Hace casi 25 salió una novedad inconmensurable: por primera vez las galletitas Sonrisas de Bagley salían con otro sabor que no fuera frambuesa, todas juntitas en una cajita surtida llamada Sonrisas Frutales. El producto tuvo éxito y aguantó hasta la crisis de 2001.
A partir de allí, aparecieron varios productos con la inoxidable marca Sonrisas capaz de dar batalla con ese nombre: en 2002 a las Panchitas las convierten en Sonrisas chocolate, salen unas con relleno verde sabor Multifruta, unas denominadas "acarameladas" que venían en un paquete tipo surtido, los anillos típicos reconvetidos en "Sonrisas Pícaras" y luego reciclados como unas exquisitas galletas con jalea bien espesa... y hasta el alfajor Sonrisas! éste último no era otra cosa que un típico alfajor triple con dulce de leche de calidad regular que tenía una supuesta sonrisa dibujada en su tapa superior. En ese aspecto, mucho mejor le fue a las merengadas hechas alfajor, que si tuvieron un relleno con malvadisco o algo que las asemejaba al producto original y no cualquier cosa con el nombre y nada más. Pequeño comentario les podemos decir también de aquellos que se animaron a copiar el sabor inconfundible al sabor de la galleta con carita: las Pitusas y las Fachitas son dignas imitaciones.
Pero también en el año 2002 aparecen unas barras de cereales (la golosina saludable de moda de esos años) que duraron poquísimo tiempo, y las cuales no pude llegar a probar siquiera para ver si algo de jalea de frambuesa tenían. Tantos años después, el mercado nos da una revancha, y vuelve a sacar una barra con la susodicha marca de Bagley. Mucha agua pasó abajo del puente en estos años, y se notan bastante.
Al estar manejada por Arcor, la barra de Bagley se asemeja mucho a aquellas Cereal Mix rellenas de delicias como frutilla, manzana, durazno o chocolate. Lo que las diferencia es el aroma, en cuanto se abre el paquetito de esta barra el olor es idéntico a la galletita, pero su sabor se asemeja a la barra de mermelada de frutilla que Arcor ya fabricaba. Otra diferencia está en su masa: es más "limpia" sin las rispideces de cereal que traen las otras, pero al ser el sabor de la mermelada bien invasivo se siente apenas al principio.
Como las barras que Arcor ya hacía eran muy buenas, esta barra también lo es... pero para el que la haya visto o la esté por ver no representa un cambio de gusto muy loco como para justificar comparla sólo por eso. Si lo hacen, el producto es rico, y seguramente le va a llamar la atención a niños hambrientos deseosos de merienda. Mientras tanto, seguimos aguardando que regresen las Sonrisas Frutales (1995-2001) que definitivamente nos volaron la cabeza...

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