El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

lunes, 2 de marzo de 2026

La DGI contra el "Diego" (1976)


El mes de Marzo de 1976 pasó a la posteridad por una triste y violenta fecha en nuestra historia, pero a principios del mismo esa fecha apareció en esta curiosa publicidad del Ministerio de Economía para su antipática Dirección General Impositiva (DGI) anunciando que no había que aceptar imitaciones con su propia publicación mensual en forma de boletín: la revista oficial de la DGI no contiene ningún tipo de publicidad, para dejar en claro a los comerciantes que no se dejen embaucar por maleantes que merodean el país haciéndose pasar por productores de esta publicación, requiriendo algún tipo de retribución económica para figurar de la manera más honesta y decente. Porque estafar a la gente está mal, pero si encima esa estafa se hace sin factura es peor todavía.
Iban a pasar un poco más de dos décadas para que la aún recordada DGI fuera reconvertida durante el menemismo a la Administración General de Ingresos Públicos (AFIP) debido a su fusión con la Administración Nacional de Aduanas, un escenario que se mantuvo vigente con su misma identidad recaudatoria y persecutoria hasta 2024 cuando nace el actual ente autárquico (aunque igualmente dependiente del Ministerio de Economía) llamado Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Tras estos casi 30 años de su desaparición, podría decirse que la DGI habrá sido todo lo chupasangre que se imaginan, pero logró imponer en el inconsciente colectivo varias mascotas relativamente simpáticas contra la evasión como el "tanquecito" de fines de los 70 o el sabueso de principios de los 90, y eso sin contar los personajes ya conocidos de García Ferré como Largirucho y Calculín para mediados de los 80...

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