En los últimos años, la marca de jugos Cepita ha sido un poco veleta a la hora de ser el sponsor para promocionar películas: hace 30 años se estaba estrenando en el país El Jorobado de Notre Dame, lo que pretendía ser el nuevo clásico de Disney, y Cepita (los jugos nacidos en 1969, propiedad de Bodegas Peñaflor) regalaba por cada pack x 3 de sus jugos de naranja y manzana, unos "totems" de cartón y figuritas para hacer una especie de teatrito recreando escenas de la película. Igualmente el plato fuerte era completar el cupón del envase-escenario y así participar por un viaje a Francia que incluía un mini tour por la histórica catedral y pases para el vapuleado Eurodisney, ése que desde 1994 le cambiaron el nombre a Disneyland Paris para que tuviera más punch. En ese mismo 1996 el marketing de la película lanzó también un álbum para los productos de La Serenísima, y suele ser dicho artículo algo mucho más recordado que toda esta campaña de Peñaflor.
Pero quince años después llegamos al 2011 y ahí estaba Dreamworks en pleno lanzamiento de la secuela de Kung Fu Panda, y ahí estaban los envases infantiles de Cepita para apuntalar el lanzamiento del tanque hollywoodense. Ya no traían figuritas o grandes sorteos, pero los personajes estaban en cada envase para hacer publicidad en cada recreo. Desde 2004 que Cepita le pertenecía a la multinacional Coca Cola, a quien incorporó en una sola adquisición junto a las marcas Montefiore y Carioca (también de Peñaflor), una gran familia de productos nacionales que incorporaría en 2016 ni más ni menos que al mítico Ades, originariamente de soja. Por el camino quedaron jugos olvidados como el Fruitopía de de 2009 o el más extraño Hugo de 2010. Volviendo a la mencionada película del panda chino, también recibió publicidad de los postres de La Serenísima (del tan querido Serenito) pero también tuvo juguetes de La Cajita Feliz de Mc Donald's.
Dos yapas sin relación con películas: una publicidad de 2006 de Cepita donde si bien ya pertenecía a Coca Cola y conservaba su tradicional logo y slogan "la sana costumbre", iban sumando un cuadrado verde detrás como transición a la marca internacional de la gaseosa estadounidense Minute Maid, hecho concretado totalmente en 2012 cuando ganó el nombre Cepita Del Valle.
Y aunque hoy pensemos en Cepita como una marca de botella de plástico, fue durante muchos años sinónimo de botellas de vidrio: así vemos dos botellas pasteurizadas y su respectiva tapita de fines de los 80, de sabor manzana y el curioso pomelo/uva. Ya nos estaban preparando el estómago para los sabores más utópicos que fueron apareciendo en los años 2000 con sus aguas saborizadas: entre 2005 y 2008 Coca Cola las denominó Cepita Saborizada, pero de ahí en adelante se popularizaron como Aquarius...
La afamada promoción de lácteos La Serenísima, debutando en su alianza con Danone, para el estreno de El Jorobado de Notre Dame en 1996. Tan solo el budín de pan mencionado no aparece en la extensa fotografía de los productos de ese entonces, donde sí se luce la leche cultivada, los yogures bebibles y con crema con el flamante fermento GG, las gelatinas Festy Bon, el postre y flan Serenito y hasta los lácteos Ser bajos en calorías. Todos jugaban para la nueva película de Disney: canjeando tapitas podían obtenerse kits promocionales con figuritas, pulseras e incluso una careta. Por supuesto, no sólo había que conseguir todos los kits sino también llenar el álbum promocional, el cual prometía llenarse con todos los kits completos sin necesidad de repetir. Con el paso de los años Danone ayudó a filtrar esta colección de productos, dejando únicamente los más rentables...





No hay comentarios:
Publicar un comentario