El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

viernes, 20 de septiembre de 2019

Imagine all the Gente (1984)

Hace 35 años salía a la calle la revista Gente número 1000. Tras una portada poco descriptiva sobre lo que contenía (apenas el número 1000 en tonalidades doradas) esta edición especial de la revista vedette de Editorial Atlántida se despachaba con todo tipo de material: algunos auspiciantes saludando la ocasión especial, algunas editoriales nostálgicas y ciertas notas con la solemnidad que corresponde a un “número histórico”. Pero lo más importante (y lo que más peso le da a la revista) es un gigantesco archivo de imágenes épicas de distintos hechos trascendentales de la historia nacional reciente. Este período para la revista People argenta es muy particular: de haber formado parte de un grupo que apoyó de manera bastante evidente la reciente dictadura militar, pasaba a una más alegre y esperanzadora etapa, que terminaría siendo apenas una transición de revista tipo interés general hacia el modelo plenamente farandulesco que tuvo de los 90 hasta la actualidad. Así que nos disponemos a disfrutar de una impactante cantidad de fotos donde se mesclarán todo tipo de sensaciones: todas las sesiones de fotos de los personajes de cada año desde el primer número, la tragedia de los Andes y la de Ezeiza, Moria Casan, Frank Sinatra, Guillermo Vilas, Susana Gimenez, Jorge Luis Borges, Raúl Lastiri, José Ignacio Rucci, soldados de Malvinas, Graciela Borges, Ernesto Sábato, Clemente, Martínez de Hoz, Arturo Illia, Luis Alberto Spinetta, el lápiz del Censo ’80, Martín Karadagián, Tía Vicenta, EL DÓLAR, Montoneros, Pipo Mancera, Cacho Fontana, Carlos Monzón, Herminio Iglesias… y la gigantesca imagen de Raúl Alfonsín, en sus mejores épocas de imagen pública, ya sea el original o la versión de Sapag. Definitivamente un verdadero mar de Gente… ah! y no se olviden de revisar las predicciones del año 2000, no tienen desperdicio!






















jueves, 19 de septiembre de 2019

Recuerdo viral

Dentro de muy poco se termina el invierno, pero no queremos que eso pase sin dejar para el recuerdo lo que fue la inolvidable temporada invernal 2009: la de la tristemente célebre Gripe A, también denominada H1N1 o directamente gripe porcina. Un complicado y convulsionante período mundial donde se reflotó el término “pandemia” para hablar de brotes en  cientos de países, cobrándose vidas a cada momento. La habitual paranoia de los medios argentinos dejó mucha tela para cortar: el canal Crónica Tv ponía un contador a medida que se iban conociendo las muertes del país. América Noticias metiéndose en una sala de terapia intensiva, siendo echados a los gritos por familiares de enfermos. Mirta Legrand negándose a darle besos a sus invitados por miedo a que la contagien. Más de un chanta disfrazado de médico girando por los medios dando consejos peligrosos.
Junto a la gente que podía verse por la calle con los barbijos y una opinión pública que condenaba a todo aquél que no estuviera familiarizado con los términos “oseltamivir” o “Tamiflú”,  apareció un producto comercial que picó en punta y se incorporó a los botiquines familiares para siempre. Es el alcohol en gel que existía desde hacía años, pero con un perfil bajísimo y que dicha epidemia le dio una publicidad inusitada, que lo sigue manteniendo vigente hasta el día de hoy en múltiples puntos de venta aparte de la farmacia. El marketing hizo lo suyo y de un simple alcohol aparecieron variedades de todo tipo: con aloe vera, con fragancias, con protección para manos, etc. Además permitió el camino inverso: que marcas prestigiosas en áreas afines se animaran a sacar productos de tipo “antibacterial”.  
En las fotos de hoy tenemos varios productos que difícilmente existirían de no ser por aquella crisis sanitaria de 2009: las marcas, que arrancaron como jabones pero luego se diversificaron, Lifebuoy y Protex de Unilever y Colgate respectivamente (2014), el jabón antibacterial Pervinox (2016), el sanitizante de manos Lysoform (2018) y el jabón antibacterial Rexona (2019).




miércoles, 18 de septiembre de 2019

Para escucharte mejor (1959)


En 1959, una de las mejores maneras de escuchar tus LP’s era comprándote un amplificador y ecualizador Audinac, que en este caso poseía filtro para ruido de púas y también era compatible para conectarse a radios. Muchos datos precisos para, en definitiva, ofrecer la mejor fidelidad a la hora de escuchar música, algo que 60 años después se sigue persiguiendo sin haberse llegado a un consenso óptimo… 

martes, 17 de septiembre de 2019

Centavos reparadores (2009)


Hace 10 años, por apenitas 50 centavos al día según este aviso de Pantene se podía recuperar 1 año de daño capilar en apenas 1 mes. Una manera ingeniosa de vender uno de los shampúes más caros del mercado de una manera que no resulte impactante el precio a primera vista. Según los cálculos del pie del aviso, el envase de Pantene de 400ml costaba 14 pesos… cómo serán los costos 2019? 

lunes, 16 de septiembre de 2019

Humor que no pasa de moda (1982)


Un lunes como el de hoy, pero de 1982, dentro de unas horas estaba por comenzar el clásico programa humorístico La Tuerca, en esa oportunidad por Canal 11: ya había sido emitido tanto por Canal 13 como por Canal 9. En esta oportunidad se trataba de una remake del clásico ciclo que se emitió entre 1965 y 1974, habiendo otro regreso en 1989. En todas estas oportunidades el elenco original se mantuvo bastante: Gogó Andreu, Nelly Láinez, Tristán, Carmen Vallejo, Joe Rígoli, Ginno Renni, Selva Mayo, Santiago Bal, Tincho Zabala, Marcos Zucker, Délfor Medina, Pato Carret, Gabriela Acher y Oscar Viale, entre otros. Llama la atención que en épocas de bicileta financiera, la publicidad del programa en plena dictadura se animara a decir “no se deje bicicletear”…

domingo, 15 de septiembre de 2019

Las deportadas de Mundo Mogul

La constante repetición del aviso de Mundo Mogul genera cuestionarse si realmente toda gomita es bienvenida en ese espacio donde están a salvo de ser asesinadas a mordiscos. La triste realidad es que no: hay todo un abanico de opciones que el mundo ideal de Arcor lamentablemente está invisibilizando. Desde aquí vamos a denunciar esta actitud comentando algunas opciones de marcas que quedaron en la Aduana de ese mundo y nunca veremos saltar alegre por ahí:

Como si fuera una hermana maldita, en una casa de golosinas en la provincia de Córdoba (Candilandia) encontramos las benditas moras azules. Para más sadismo, las pusieron al lado de las moras rojas y negras de Arcor. Pero no son un próximo sabor a lanzar por parte de ellos: se trata de las gomitas de Brasil marca Docile. La consistencia de gomita es más blanda que las de Arcor, y su sabor es inigualable. En la misma foto apreciamos otras gomitas de la cacería muy recomendables: tubos de fresa (muy probablemente marca Fini) y unos copones rosados con un tremendo sabor a frutilla cremosa nunca visto… alguien ubicará la marca?

Ya hace unos años que los santafesinos de Lheritier le sacan punta a sus marcas predilectas convirtiéndolas en nuevos productos dulces: ya sacaron jugo en polvo y caramelos con sabores cremosos con el nombre Pico Dulce, y ahora han ido por las gomitas: resultaron ricas desde el punto de vista frutal, pero tampoco es muy evidente el sabor característico del chupetín homónimo. No sólo eso: también renovaron su marca de chupetincitos Baby Doll sacando gomitas en forma de aritos a su nombre. Resultaron un poco menos aceptables que las anteriores, y llamó la atención que traían mucho azúcar suelto. Los dos paquetes costó abrirlos…   

A simple vista puede parecer que se encuentren con las famosas gomitas alemanas Trolli que tienen forma de cosas saladas, pero en este caso se trata de una copia hecha en Tailandia. Se llama Yupi, tiene un diseño sospechosamente similar en su logo y hasta el pizzero del paquete es parecido. En términos de sabor, son bastante agradables sobre todo por el gustito cremoso que se esconde entre tantos colores chillones, aunque no se distingue diferencia de sabor entre color y color. Mientras que la original alemana trae “ingredientes” verdes y morados, la Yupi sólo trae rojos…

Nadie lo esperaba ni lo pedía, pero los chocolateros de Fel Fort se metieron en el negocio de las gomitas. Les salió lo que ven en la foto: las denominadas Jelly Fort, disponible en sabores frutales y también algo similar a la Coca Cola, emulando las botellas Yummy que venían a fines de los 90. Estas extravagantes gomitas con forma de la letra J (como la J del chocolate Jack) vienen de sabores bien curiosos como kiwi, arándanos, uva o maracuyá. Efectivamente cada gomita de color diferente tiene un sabor diferente, pero tampoco es un gusto para volverse gusto, pareciera que les falta dulzor. No viene una sola J que no esté retorcida…

De Buenos Aires se asoman las “pastillas de goma fantasía” marca La Piara. No se entiende la relación entre “manada de cerdos o jabalíes” con una marca de gomitas, pero aparte de sabores comunes como mentol, frutales o eucalipto se asoma el curioso sabor a Rosa, como se ve en la foto. Si bien nos decepcionaremos al dar vuelta el envase y leer que simplemente son simples gomitas sabor frutilla, vale la pena mencionar que no es cualquier frutilla sino que tienen un sabor suave diferente y recomendable. Si agarran a alguien desprevenido y se las hacen probar, tal vez si les dicen que son sabor rosa no les resulte poco compatible…

Segunda vez que en esta página mencionamos a las españolas Vidal, pero en esta oportunidad con algo diferente: anteriormente fueron las gomitas sabor frutilla con crema (riquísimas) y ahora hacemos mención a sus tiras multicolores. Como las antes nombradas Fin, este extraño tipo de caramelo blando que rodea a un caramelo más blando como si fuera su relleno en tiras (denominado regaliz, varillas o rizomas) es algo realmente de otro mundo. Y literalmente es de otro mundo: no hubo caso y por aquí esto se sigue considerando un producto “de afuera”, nunca prendió en el público argentino. Probablemente  el color azul como las moras sea el más rico…

Volvemos a Alemania porque no podemos ignorar la existencia de los ositos de gomita. En su país natal se los denomina Gummi Bärschen y su cantidad de sabores es incontable. Los de la foto fueron traídos de dicho país en 2016 (llamados Bears and Friends) y si bien su sabor se notaba de más calidad y variedad que uno nacional, probablemente no se justifique pagar por la diferencia. El extraño polvillo blanco que parece envolver a estos osos para que no se pegoteen tanto sigue presente en todas las variedades. El paquete de las fotos traía varios osos más, pero ya habían sido consumidos…


Y llegamos al punto cúlmine con un producto para la eterna polémica moralista. Hubo un tiempo en el que el diminutivo de chupete se decía pete, y por ende a fines de los 90 nació la gomita Pete de Billiken. La foto es de una vieja tarjeta de memoria recuperada de la basura del año 2010, donde ya podemos ver a esta golosina en sus últimas épocas. Después de ese año ya no se la vio más, y difícilmente vuelva a vérselo en los kisocos de antaño. Su sabor era realmente muy bueno, al igual que prácticamente la totalidad de las gomitas que Billiken hace actualmente, empezando por las gotitas de fresa con base cremosa seguidas ahí nomás por los bombones de fruta…  

sábado, 14 de septiembre de 2019

La cajita musical (1999)


Hace 20 años un canal de cable de videocplis estaba en su apogeo, pero no estamos hablando de MTV ni de Muchmusic, sino de esta tercera señal poco conocida: es The Box, el canal cuya potencia estaba en tentar al joven espectador ser capaz de controlar qué era lo que iba a ver.
Llama la atención este aviso de 1999, que en un principio nos habla en neutro (Televisión Musical que TU controlas) para luego tomar confianza y hablar con el voceo.
A pesar de haber desparecido en el 2000 con apenas 4 años de vida, su propuesta fue definitivamente futurista: la posibilidad de programar videoclips u otros programas de misma temática es lo más cerca que se podía estar en los 90 del “on demand” que hoy tanto nos gusta. Varios no entendieron su mecánica, pero actualmente es casi una ofensa no comprender esa táctica para ofrecer productos al público adolescente y joven adulto… 

viernes, 13 de septiembre de 2019

No se corta más! (1979)


En 1979, Entel lanzaba este aviso institucional en donde trataba de dejar bien en claro las obras que se estaban realizando para que la incomunicación fuera cosa del pasado. La integración nacional ahora estaba un poco más cerca de concertarse gracias a la aparición de la ampliación de la Red Nacional de Telecomunicaciones, favoreciendo la transmisión de telefotos, transporte de TV, télex, telegrafía, etc.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Dulzura sin género (2019)

Primero fueron los yogures estilo casero, luego la aparición de nuevas viejas leches como La Martona o Fortuna, después vinieron los “productos” económicos que reemplazaban la manteca, la crema, el queso… pero La Serenísima con estos productos se sigue superando en su afán de romper constantemente las redes con productos que enloquezcan a los catadores influencers…
Como si la premisa principal fuera algo así como “para el amor no hay género ni receta” se decidieron a mezclar todo tipo de productos apetecibles del catálogo Serenísima-Bagley-Arcor a ver qué cosa interesante podía salir. Un procedimiento totalmente posible gracias a que, tal cual se comentó en su momento, progresivamente Arcor está adquiriendo acciones de La Serenísima, y mientras tanto va acostumbrando al consumidor a encontrarse con fusiones entre todas sus prestigiosas marcas…
El resultado de semejante mezcolanza fueron dos productos untables que hacen enojar a los más conservadores porque no se los puede etiquetar bajo las premisas que ya existen: no son ni dulces ni tampoco chocolates ni mucho menos golosinas… así que en ambos casos fueron descriptos en sus envases simplemente como untables: en la primer foto está el dulce de leche LS + chocolate Águila, mientras que en la segunda está el relleno para Chocotorta. El primero tiene combinaciones de dulce de leche La Serenísima con chocolate Águila (el original, el que justamente no lleva leche) y el segundo es el resultado industrial de la mezcla casera de dulce de leche con queso untable, o bien según el paladar dulce con crema de leche o hasta manteca…


Ambas creaciones se las aprecia como bastante investigadas y bien logradas, ya que tienen combinaciones justas de ingredientes: el untable Águila tiene un olor y sabor que siempre pareciera ser la combinación en un 60/40 tanto un dulce de leche como un chocolate para taza bien amargo, variando el porcentaje según a qué cosa uno le esté buscando aroma. El mismo envase recomienda que sirve tanto para tortas como directamente para cucharear: si se lo prueba de esa manera, se puede conseguir el placer de estar comiendo un chocolate untable de sabor bien fuerte. En su receta se menciona que está incluido el licor de cacao. Puede rememorar a los Butter Toffes o hasta la cobertura de los Cabsha: de cualquier manera el sabor está muy bien conseguido y cansará recién a la tercer  o cuarta cucharada. Pero para quienes lo han degustado y le ha resultado una bomba de calorías o muy fuerte de sabor viene la segunda opción…


El también exquisito relleno de Chocotorta tiene sus antecedentes: aproximadamente allá por el 2000 se rumorea que vino algo similar, pero no lo hemos podido constatar. Más acá en el tiempo estuvo el Dulce Crem, un producto lanzado por la misma empresa láctea en 2015 que venía en un envase minúsculo y sólo prometía ser un untable de desayuno: algo lógico, porque era tan pequeño que no era negocio usarlo para tortas. El modelo 2019 en sabor se lo puede comparar a un postre de dulce de leche de los de cajita, junto a un sabor a queso Casancrem inconfundible. Puede prestarse a la confusión y comérselo a cucharadas demasiado rápido, como si fuera un postre en sí mismo. Pareciera ser un poco más dulzón y rico que el Dulce Crem. En su tapa incluía la ahora simplificada receta de Chocotorta, con un detalle particular: mojar las Chocolinas en leche chocolatada. Se sigue sin oficializar mojarlas en café como hacen varios…


Cada uno con su manera de ver la vida, aparentan ser productos con poca vida útil, pero como regalo para alguien goloso son de lo mejor, sobre todo porque aún no están publicitados tradicionalmente. Tampoco hace mucha falta: es muy difícil que los encargados de hacer reviews de estos artículos novedosos no lo haya recomendado o mencionado. Los antecedentes no son buenos: ni lo que comentamos antes ni el dulce sabor banana Sancor del 2000 duraron mucho tiempo. Nos apuntó la especialista en dulces Lary Ruggiero que aproximadamente hace 10 años San Ignacio también sacó un dulce de leche sabor banana. Tampoco fue de durar tanto.
Así que para los dulceros que se muestren reticentes a querer probar estas novedades porque son difíciles de clasificar, abran su cabeza y sepan que son creaciones muy valiosas que vale la pena probar… y que viva el amor! 

miércoles, 11 de septiembre de 2019

El archivo del futuro (1999)


Hace 20 años un artículo de la revista Genios pretendía volarnos la cabeza con las tremendas novedades tecnológicas que se venían para el nuevo Milenio: aparece así una interesante nota sobre la unidad Zip, que tenía la ventaja de equivaler a 70 disquettes comunes, algo de otro mundo. Dicha unidad de almacenamiento podía leerse a través de la “zipera” y conectarse a la PC a través del mismo puerto de la impresora. Igualmente, las desventajas de perder información ante los golpes o el calor estaban generando que dejara de utilizarse por el denominaso Superdisc, que llegaba hasta los 120 Mb de capacidad y es regrabable. Pero ni la llegada de los proyectores digitales ni el Glassroom Audio Video de Sony pueden compararse a la llegada de lo que vemos en la próxima imagen: el Minidisco! Este tremendísimo dispositivo de almacenamiento apenas un poco más grande que un peso convertible era capaz de guardar hasta 340 megas titánicos de información. Por suerte no está en venta para el público…


martes, 10 de septiembre de 2019

Bebés de primera (1989)


Hace 30 años, muy probablemente varios de los actuales jóvenes por aquél entonces viajaban confortablemente en un TopLine primera clase… pero en 1989 ese nombre no tiene nada que ver con chicles sino con  un modelo ultramoderno de cochecitos Ruba, que gracias a la tecnología argentina era capaz de volverse coche cuna que se podía girar sin sacar al bebé del sitio, además de frenos en las ruedas traseras y una traba de seguridad. Cómo habrá sido su infancia después de semejante malacostumbramiento al lujo?

lunes, 9 de septiembre de 2019

Mesas de ayer y de hoy (1964)


Parece que no importa el paso de los años, es bastante probable que en una mesa de desayuno siga existiendo un paquete de Criollitas. Este pequeño aviso de 1964 ya mostraba lo más conocido de ellas: un envase amarillo con letras manuscritas rojas. Igualmente el tiempo parece que las ha achatado y vuelto rectangulares. Aún perduraba el curioso slogan de Bagley “Siendo de Bagley es bueno”: el tiempo nos ha hecho creer que esa frase es un invento de una farmacéutica alemana…

domingo, 8 de septiembre de 2019

Una papa francoparaguaya


Hace unos meses decidimos romper la dicotomía papas fritas de tubo Pringles-Día presentando las Great Value de Wall Mart. Por ese entonces habíamos hecho una mención a las papas de Carrefour, de las cuales sólo se había visto el sabor “original” en envase azul, y nos preguntábamos si llegarían a venir más gustos…
Finalmente hoy pudimos dar con más sabores de estas papas que sí pueden valer la pena probar: al igual que las Great Value vienen de crema y cebolla y cheddar, en los colores que ya son tradicionales verde claro y amarillo anaranjado respectivamente. A diferencia de las anteriores (y también las Día) que eran industria canadiense, las Carrefour son made in Paraguay. Ideal para los que quieran comprar papas de la patria grande…
Siempre se comienza por el sabor que más gusta: por el de crema y cebolla. Lamentablemente no resultó ser demasiado apetitoso, sino más bien regularcito. La sensación es la de estar comiendo unas papas con provenzal, de ésas que se venden en los almacenes sueltas. No tienen ajo, pero la mezcla de orégano con aceite de mediana calidad es muy similar. Al rato de comer varias ni nos acordamos que estamos comiendo papas de ese estilo.
Después de semejante situación, probar las papas de cheddar eran una resignación: si sin importar la marca la papa de queso siempre genera un gusto tan poco atractivo… por qué éste iba a ser la excepción?
Me desdije inmediatamente: estas papas (que obviamente no son de cheddar sino algo semejante al sabor queso industrial) son muy pero muy ricas. No cansa comerlas, no tienen desbarajuste de sal o polvillo saborizante. Hay varios productos “sabor cheddar” que sacó Pepsico alguna vez que se le asemejan bastante. Son realmente recomendables sobre todo porque por primera vez han logrado destronar al gusto más esperado y solicitado por la mayoría…
Si hay que elegir una, obviamente prueben las de queso que son bastante ricas y de precio ambas son accesibles, sobre todo si tienen la dichosa tarjeta Mi Carrefour, que supuestamente se saca por internet. Los cajeros te increpan preguntándote el documento porque suponen que ya la tenés: curiosamente en ese caso cuando aclaré que no la tenía el mismo cajero puso su documento (o sea “su tarjeta”) para que todo me saliera más barato. No sé si esto es una actitud común en estos súpers franceses…
Repetiremos el llamado cómo antes, viendo que podemos tener suerte: para cuándo las papas de tubo saborizadas de Jumbo y Súper Vea fuera de las “originales”?   

sábado, 7 de septiembre de 2019

La generación Nini (2009)


Hace 10 años Telefe estrenaba en sus tardes una nueva tira infantojuvenil: a su ya exitosa novela Casi Ángeles se sumaba a su grilla Niní, una historia protagonizada nuevamente por Florencia Bertotti, en su regreso triunfal a los protagónicos infantiles.
Un programa colorido, lleno de canciones y onomatopeyas que no tuvo ningún problema para ganarle a su competencia del 13, Enséñame a Vivir, con Pablo Rago y Violeta Urtizberea. La primera producción independiente creada por la productora Kaberplay: nombre derivado de los apellidos de Guido Kaczka y Florencia Bertotti, pareja en ese momento. La competencia no fue un problema, pero sí que tuvo inconvenientes desde un lugar impensado, desde el mismo canal: resulta que su argumento era demasiado similar a Floricienta, aquella novela de Cris Morena emitida por el 13 entre 2004 y 2005. Otra vez una chica jovial que cuida niños, otra vez un hombre exitoso y rico para conquistar, otra vez una antagonista bella que quiere impedir que eso ocurra, etc. La cosa no quedó en simples discusiones mediáticas de plagio: Cris Morena llevó la situación a juicio… y la Justicia le dio la razón! La cara de Florencia no debe haber sido muy diferente a la que se asoma en esta publicidad de 2009…
Tras el fallo de Marzo de 2010 en donde se confirmaba que Niní era un plagio de Floriciencia, a la novela le faltaban unos capítulos para terminar su primera temporada. Era decisión de Cris Moren Group y RGB (la productora de Gustavo Yankelevich) decidir si la serie llegaba a su final o no. Se pudo acordar que Niní se viera hasta el final, pero truncándole todo el resto del negocio: se debió suspender la obra de teatro del Gran Rex, la venta del disco, una revista, etc.  A partir de allí, la historia de Niní podía continuar tranquilamente en una segunda temporada siempre y cuando se cambiara el argumento lo suficiente como para dejar de parecer una copia. Sin embargo, desde la flamante productora los ánimos no eran los mejores: la pareja fundadora se termina separando y Florencia comienza una relación con Federico Amador, justamente el galán de su novela. En cuanto a Guido, siguió trabajando en el canal hasta que  nuevamente un Yankelevich empezó a dirigir la programación: el “conflicto de intereses” desarrollado lo expulsó de Telefe arribando rápidamente al 13, donde todavía se encuentra.
Y qué pasó con Niní y su hermana Floricienta? Ocurrió una situación de pases particular: Niní pasa al Grupo Clarín teniendo un par de repeticiones completas en Volver y Magazine, mientras que Floricienta regresaba de la muerte y hacía el camino contrario: pasaba a ser repetida en las tardes de Telefe.       
Por último, en la vida real la relación entre Cris Morena y Bertotti tuvo muchos capítulos mediáticos (por ejemplo cuando la otrora Floricienta no estuvo invitada al homenaje a Cris Morena) pero ahora todo parece haber llegado a la paz. Por lo menos hasta que alguien se anime a demandar a Cris Morena por haber plagiado Telematch bajo el nombre de Jugate Conmigo, o porque tras heber visto el piloto de Dawson’s Creek se animó a crear el muy similar Verano del 98, o por varias escenas de Casi ángeles eran bastante parecidas a Lost, o por las similitudes entre Floricienta y Blossom Russo, la protagonista de una serie que justo emitió Telefe… quedate tranquila Flor! Estás perdonada por cientos de años...  

viernes, 6 de septiembre de 2019

Las sales de la vida


Volvemos a tratar de ajusticiar el mundo de los productos salados del mercado nombrando algunos más que tampoco se nos pueden pasar por alto… siempre y cuando lo alto no sea la presión.

Por fin pudimos dar con las papitas que tienen el curioso nombre de JuliCroc, una empresa entrerriana que se dedica a elaborar galletitas dulces y saladas, pochoclo, palitos salados, chizitos, bolitas de cereal dulce, maní pelado y “masitas”; en este berenjenal de artículos una de sus últimas novedades han sido estas papas sabor crema y ciboulette, que no era otra cosa que el típico sabor crema y cebolla que Pringles no malacostumbró a probar y cada tanto alguna que otra marca imita. Las comí un día de mucho hambre, así que estaban más que bien. Ahora bien: a quién se le ocurrió poner ese nombre para una empresa? Parece el nombre de una Pyme inventada para un trabajo de secundaria…

Otro producto de nombre raro y sabor más raro aún: los denominados “Snucks” se venden como snacks de arroz con relleno sabor kétchup. No son el primer producto salado relleno: antes supieron venir las Rex “con centro de sabor” o las fundamentales Club Social. Y cosas sabor kétchup vinieron desde galletitas (como las Chipits) hasta chizitos. Pero el sabor de éstos es realmente demasiado extraño: no llega a ser salado o agradable simil kétchup, y pareciera tener ajo o algo similar deshidratado mezclado. Poco recomendables…

Y más cosas entrerrianas: la muy creativa idea de convertir en snack industrial los traicionales bizcochitos que en otras provincias como San Juan o Córdoba se denominan “criollitos”, con el agregado de venir saborizados. Este sabor oliva y parmesano no llega a convencer, se lo siente escaso y muy artificial, y si bien siguen siendo ricos no superan a los frescos criollitos de panadería, bastante más ricos. A mano derecha otra marca más de galletitas marineras: no sólo son ricas sino que tienen un plus de saborcito a pan en su receta que los hace muy agradables. Otra vez me pongo molesto con los nombres: no sé si se llaman “G y M”, “Y y M” o “Z y M”…

El mejor snack salado de todos, híper ultra recomendado: los snacks de arroz sabor papas fritas Don Marcos. Qué ricos que son! estos pequeños medallones amarillos tienen un sabor muy bueno a papa, como aquellos “snacks a base de papa” que alguna vez sacó las Saladix, o incluso mejores. Son bastante adictivas y se vacía el paquete con facilidad… si las encuentran no duden en comprarlas!

BONUS TRACK: rompemos la regla de lo salado porque no puede ser que a esta altura del año no publiquemos algo relacionado con Milka. Probamos dos novedades importadas: un chocolate alemán con confites en su interior y otro gigante, de origen austríaco, que estaba al borde del vencimiento y por ende estuvo de oferta, con el incómodo nombre de Mmmax. El primero no era más que un chocolate con pedazos confitados por dentro, nada del otro mundo. El segundo, mucho más atractivo desde du envase y presentación, traía relleno de Oreo y algo de chocolate blanco: el resultado es un sabor similar al Kinder junto al clásico gusto de la galleta Oreo, si bien era curioso la consistencia del relleno, que jamás se desgranó o desarmó mientras se comía…