocheros conservan aún su largo envase y su sabor tan particular, mezcla entre azúcar y aspirineta. En este aviso de 1981 hacían mucho énfasis en su carácter frutal. Durante los 90 enfatizaron en los animales del paquete, tratando de dar un mensaje ecológico... y ahora? Bueno, ya no se publicitan pero todos sabemos que en algún lado se siguen fabricando y comiendo. Otra marca más en el carrito de Mondelez.

De vuelta a los chupetines: fuera del Pico Dulce, el Mr Pops y alguna segunda marca... alguien ubica alguna otra marca fabricante? Sí, no hay que olvidar a los Topps, aquella empresa estadounidense que arrancó vendiendo tarjetas de béisbol y hoy es famosa por ser la creadora de los sofisticados Push Pop y sus derivados (Baby Pop, Spray Pop, Ring Pop, etc). En 2014 lanzaron en el país un álbum de figuritas de los Toonix, los personajes nacidos de las tandas de Cartoon Network.

Chocolate sobre chocolate: Águila es famosa por su chocolate para taza y su minitorta... pero además fabrica muchas variedades de chocolate bien exóticas y elegantes, idelaes para regalar o comer a escondidas: a la derecha tenemos el Dor, relleno de mousse, y a la derecha tenemos el Marquise, una variedad de chocolate que desde 2011 no se la ve mas, pero también tenía rellenos especiales en su interior.

Un postre con cucharita: de la sección de lácteos no podíamos dejar de nombrar al Serenito, un postre considerado por muchas madres como una golosina más. Aquí lo vemos en una publicidad de 2001, cuando aún los confites que traía llevaban el nombre de M&M. La posterior crisis hizo que se convirtieran en confites sin nombre.

No podemos terminar esta sección sin hacer una mención especial a este simpático negrito de Sugus. ¿Qué tiene de distinto respecto a los antes comentados? que éste respondía a un nuevo sabor lanzado en 1983, el cual duró poco y no pudo verse después más: el "nuevo" sabor damasco. Pobre negrito! no logró llegar a la época de los paquetes con sorpresa para poder ser inmortalizado en un muñequito de plástico...

lunes, 7 de diciembre de 2015

La Tranquilísima

Mientras otras empresas nacionales y extranjeras esperan al recambio presidencial para decidir qué hacer sobre sus inversiones, una de ellas totalmente confiada y tranquila realizó una gran maniobra que da el puntapié inicial para cambios muy grandes en el mundo de las marcas alimentarias argentinas: Arcor compró el 25% de La Serenísima y posiblemente siga comprando partes de la empresa hasta quedarse con la totalidad de la empresa láctea para 2025. Antes de que se noten los grandes cambios en los productos que consumimos, vamos a repasar momentos importantes e interesantes de La Serenísima, aquella fábrica láctea fundada por Mastellone en 1929. Su nombre tan pacífico se originó por una escuadrilla de aviones comandada por Gabriele D'Annunzio que sobrevoló Viena repartiendo panfletos por la paz. Una paz que en los últimos años no tuvo, tras varios semestres financieros con números en rojo, y que esta actual compra promete regularizar su situación. 

Sólo algunas de las marcas ya publicadas en esta página de La Serenísima: su crema y manteca tal como se veían en 1982, Actimel, Ser (en la bizarra versión chocolatada), Serenito, Cindor (en su rara presentación con frutilla) y Sere Mix (que ahora se llama "licuado de leche" en lugar de "licuado" a secas, y comenzó a traer nuevos sabores como Banacuyá o Melón). Hasta el histórico dirigible dijo presente. En el centro, la noticia de la compra por parte de Arcor, con un logo-mezcla de ambas compañías, hecho por Diario Perfil.

La Serenísima siempre fue una empresa muy profesional en la manera de comunicarse con los consumidores. Nunca fue una marca que pudiera ser pasada por alto. Aquí vemos un sticker de un antiguo almacén de principios de 1980 anunciando leche chocolatada. Era muy común también que la compañía, hasta el día de hoy, le regale a los locales barriales calcomanías y pósters. Incluso podían llegar a ponerte un cartel luminoso con el nombre del lugar, obviamente debajo de su logo.

La Serenísima es para muchos la empresa que les enseñó a tomar lácteos, recordando siempre todos los beneficios que éstos contenían. Las publicidades con Pancho Ibáñez o Cacho Fontana con el mejor ejemplo de ello. Pero también lo realizaba con avisos con gente siempre contenta y activa, como en éste de 1984, donde se hablaba de los beneficios del yogur.

Mientras durante 1989 y 1990 el país atravesaba la cruenta hiperinflación, La Serenísima sacaba estas publicidades recordando el estricto control que siempre realizaban a todos sus productos por encima de la competencia con el infaltable microscopio, un elemento muy presente en la historia publicitaria de la marca. Esa misma competencia menos estricta en sus controles en muchos casos terminó siendo adquirida por LS para hacerse más fuertes aún. Un mensaje más actual diría "En concentración, Arcor invierte un 25% más".

En 1994, muchos años antes que se les ocurriera que Casancrem iba a estar entre sus productos, LS nos trataba de vender este queso blanco Diet como lo más práctico a la hora de untar tostadas además de los usos clásicos (como un ingrediente más dentro de un plato más elaborado, como la crema de kiwis de la foto, con receta incluída). El tal Simplesse nombrado no era otra cosa que un sucedáneo del aceite elaborado con la microgranulación de la proteína del suero de leche. ¿Muy complicado de entender? Quizás por eso no logró tener éxito...

Luego del joint venture con Danone en 1996, la línea de yogures de La Serenísima tuvo grandes cambios. Desapareció definitivamente el clásico Yogur con crema para darle paso al futurístico Yogurisimo, tal cual vemos en esta publicidad de 2001. Los otrora anónimos fermentos productores de yogur ahora tenían nombre, apellido y hasta cuerpito: Probio2. Estos personajes fueron los primeros de una larga serie que incluye también al L.Casei Defensis del Actimel o el B. Actiregularis de Activia. Todas ideas importadas de Francia, al igual que los productos Danonino, Danette y SereCol. ¿Redes Sociales? ¿Qué es eso? Para comunicarse con ellos uno sólo disponía teléfono y sitio web.

Todo queda en familia: en 1999 la asociación con Danone antes comentada también llega a Bagley (pasaron a tener el 100% de la compañía, luego de incursionar progresivamente desde el 94) y a Villa del Sur (creando "Aguas Danone, junto a Villavicencio) y todos juntos como una gran empresa alimentaria realizaban para las vísperas del día del niño de ese año esta promo en conjunto. Casi nunca después, por no decir directamente nunca, todas las marcas de Danone en Argentina fueron detrás de una causa en común...

¿Alguna vez vieron una publicidad exclusivamente de Mastellone? Aquí encontramos una del año 2006, con fotos del sector que la porción nacional de LS seguía controlando. Con su logo que ya empezaba a verse retro, Mastellone vuelve a insistir con la pureza y alta calidad de sus leches, las cuales se ven increíblemente pequeñas en la foto.

Además de los nombrados anteriormente, La Serenísima incursionó en muchos otros experimentos. La leche sabor café Cabrales (ahora denominada "Mas"), las leches infantiles Crecer (ahora denominadas Junior), los quesos en hebras, el yogur con cereales Gran Día (rebautizado Yogurísimo después), el fiambrín untable, el dulce de leche ya mezclado con crema (DulceCrem), flanes, gelatinitas, leche reducida en lactosa, leches cultivadas y lo que vemos en la imagen: el yogur Griego. Con una cremosidad distinta y un sabor menos ácido, apareció este yogur allá por el 2010. Dentro de una vieja tarjeta de memoria se logró recuperar el momento en el que se capturó el producto antes de ser consumido. Ya no existe, le dió pasó al Yogurísimo Griego.

Otro recurso muy bien utilizado por LS: los recetarios con productos para ser preparados con alguna de sus marcas. Aquí vemos dos ejemplos bien modernos, acercándonos al presente. Por un lado, el queso doble crema Cremón y a la izquierda, el untable Finlandia. Un queso muy rico aunque hay que admitir que el nombre está bastante inspirado en el Philadelphia de Kraft. Puede verse además la saga completa que este queso disponía hasta 2014. La variedad Jamón y Queso fue la reversión del antiguo Fiambrín Untable, que sacaron en 2009.

Clásico y moderno, en 2014 LS sacó en sus sachets imágenes de sus clásicos envases. Aqui vemos el más antiguo de todos, el envase de vidrio oscuro de 1961 para su leche pasteurizada, el invento revolucionario que había empezado a producirse un año antes.