El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

sábado, 27 de mayo de 2017

Buscando a Ángelo (1986)


Todo tiene su origen. Todo lo que ahora ocurre tuvo su semillero anteriormente, pero tal vez de una manera imperceptible. Si actualmente las publicidades de Axe ya se volvieron una costumbre, éstas supieron tener durante la década de los 80 un importante precedente: la marca de ropa masculina Angelo Paolo. Este nombre de indumentaria quedó de manera definitiva identificado con la época ochentera, junto con Pumper Nic, el ItalPark o Carozo y Narizota. Claro está que esta marca estaba por arriba de los anteriores nombrados: era  una marca para jóvenes, no para niños. Mucho más importante que su calidad o su variedad, lo más importante de Angelo Paolo era la imagen que prometía: su status, su plus. Ello era fuertemente apoyado por sus campañas publicitarias, bastante osadas para la época. Llegaron un poco tarde como para considerarse parte del “destape” de la temprana democracia (como sí le pasó a las publicidades de Hitachi), mas bien sus avisos con desnudos se asemejaban más a lo que vendría durante los 90 que durante los 80. Más frivolidad que contenido. Avisos como los de cuerpos de mujeres casi desnudas junto a la leyenda “Por este motivo hacemos exclusivamente moda para hombres” quedaron registradas en el inconsciente de varones jóvenes y señoras escandalizadas. Entre los avisos de la época aparece el de la imagen, donde un joven que estaba bajo el nombre justamente de Angelo Paolo, un ladrón de ropa que se escapa llevándose la moda de Europa. Y serán obviamente mujeres armadas hasta los dientes las que lo seguirán (tal vez) para atraparlo. Un argumento que tranquilamente hoy podría pertenecer a la mencionada marca Axe o también a muchas bebidas alcohólicas. La sencillez de su logo (que también apareció en colores azul, amarillo y rojo, con letras naranjas) y la fuerte llegada de sus campañas fueron claves para instalar la marca durante varios años. Luego de haber nacido a principios de los 70 gracias a  Víctor Moszel, podría decirse que su mejor período estuvo entre 1986 y 1993.  Arás había dejado su slogan "Tus cómplices" para el mucho mas cool "Visto en Italy". Durante ese período, llegó a tener 120 locales en todo el país y facturaba 15 mil dólares diarios por cada día de fin de semana en cada uno de esos locales. Se vendían toneladas de jenas, camisas, sacos y hasta perfumes. A mediados de los 90 la empresa sufrió múltiples golpes a causa de las importaciones de indumentaria que llegaban mucho más baratas. Las ventas se fueron desplomando y para 1996 el nombre pasó a ser de una inversora de nombre Polo, pero seguiría sin rumbo definido hasta su desaparición para el año 2000. A su vez, su fundador Víctor Moszel terminó prófugo de la Justicia mientras que su esposa y 4 ejecutivos de la firma fueron detenidos acusados de contrabando, evasión impositiva y asociación ilícita. Eran las épocas de la investigación de la Aduana Paralela. Distinta suerte fueron teniendo las fábricas que antes se dedicaban a la confección de la ropa Angelo Paolo: pasaron a ser cooperativas controladas por los trabajadores. Como ejemplo está el caso de la industria textil de La Paz, inaugurada en 1977 y que ayudó a que Angelo Paolo fuera durante los 80 una de las empresas más importantes de su rubro. Luego del cierre nació la Cooperativa 3 de febrero, la cual en la actualidad se dedica a fabricar camisas para otras marcas como Kevingston, Narrow, Bando o Newman. Lo paradójico de todo esto es que quienes decidieron avanzar en el proyecto de fábrica recuperada fueron 10 ex empleadas, todas mujeres. La fábrica que antiguamente se dedicaba a hacer ropa para hombres y publicidad hoy tildada de machista salió adelante gracias a las ganas de 10 fundadoras. Así concluye la fugaz pero intensa de Angelo Paolo, una empresa que se quiso comer el mercado y al final fue despedazada de a poquito por sus propios dueños y por las empresas extranjeras. Nunca se supo del paradero de Víctor Moszel, pero tampoco sabemos qué fue del joven Angelo y su estresante tarea de huir de mujeres armadas preparadas para fotografiarlo…

viernes, 26 de mayo de 2017

Primicias Galleteras


Dos novedades en el mundo de las galletitas ya están dando vueltas por los kioscos y almacenes en estos días. Ninguna de las dos se trata de una propuesta nueva, sino una reinvención de dos productos exitosos de antes: dos nuevos sabores de galletitas de larga data. Por un lado apareció una nueva variedad de la galletita estrella de esta página: ahora vienen las Toddy sabor dulce de leche. De esta manera las galletitas de Pepsico suman una nueva variedad, luego de haber creado las con chispas blancas, las Black, las bañadas y las tipo Oreo. Obviamente no tienen un gusto que se asemeje para nada al dulce de leche real, pero sí es el “sabor dulce de leche” que todos artificialmente hemos probado en helados o postres previamente. Por lo menos esa esencia es de buena calidad y no desentona con el resto de la clásica masa. Para los que le pueden llegar a temer a un sabor así, también se han incluido de las chispas de chocolate tradicional, generando una combinación para nada mala. Por otro lado aparece una nueva variedad de las clásicas Sonrisas de Bagley, pero esta vez un sabor nunca antes creado, por lo menos para la marca: sabor yogur de frutilla. Ya han existido los sabores multifruta, uva, banana, manzana, limón, vainilla, chocolate (no eran otra cosa que las Panchitas con otro nombre), con caramelo, con glacé… incluso han salido barras de cereales y alfajores con el nombre, pero hasta el momento nada de sabor yogur. Tampoco es un sabor que se asemeje al yogur verídico: la pulpa de “frutilla” que contiene es muy similar a la que traen las galletitas Cereal Mix de Arcor, o más todavía se parecen a las Quacker con yogur que lanzaron el año pasado. Un  gusto entre dulce y ácido que tiene sus adeptos. Dos nuevos productos que muy probablemente aparecerán por tiempo limitado (aunque no lo digan) y serán por el momento algo atractivo por conocer para los simpatizantes de probar gustos atípicos de las galletitas de siempre… y ustedes, ya las probaron?

jueves, 25 de mayo de 2017

La Nación viene asomando (1998)

Para este 25 de mayo toda la información tan necesaria para festejar esta importante fecha de la patria la encontrás en... La Nación de los Chicos! Esta nueva edición de 1998 (a sólo 2,90) también te incluye un fixture de Francia 98, la insufrible perrita Pimpa y el diario de la Nación de los Chicos... un diariecito sabanita para que puedas discutir con tus papis todas las editorialcitas sobre cómo está este país, el Granerito del Mundo...




lunes, 22 de mayo de 2017

Por una cabeza... con clavos (1931)

Hace un tiempo habíamos comentado la historia del Uvasal y ésta estaba íntimamente vinculada a la del analgésico Geniol. Desde aquella vez había quedado pendiente contar un poco de la historia de esta muy querida marca argentina, que increíblemente a pesar de todo ha logrado sorbevivir miles de conflictos, desde su creación en 1927. Formaba parte de los otrora famosos Laboratorios Suarry, aquellos creados por el bioquímico argentino Francisco Suárez Zabala y el perfumista Dubarry. Casi desde su creación su imagen se vincula a la imagen publicitaria más famosa del país: el inconfundible pelado lleno de clavos y tornillos en su cabeza, en representación de un buen dolor de cabeza. La creación de semejante ícono cuenta con una historia interesante: su creador fue el  dibujante francés Lucien Achille Mauzan, quien para fines de los 20 y principios de los 30 se radicó en la Argentina para realizar ilustraciones publicitarias. Inicialmente trabajó en la agencia publicitaria Exitus, la cual fue la encargada de realizarle un aviso a Geniol. Aparentemente Mauzan realizó una gran cantidad de bocetos pero a Suárez Zabala no le simpatizaron ninguno de ellos. Agobiado por la presión que el bioquímico le generaba, decidió crear lo siguiente: un peladito alegre con los rasgos exagerados del cliente Suárez Zabala. O sea, una caricatura del cliente tan insistidor. Lo llenó de clavos y tornillos en su cabeza como una manera de ilustrar lo molesto e insoportable que había resultado hasta ese momento la relación entre agencia y cliente. Esta nueva creación le gustó muchísimo al dueño de Geniol y la aprobó sin reparos: luego se le agregaría el versito tan famoso “Venga del aire o del Sol, del vino o de la cerveza, cualquier dolor de cabeza se corta con un Geniol”. Un  versito que hasta el día de hoy no se sabe si fue Carlos Gardel o Juan Carlos Marambio Catan quien le puso voz en aquél 1931. Había nacido la imagen más representativa del arte publicitario argentino, aquél que servía para anunciar un medicamento para los dolores de cabeza y que casualmente había nacido por culpa de un dolor de cabeza de un dibujante. Rápidamente la cabeza con clavos de Geniol pasó a ser un elemento de marketing muy fuerte: se lo vio en miles de mostradores de farmacias y también en la vía pública, hecho con neón verde. Durante muchos años pudo gozar el carácter de ser el analgésico líder del mercado, y dicha situación fue una fuerte amenaza para las multinacionales, quienes empezaron a hacerle doler la cabeza a los empresarios nacionales. Una empresa yanqui llamada Sidney Ross creó el Mejoral y les plantó competencia, pero Geniol resultó ser el amplio ganador. Luego del primer intento fallido, esta empresa se fusiona con otra denominada Sterling, y en conjunto deciden adquirir la marca en 1950. Cinco años más tarde llegaría otra multinacional, Smith Kline y Beechman, que se quedaría con la aspirina nacional de ahí en más. Pero ya eran los años de Bayer y su Bayaspirina empezó a ganar terreno hasta volverse los líderes indiscutidos y el genérico de las aspirinas. La cabeza de Geniol pasó a ser un elemento decorativo en las farmacias, a pesar de que cuando se entraba la amplia mayoría pedía una Bayaspirina. Un gran cambio ocurrió en 2013, cuando Glaxo Smith Kline (GSK) decidió venderle la marca al laboratorio sudafricano Aspen Pharmacare, los cuales a su vez le encargaron la tarea de crear el analgésico a Wunder Pharm. De esta intrincada manera, se supo decir que Geniol volvía a producirse con manos argentinas, aunque esto era relativo. La leche de magnesia Phillips (también mencionada en esta página) también fue de la partida, mientras que GSK siguió controlando marcas como IbuEvanol, Alikal, Corega, Hinds, los dentífricos Auqfresh y Sensodyne e inclusive el Uvasal, viejo pariente del Geniol.  Así culmina por ahora la historia del comprimido que fue el pionero en Sudamérica, le dio digna batalla a Bayer hasta donde pudo y gracias a que se trata de una marca “querible” tuvo innumerables relanzamientos para que los consumidores volvieran a darle una oportunidad. Y también se volvió un apodo típico para los pelados como el Jefe de Gobierno y hasta para el mimo que actuaba en presentaciones de Sumo en los 80… Salud, Geniol!

La mítica cabeza de Geniol con la firma de Bauzán de 1931, una imagen infaltable en todo evento relacionado con la historia de la publicidad argentina. La cabeza con sus alfileres y clavos también aparecía inicialmente en los sobres individuales que contenían el comprimido.

Ya para 1940 era una marca súper exitosa y como todo producto de esa época era auspiciado con miles de propiedades sanadoras y una prosa hoy vista como enternecedora.

En 1954 Geniol no sólo era analgésico sino también parecía ser una especie de calmante del estrés, tal como parece decir este anuncio. Una perlita valiosa es ver debajo de todo un mini aviso de Uvasal, un producto también perteneciente en un principio a Suarry.

Pasamos a 1972 y aparece este gigantesco comprimido de Geniol, abarcando todo lo gráfico de la página. Es altamente probable que esa aspirina gigante haya sido hecha de yeso o alguna otra cosa… el arte y retoque digital era un sueño aún…

Al final Geniol era un adelantado que fue vendido a una multinacional antes de que fuera lo típico, como ocurrió en los 90. Esto hizo que la marca sobreviviera a la época sin grandes cambios… salvo la novedad que vemos en este aviso de 1998: Geniol Flex, en crema.

Entre los relanzamientos varios que tuvo la marca, damos con el ocurrido en 2007. Luego de décadas de ignorar su símbolo más famoso, el pelado y sus clavos reapareció con fuerza: volvió a verse tanto en los anuncios publicitarios como en el envase del producto…

domingo, 21 de mayo de 2017

Siempre joven, siempre naranja

Por alguna razón que desconocemos, la gaseosa de naranja de Coca Cola, Fanta, ha hecho un cambio drástico de logo: abandona sus tradicionales colores de azul oscuro para pasar a tener un logo con letras blancas. A su vez este cambio también genera modificaciones a la botella, que si bien no era muy antigua terminó sufriendo un rediseño por igual. De esta forma la gaseosa de naranja más famosa en el mercado (que ya logró superar hace rato a sus competidoras más antiguas como Mirinda o Crush) busca la manera de seguir en boca de todos realizando un cambio meramente estético, mas no de fórmula. El tiempo hizo que pasara de ser una bebida familiar a una muy vinculada al target juvenil, como casi todas las gaseosas famosas. Cada vez está más lejos de su curioso origen: ni más ni menos que durante la Alemania Nazi, en 1941. Quien manejaba la sede de Coca Cola en esos lugares en aquella época se vio impedida de importar el jarabe tan secreto de la cola más famosa: los Estados Unidos le hacían el vacío comercial. Para no cerrar las plantas, optaron por producir una bebida con lo que se pudiera conseguir en la zona: de esta forma nace Fanta, compuesta originalmente con suero de leche, cafeína, restos de mosto e manzana, azúcar de remolacha  y hollejo de naranjas, ingredientes que nadie utilizaba porque eran la sobra de otras producciones. El nombre Fanta derivaba de las primeras letras de “Fantasie” (Fantasía en alemán), una expresión que se le vino a la mente a un empleado veterano de la fábrica de Coca Cola luego de oír la consigna para buscar el nombre: “Hay que dejar volar la Fantasie”. La gaseosa fue un éxito rotundo y vendió casi la misma cantidad de botellas que su hermana de cola. Se sospecha que estos números estaban inflados ya que mucha gente compraba Fanta no para tomarla como pensamos sino para utilizarla como endulzante para infusiones: el azúcar escaseaba. Luego de finalizada la guerra, Coca Cola vuelve a tomar el control de las sedes alemanas y todo retorna a la normalidad: vuelven a producir Coca, pero Fanta pasa a ser archivada. Recién en 1955 se decide relanzarla a nivel mundial, y podría decirse que así nace como la conocemos hoy. Su botella de vidrio llena de mini cilindros sea probablemente un buen recuerdo en la mente de muchos, de haberla visto o tomado en algún bar antiguo. Primero su logo era como un badén totalmente azul con letras blancas, luego se hizo naranja y finalmente desde 1972 las letras azul oscuro en fondo blanco, torcidas. Su sabor característico obviamente es la naranja, pero todos estos años se cansaron de sacar otras variedades: la más famosa era la de pomelo, pero también supieron o saben venir las de uva, frutilla, ananá, agua tónica, lima limón, manzana verde, maracuyá, banana y hasta el bizarro sabor yogurt proveniente del Japón. Allá por el 2006 supo venir una variedad de color azul, que nunca llegué a probar: Fanta Calypso. Desde 2016 se estaba gestando la llegada del nuevo logo a nivel mundial y en esta época le tocó a Sudamérica: nada impresionante que haga cambiar mucho el gusto de los consumidores pero logra el cometido de que por un instante le prestemos atención a la marca, una atención que antes no le habríamos prestado. Eso sí: si hay que elegir por gustos, yo siempre me quedo con la Mirinda o la Fanta de Madarina que fabricaron como edición limitada hace 10 años…

Rodeada de naranjas verdaderas vemos una lata con el nuevo logo de Fanta, más blanco que azul. A su lado la ahora retro botella que también supo tener un diseño de “estrangulada”, y que increíblemente hoy venden como novedad…

En primer plano el diseño simple y alegre de Fanta que estuvo vigente entre 2009 y 2016. Por detrás aparece el recorte de una lata de Fanta de 1994, cuando sacaron una edición especial promocional de la película El Rey León.

Mención especial para esta creación argentina: el helado Fanta, fruto de la unión comercial entre Coca Cola y Arcor en 2010. De dicha unión también salieron otros productos como pastillas Powerade o chicles Sprite. El helado fue un éxito y aún hoy se lo puede ver… 

sábado, 20 de mayo de 2017

Prohibido Engancharse (1996)


Muchos actos delictivos fueron endiosados en la publicidad como parte de chistes para contar algún relato. Pero nunca se animaron a reírse de las conexiones clandestinas de algún servicio... con eso sí que no se jode! Las peores imágenes y musicalizaciones para graficar que colgarse de la luz, el gas o el cable es de lo peor. De esta manera advertía en 1996 Energía San Juan que no convenía engancharse a la electricidad, porque eso era HURTO mayúsculo. Pero también aconsejaba a quienes eran víctimas de un cuelgue que debían llamar al número (sin 4) publicado aquí. Justamente fue el año en el que se había privatizado el servicio eléctrico en la provincia: una cosa es robarle al Estado... y otra a una empresa! ojito...



jueves, 18 de mayo de 2017

Camby, nunca cambies (1987)


El canal Volver en estas últimas semanas se ha dedicado a emitir a la mañana un compilado de Badía y Compañía: en dos horas un compendio de las 8 horas originales del programa. Fragmentos que suelen verse bastante “pasados”: suele patirnar el audio y la imagen al estilo vhs , quedarse sin audio o inclusive en blanco y negro pero a pesar de todo aparecen cosas rescatables. Metido entre un fragmento de la temporada 1987 apareció este curioso momento: Juan Alberto Badía y Cecilia Laratro se disponían a conversar con un personaje animado que aparecía en una tv analógica. Dicho personaje era bien chillón y cada dos palabras soltaba una incómoda risa; JI! como si fuera una especie de hipo agudo. No se trata de otro que de Camby, aquél personaje que representó una mini innovación tecnológica a fines de los 80 en Canal 13, lugar donde supo tener dos programas en dos años: La Hora de Camby (también conocido como "Camby Habla Conmigo") y Camby de vacaciones. Típicos programas infantiles con juegos telefónicos (el Camby Ya), premios envidiables, público en vivo, dibujitos mandados por los espectadores.... y saludos, muchos muchos saluditos. A pesar de no ser del todo bello ni esbelto (técnicamente era  un títere de trapo que movía todo su cuerpo por medio de hilos y maderas) supo tener relativo éxito pero no pudo sobrevivir más allá de 1988. Su compañera durante ese efímero momento fue Valentina de Rosa (hija de Alberto Fernández de Rosa, y también conocida como Vale-Valentina) quien por distintas cuestiones familiares y laborales la tv la dejó de atraer. Camby no pudo sobrevivir al siglo XX: ni él ni su ochentera interactividad pudo volver a verse. Sus breves momentos de aparición con Badía son el único testimonio audiovisual de su existencia, pero hasta el momento nadie había logrado capturar esos breves instantes. Por primera vez en Internet una imagen de Camby aparece a saludar al mundo. Sinceramente no lo veo similar a los dibujos de Mordillo, como tantas veces se supo escribir. Si lo veo parecido a otra cosa… y ésa puede ser una razón por la cual sería un personaje difícil de instalar en esta era. Pero sí se espera que estas rudimentarias imágenes ayuden a sus fanáticos a recordarlo un poco mejor…

lunes, 15 de mayo de 2017

Donde el espectáculo vivía (2016)


Sin ningún aviso previo y de un día para el otro, el canal Magazine dejó de existir. En su lugar se formó una nueva emisora, prácticamente con el mismo contenido pero otro nombre: Ciudad Magazine. Se trata de la fusión del canal multiuso de cable del Grupo Clarín junto con su portal de espectáculos Ciudad punto com. Recordamos la partida de este canal con estos avisos de 2016, que resumen bastante la esencia de la emisora en sus últimos años: novelas ya repetidas hasta el hartazgo en otros canales, películas o series bien desconocidas y un constante autobombo al mundillo Tinelli. Mención especial para los dos programas de más abajo: Policías en Acción, el “Cops” criollo que primero empezó en Canal 13 y La Hormiga Imperial, el programa de humor y reportajes de Roberto Pettinato que en su primer temporada (antes de pasarse a C5N) contaba con el auspicio de la cerveza homónima, dándole sentido al título de este ciclo, tan parecido a Duro de Domar… 

sábado, 13 de mayo de 2017

Soltate el pelo, despeinada

Puntas florecidas, pelo graso, frizz, anticaspa, vitalidad, nutrición, forma, volumen, proteínas, loción capilar, restaurador, fortificador… un sinfín de palabras que las publicidades de shampoo nos han metido en la cabeza (justamente) durante todos estos años. La mayoría de las veces están dirigidas al público femenino, pero también existen las variedades familiares, para hombres e infantiles. Antes se le decía Champú, y de un día para otro pretenciosamente se le empezó a decir Shampoo. Presentan infinitas presentaciones, colores, aromas y propiedades casi milagrosas. Con anuncios como los que vemos aquí, los shampúes se volvieron en ese imprescindible objeto de higiene, estética y hasta status, desplazando definitivamente al jabón común de tocador. La cabeza se lava con otra cosa, no con el jabón del resto del cuerpo! Y no hay una sola opción, sino que casi hay una pensada para cada uno. Presentamos este puñado de publicidades de todas las épocas dedicado a esas muchas horas de refriegue y cuidado capilar que estos shampúes nos han hecho vivir. Algunos son bien retro y otros todavía lavan cabezas actuales. Pueden faltar muchos pero hay un surtido medianamente variado para elegir y poder salir a la calle moviendo las cabezas y cantando feliz… qué hermosa cabellera que tienes tú!

El logo de L’oreal casi que no ha tenido cambios en tantos años, pero en esta publicidad de 1974 puede notarse que el cabello y maquillaje de la modelo han quedado atrás hace rato. Con una marca como ésta, damos inicio al ecléctico raconto capilar…

Una de las marcas más solicitadas por varios visitantes, la cual tuvo miles de productos para el pelo: Wella, reflejada en sus productros restauradores de 1968, en un aviso español de 1985 (con los artículos Neopon y Lifepon) y otro de 1994, anunciando el Wella Balsam. Cambiaron los ingredientes y los slogans, pero la marca alemana perdura…

Más sobre Wella, en este caso con su shampoo más famoso: el inolvidable Wellapon, en este caso en su presentación de 1998. Abajo también vemos otro éxito de la marca, pero en este caso de 1987: la Savia Vegetal, ya sea en shampoo o en restaurador…

De lejos parece una cajita de fósforos, y casi que cuesta lo mismo que una de ellas, pero también estamos hablando de un shampoo: se llama Suzy y es de 1956. Igualmente para poder disfrutar de la plenitud de un lavado profesional había que hacer dos cosas más aparte de comprar el shampoo: usar brillantina Le Sancy y escuchar Radio Belgrano o El Mundo…

De 2001 aparece este súper refrescante envase de Inecto, con un ingrediente tan poco común como el pomelo rosado. Un producto a la moda tanto el Londres como en Capetown o en Buenos Aires... creer o reventar.

Si de productos concentrados se trata, el más famoso es el dentífrico Noc10. Pero en 1967 también esa idea fue trasladada a los shampúes: el concentrado Prom con apenas una microgota de gel aseguraba un gran rendimiento…  

En la góndola de shampúes económicos nunca pueden faltar: Los Plusbelle y sus típicos envases-bidón y fragancias bien fuertes. A la izquierda en una publicidad de 1991 y a la derecha una del 99, con Andrea Frigerio y su programa Viva la Diferencia como imagen de promoción… por carta!

Nunca falla el recurso de vender shampoo de uso exclusivo en farmacias, aunque suelen ser bastante menos conocidos y no tener tanta linda estética como los de venta masiva. Es el caso del de la foto, que decía llamarse Clynomin y venir de Suiza. En este aviso de 1996 utilizaron una modelo que a primera impresión parece Julia Roberts…

Rexina es Rexona, Río es Santander, Frenchitas es Lay’s… y dentro de las típicas contiendas de marcas que cambiaron su nombre de un día para el otro aparece Elsève (en un aviso de 1992) y su contraparte actual Elvive, visto en un anuncio de 2013. 

Al pelo no le quedaba otra que sufrir mil factores estresantes: calor, planchado, tinturas, batidos, etc. Y la mejor manera de combatirlos de una sola vez parecía ser mediante este shampoo llamado Van Ess, de 1969… habrá cumplido su prometido?

Helene Curtis fue históricamente una marca de productos capilares, pero hace décadas que sólo aparece arriba de Suave, el extraño nombre del shampoo económico de Unilever. Aquí lo vemos tanto en un aviso de 2012 dedicado a las madres y en otro de 2015 dedicado a los niños, con dibujo para colorear incluido…

El tiempo hizo que esta marca ganara en fama, variedades y hasta en letras: en 1966 sin dudas se le decía Panten (tal como se escribía), pero desde los 90 es PantenE aunque se pronuncia igual. En el medio un aviso de 1992 con la desaparecida presentación 2 en 1, a la derecha un aviso de 1998 y abajito una imagen de 2006, con un “rulito” muy parecido al del viejo Panten…

A Palmolive lo conocemos perfectamente por sus jabones de tocador, los cuales existen desde hace más de 70 años… pero en el año 2000 también se animó a fabricar shampúes como los que vemos en esta publicidad. Cada tanto se los puede volver a ver…

Otra vez Helene Curtis, pero esta vez presentando un shampoo anticaspa extinto hace añares: se llamaba Enden y era de 1953. Nótese su curiosa presentación en pote y que la firma de H.C. no ha cambiado mucho en tantos años de vida…

En épocas de crisis las marcas económicas tratan de ganar terreno frente a las tradicionales. En 2002 Roby se anunciaba así, para volver a traer consumidores a su bando. Habrá tenido éxito con su propuesta de repatriar cabellos?

Sin dudas Sedal es una marca súper presente desde siempre. Su calidad no puede ser la mejor, pero lo compensan con violenta publicidad y cambios de envase y logo. Justamente aquí vemos 3 publicidades: de 1973, de 1995 y 2012. En todos los casos se promete cambio y renovación para estar a la altura de las nuevas épocas…

Otra vez Sedal, pero en esta oportunidad anunciando a fines de los 90 el muy futurista shampoo hecho con ADN Vegetal. El Elida Hair Institute no escatimaba en gastos y siempre sacaba una nueva idea al mercado…

Un mundo ideal, sin caspa: esto prometía el shampoo Clinic en 1965, aclarando además que estaba al alcance de todos. Dicho alcance podía ser tanto en la tradicional botella como en el pequeño sachecito que también tenían los detergentes…

Hace un tiempo nos preguntábamos qué había sido de la vida del shampoo Swing una vez entrados los 90. Aquí tenemos el comienzo de la respuesta. Para 1995 la marca estaba siendo anunciada bajo el ala de Wella, la cual tenía en esa época un slogan que seguro no se acordaban…

A veces hay tantas variedades de un producto capilar que difícilmente puedan ser recordadas o probadas por una misma persona: de seguro que no tenían presentes en la cabeza la gran cantidad de productos que anunciaba Biferdil en 2011. Es probable que ellos tampoco…

El shampoo logró exitosamente no ser sólo un artículo de peluquería sino algo súper común y hogareño. Eso no quita que una marca quiera hacer alusión al mundillo coiffeur para destacarse sobre los demás: es lo que hace TRESemmé en este aviso de 2012…

Volvemos a nombrar a Helene Curtis, pero esta vez presentando otros artículos más que tampoco se volvieron a ver: la tintura-shampoo al aceite y el shampoo Kim de 1954 y la línea Basic Protein de 1970… atención! Sólo se aplica en Salones de Peinado!

Este shampoo logró quedar en la mente de sus consumidores con un buen recuerdo: el shampoo Agree, en este caso en una publicidad de 1989 anunciando una nueva línea de productos capilares. El slogan que ocuparon no me termina de cerrar como adecuado…

Como un híbrido entre el shampoo, la crema de enjuague y la de peinar, aparece la savia vegetal. Puede ser un shampoo o un simple aplicador sin enjuague. Aquí vemos una savia que decía ser nueva, pero luego no se la vio más: se llamaba Spring Time, y apareció en 1992.

Una creación de los 90 que luego de la crisis de 2001 se fue para no volver: el shampoo Organics, con su verde tan característico y su envase tipo Sedal. En el año 2000 anunciaba la llegada de una línea que prometía “oxigenación”…

Un verdadero shampoo histórico, pero que tampoco supo durar hasta la actualidad. Estamos hablando de Dop de L’oreal, tanto en su presentación de 1964 como la variedad especial para bebés, de 1979… uno más que prometía no irritar los ojos.

Este shampoo de P&G tuvo una primer chance de comercialización en el país en 1997 pero tuvo su revancha reapareciendo en 2014. El Herbal Essences venía en coloridas botellas llenas de inscripciones “graciosas” en mexicano neutro, su país de origen…

Otro milagro argentino: esta vez el shampoo anticaspa Zamboni Blandina de 1968. Raro que haya tenido un nombre tan bizarro y no haya tenido suerte. Su envase parecía un dentífrico, y uno de sus modelos (el de la izquierda) parecía Jorge Rossi a primera vista…

El Triatop tuvo una época de perfil bajo, pero desde hace unos pocos años volvió a las pistas anunciando como antes. Eso no quita que su época de más esplendor ya haya pasado: fue en los 90, donde se lanzaron variedades como la que vemos en este aviso de 1997: con Vitamina E y Proteína Humectante.

En un país futbolero, se puede alentar a la Selección hasta con un shampoo: en este caso con Head & Shoulders, el anticaspa más famoso que supo traer en 2014 y 2015 ediciones limitadas alusivas al fútbol…  

martes, 9 de mayo de 2017

Ahora también existo! (1980)


Piedra Libre para el primer logo de ATC (el de 1980) que estaba escondido en un depósito de la actual TV Pública y justo se lo vio mientras le hacían una nota al cantante de Ráfaga!

domingo, 7 de mayo de 2017

Marcas del tiempo




Quién dijo que las cremas antiage no funcionan? Si no me creen miren a Tortulan, la crema que desde hace décadas se dedica a borrar arrugas y siempre tiene el aspecto de ser moderna y apropiada para cada época: primero la vemos en unas publicidades de los años 50, 1953 y 1958 respectivamente. Adjuntaban un folleto sobre cómo masajear correctamente la cara, además de comercializar sus envases según la cantidad de "masajes" que aceptaba cada presentación. Raro que a una empresa actual no se le haya ocurrido reflotar algo de eso. No se trata de ningún misterio, pero por las dudas se explica el origen del nombre Tortulan: por contener el aceite de Tortuga de Mar Dermochelys Coriacea, al menos en esa época. Además, puede verse debajo de todo el nombre de su distribuidor: Lakme, una empresa cosmética española que sigue existiendo en su país natal. Sin dudas un período muy fructífero para esta marca, que inclusive llegaba a ser la organizadora de Miss Argentina durante los 50. La siguiente imagen es un frente de un envase actual, con una imagen bastante más renovada, como si no hubieran pasado más de 70 años desde su creación, y ocupando ingredientes más de esta era, como el infaltable ácido hialurónico. En la actualidad Tortulan es fabricada por Siscom Beauty Lab, una empresa que también se dedica a la producción de los cosméticos Mary Stuart y el bronceador Rayito de Sol.