El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

sábado, 20 de junio de 2026

Alto en el cielo, un alfajor se eleva


En este día de la bandera, vale la oportunidad para comentar la reciente aparición de uno más de tantos alfajores que afloran en el firmamento nacional, pero que pretende ser más papista que el Papa porque se autodenomina Argento, como si los demás alfajores fueran mayoritariamente importados. El alfajor cordobés Gulero, una de las tantas marcas productora de alfajores "bajoneros", se encargó ahora de lanzar el Gulero Argento, una golosina recontra enorgullecida de su lugar de origen y llena de los símbolos nacionales como cintas celestes y blancas en sus costados y medio sol dorado, con el estilo incaico de nuestra bandera. Con tantos símbolos encima, pasa desapercibido el nombre de su relleno: en lugar de un dulce de leche más cremoso como se ha puesto de moda ahora (detrás del alfajor Chocotorta lanzado el año pasado) este mismo compuesto se convirtió en "relleno chocochill". Si bien se entiende que mezclaron la terminología en boga de las redes sociales "del piberío", no deja de generar dudas si algún desprevenido puede llegar a creer que es un alfajor picante o algo así.
En cuanto a su sabor, ocurrió algo llamativo: luego de pretender comprarlo en una casa de alfajores exclusiva de la marca catamarqueña El Rodeo (los distribuidores de Gulero), el vendedor me dijo "no te va a alcanzar con uno sólo". Y luego de probarlo puedo decir que me gustó más que todos los productos Gulero y El Rodeo (que nunca me gustaron nada) pero que en términos de alfajores con este tipo de nuevo relleno me sigo quedando con el de Fantoche. Por lo tanto, efectivamente subieron el nivel y se trata de un producto premium comparado a lo que sabían ofrecer, pero a pesar de tantos premios en mundiales de alfajores ganados, siguen sin ser de los preferidos por mi paladar por más vueltas que le den... 



Material publicitario de Gulero del año 2025 cuando inauguró el mencionado local El Rodeo de San Juan: no solo tenían carteles típicos para kioscos sino también colocaban algunas de sus cajas como decoración en la puerta, ya que ofrecían café y otras bebidas también para tomar. Nótese el fino humor de la caja de Gulero a la hora de publicitarse. Entre otras, cosas, también son los distribuidores de los alfajores uruguayos de salchichón Juana la Loca, aunque no los originales sino la versión que se produce en Gualeguaychú, notoriamente más dulce a la original...

Pero como todo está rodeado de clima mundialista, la bandera también puede ser de los mejores elementos para alentar a la Selección. Y entre variedades de bandera-mundialista vuelve al mercado la versión comestible, la que Exquisita supo lanzar para la copa de 2018. La torta de bizcochuelo celeste y mousse blanca para confeccionar una bandera regresó a pesar de no haber tenido la mejor prensa en su momento, cuando dijeron que tenía un gusto exageradamente artificial o directamente indefinido. Lo que puede decirse de la versión 2026 es que el bizcochuelo (que efectivamente se pone verdoso más que celeste) es mucho más rico que la misteriosa chantilly, que tiene un olor y sabor demasiado artificiales. Sin embargo, parece que algún legado dejó la mencionada bandera comestible porque Carrefour también lanzó su propia versión, aunque sin mousse radiactiva, tanto para preparar al horno como para cocinar en taza...



Frente de la actual torta mundialista Exquisita de Molinos y su versión terminada: aunque se la ve un poco chamuscada era bastante rica, pero la crema no es de las mejores. Ayudó a que el sabor mejorara mezclando en su superficie un poco de anís y coco. Aquí debajo, el frente de la edición del mundial 2018, que no pude probar en su debido momento y pertenecía a una caja ya vencida, encontrada en 2020. Su frente es algo similar al actual (cambiaron el "vamos" por el "dale" como expresión de aliento argentino) aunque con los octógonos de rigor. Su parte posterior, en cambio, era exactamente igual. Debajo de todo, la presentación para taza del bizcochuelo, también de vainilla, de Carrefour... imitando a la idea de Exquisita? 


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