El 7 de Enero de 1996 se produjo este cruce de miradas entre Diego Maradona y Carlos Menem, en el contexto del lanzamiento de la campaña Sol Sin Droga, una propuesta del gobierno nacional para concientizar sobre problemática de drogas. La situación de adicciones y excesos que perseguía a Maradona hacía varios años intentó finalizar en ese entonces, convirtiéndose en la cara de dicha campaña, algo que según Editorial Atlántida (a través de su revista El Gráfico) era una actitud valiente y comprometida sobre su salud y lo que la sociedad veía en él como un involuntario modelo a seguir. Bajo el lema "Sol sin Droga, la droga no ayuda", la campaña duró todo ese verano y lo tuvo a Diego haciendo jueguitos para el público y relatando cómo el progresivo consumo que arrancó a inicios de los 80 en el Barcelona le afectó su rendimiento deportivo de ahí en más. Era la primera vez que las adicciones en la vida personal de Diego tomaban un estado tan público. Justamente el recorte hace alusión a revista Gente, de la misma editorial, que en esos primeros días de Enero tenía la exclusiva de una entrevista con Maradona comenzando a hablar del tema como nunca antes.
Esta nueva etapa de vinculación entre Menem y Maradona tenía sus pormenores: era llamativo verlos de nuevo juntos por determinada causa, luego de que 5 años antes se responsabilizara al mismo gobierno por tenderle una redada cuando ayudó a difundir en las redacciones de prensa de 1991 la inminente detención de Diego por doping positivo. El 10, aún jugador de Boca, ya había apoyado la reeleción de Menem unos meses antes por lo que todo parecía quedar atrás. Todo el escándalo del caso Cóppola que ocurriría en el año iba a dificultar dejar las cosas atrás. Iba a haber otro doping positivo en 1997, justo cuando desde el área gubernamental migraban a otra campaña antidrogas conocida, la de Fleco, Male y el Dr. Miroli.
Y ya que hablamos de cosas curiosas que marcaban un antes y un después, cuando la mencionada campaña antidrogas (que tampoco le resultó simpática Charly García) pasó por Pinamar, el encargado de fotografiar a Maradona en esa parada fue José Luis Cabezas. En el mismo verano que conseguiría la foto de Alfredo Yabrán, lo que desembocaría en su brutal asesinato un año más tarde...

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