El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

viernes, 5 de junio de 2020

Un tigre antigrietas (1980)


Por fin se van a poner de acuerdo padres e hijos? Sí, por lo menos en lo ricos y nutritivos que son las Zucaritas de Kellog's. Allá por 1980 (cuando los cereales de esta marca estadounidense recién tenían dos años de existencia en el mercado nacional) este aviso dejaba bien en claro que los cereales azucarados que más le gustan al tigre Tony eran el favorito de los chicos y el que más confianza y seguridad le daba a los padres. Podría decirse que su sabor y sus nutrientes no han cambiado, pero lamentablemente la armonía entre padres e hijos ya no es tan fácil de lograr. 
Más difícil la pasó el pobre tigre Tony, que desde esos años a la actualidad su imagen naif e ingenua se volvió un Ricardo Fort cualquiera...

jueves, 4 de junio de 2020

La fuerza del no-abandono (2000)


Hace 20 años Rexona contaba con una variedad muy varonil llamada Forces: una fragancia "pensada para el hombre" y para cualquier clima posible. Un gigantesco "visto" no transpirado en la espalda masculina es prueba suficiente para demostrar que este desodorante actúa como corresponde... y si, evidentemente no te abandonó!



miércoles, 3 de junio de 2020

Amor de surtidor

Un día como hoy pero de 1922 se fundaba una empresa nacional tan pero tan conocida en el país que cuesta que no le hayamos comprado algo recientemente: hace 98 años nace Yacimientos Petrolíferos Fiscales, más conocida como YPF. Una empresa tan relacionada con la Argentina que es muy difícil imaginarse el mundo de las Estaciones de Servicio sin ella, y que inclusive cuando supo ser una compañía privada extranjera mantuvo su presencia en el mercado como la líder absoluta
YPF nace durante el Yrigoyenismo y la transición hacia la presidencia de Alvear, cuando desde hacía varios años las explotaciones petroleras estaban a cargo únicamente de privados extranjeros. Forjó la identidad en sus inicios gracias al General Enrique Mosconi, su presidente durante sus primeros 8 años de vida, renunciando al negarse a formar parte del gobierno del golpista Uriburu. Producto de esta primer época y su eficiente gestión, en Uruguay replicaron el sistema creando la ANCAP (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland) en Bolivia lo hicieron con YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) y en Brasil el CNP: Conselho Nacional do Petróleo. Si bien durante su presidencia la empresa era autosuficiente y obtenía ganancia, consideró en un principio la posibilidad de que YPF se volviera una empresa de capital mixto, pero concluiría su mandato reconociendo que no quedaba otra que el monopolio estatal como salida posible para evitar la presión de petroleras foráneas en el afán de quedarse con el negocio: le tocó lidiar bastante sobre todo con dos de ellas llamadas Standard Oil y Royal Dutch.  Tampoco sería muy bien recordado por obreros anarquistas de la empresa, quienes fueron reprimidos por militares ante protestas de mejoras laborales.
Con el correr de los convulsionados años del siglo XX las empresas petroleras extranjeras fueron aumentando su producción en el país, pero nunca superando a YPF, que continuaba superando con creces al resto de su competencia. Desde 1958 pasó a tener una hermana: Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF) otra empresa estatal que pasó a manos privadas entre 1994 y 2002, siendo pública actualmente aunque con un leve cambio de nombre. Además, entre gobiernos militares y civiles, otra cosa que fue ocurriendo fue el avance de acuerdos con empresas privadas para nuevas explotaciones: por ejemplo, ocurriría con la estadounidense Drilexco en 1953 y en 1954 con la Standard Oil. En esos años se hace evidente la desinversión ocurrida durante la Década Infame, por lo que se busca desde adelante es intentar volver al autoabastecimeinto añorado. Frondizi intento hacerlo con contratos petroleros anulados años más tarde por Illia por considerarlos perjudiciales para el país. El gobierno de Facto de Onganía lo haría sancionando una nueva ley que elimina el concepto de monopolio de YPF. El progresivo desmantelamiento de la producción petrolera se volvió una constante en cada gobierno militar, disminuyendo sus chances de volver a sus buenos años. Ni el denominado Plan Houston Alfonsinista de 1985 logró revertir la situación de la quiebra técnica. Todo iba a cambiar muy bruscamente durante los años 90, con la privatización llevada a cabo durante el menemismo…
Durante esa década YPF sufre la progresiva transformación necesaria para dejar de ser del Estado: primeramente se convierte en Sociedad Anónima generando que desde 1992 ingresen capitales de diversos bancos y fondos de inversión. Hay que esperar 7 años hasta que aparezca otro nombre importante en esta historia: Repsol, la petrolera española que también había nacido como estatal se queda con más del 90% de la compañía tras adquirir no sólo las participaciones de otros inversores menores sino también las acciones estatales, inclusive la denominada “acción de oro”. De esta forma, aparecía otra empresa con la misma nacionalidad que las dueñas de Aerolíneas Argentinas y Entel.
La situación se mantiene sin demasiados cambios hasta 2007, año en el que privados argentinos (Grupo Petersen de la familia Eskenazi, dueños también del Banco San Juan) ingresan a YPF adquiriendo progresivamente parte de la empresa (Repsol se iba desprendiendo de su capital debido a la crisis financiera de 2008) llegando hasta un ostentoso 25% en 2011 pero este número se detiene allí por una gran novedad se asomará para 2012 y promovida por quienes inicialmente apoyaron de manera muy entusiasta la tan maligna privatización de veinte años antes. Con el objetivo de aumentar su alicaída producción y recuperar la soberanía petrolífera aprovechando el reciente descubrimiento de Vaca Muerta, Cristina Kirchner en 2012 presenta un proyecto de ley para estatización de YPF, partiendo sus acciones a un 51% para el Estado Argentino y un 49% para las provincias petroleras. Dicha decisión de produjo en un contexto importante de crisis energética y desabastecimiento, con inmensas colas para cargar nafta. De parte de su gestión anterior estaba arrancando un plan de renovación de estaciones de servicio, lo cual generó un poco de confusión: no se sabía a ciencia cierta si las estaciones renovaban su imagen porque los privados querían dejar buena imagen o porque ya el Estado estaba interviniendo. Recuerdo de esa etapa haber ido a una YPF a comprar algo a sus Servi Clubs, y dentro un policía que vigilaba le gritó a los empleados para que me atendieran: “Pónganse a trabajar en serio que esto todavía no es del Estado!”
Ya para 2013 se calmaban las tensiones con Repsol ya que éstos accederían a no iniciar demandas por la nacionalización ya que recibirían una compensación monetaria. Al mismo tiempo volverían los acuerdos mixtos para acrecentar explotaciones, como aquellos concretados con Chevron y Dow Chemical. Hasta se tomaron un tiempo de tener por un  breve período ciertas estaciones que le habían pertenecido a Cristóbal López.
Y así llegamos a este nuevo cumpleaños, donde a pesar de un panorama internacional poco favorable (en donde el barril de petróleo por primera vez llegó a cotizar negativo) YPF sigue siendo de las compañías más grandes del mundo, la más grande de Argentina, la líder en Latinoamérica en producción de recursos no convencionales, la primera en el país en ofrecer estaciones de servicio para vehículos eléctricos y la primera petrolera del mundo en ser verticalmente manejada desde el Estado… excluyendo lógicamente a la URSS. 

Publicidad de 1969 en donde YPF anuncia con orgullo nuevas destilerías terminadas en distintas partes del país (sin aportes del Tesoro Nacional), haciendo partícipe al consumidor que estuvo cargando con su vehículo nafta recientemente.

Recordadísima campaña publicitaria de YPF de 1970, en donde el carismático Cacho Fontana era la imagen de la petrolera. Además, se asoma un muy recordado slogan que jugaba con sus siglas y una canción del grupo argentino Solvente: “Y Péguele Fuerte”. En 2001 esa misma sigla la convertirían en “Ya Pasó Fangio”.

Otro aviso de los años 70, una década con una presencia en los medios muy grandes por parte de YPF: “lo mejor para su coche es lo mejor para el país” demostraba que a pesar de los cambios políticos del país estaba claro cuál era el rol de la petrolera. De esta misma época también Carlos Reutemann hizo algunos comerciales.

Una lata de grasa lubricante de YPF, utilizada ahora como recipiente para un lampazo, que está fechada en 1971 y representa otro de los tantos artículos que supo tener esta petrolera para el hogar. Castrol y Shell hacían productos similares.

Seguimos en 1971 con este aviso mendocino de YPF en donde se nombra todo el dinero invertido en Luján de Cuyo y mencionando la búsqueda del autoabastecimiento perdido como uno de los objetivos a futuro. Todavía lo seguimos buscando…

Nos adelantamos 20 años y llegamos a 1991, en este saludo al día del Petróleo y en donde YPF “sociedad anónima” ahora se enorgullece de integrar un mercado desregulado. Iba a cumplir al pie de la letra esa idea de que iba a “sumar socios”, y de diversas nacionalidades…

Una de las más grandes transformaciones por las que pasó YPF durante los 90 por fuera de sus dueños fue el cambio de su logo. Del lado izquierdo tenemos un aviso de 1992 con un “logo de transición” en comparación al tradicional que vimos desde sus inicios y del derecho uno de 1996, con el cambio ya realizado. Muchos de los elementos estéticos que se ven en el segundo aviso perduran hasta hoy.

Pequeño aviso de mediados de los 90 con el nuevo logo de YPF, en donde seguimos apreciando la transformación que dijimos: arriba la tipografía es la de principios de década pero el logo se acerca a los finales de esa época…

Cuándo se produjo exactamente ese cambio de logo que ahora nos resulta como si hubiera estado toda la vida? Aquí conseguimos el momento exacto: durante 1995 ubicamos este recorte de diario donde se va anunciando el histórico cambio de logo y estaciones: detrás, algunos recortes sobre la YPF de principios de siglo y Enrique Mosconi, del Diario del Bicentenario. 

Llegamos a 1999, época en la que YPF vuelve a aumentar mucho su presencia publicitaria por medio de sus nuevos dueños. Aquí el típico mensaje a favor de la explotación petrolera y minera, aduciendo que sin ellas el progreso no puede existir…

Una publicidad de 2005 con las típicas promociones del YPF ServiClub: en este caso los ganadores podían elegir el modelo de su nuevo auto. Como se lee abajo, la promoción (que de seguro contemplaba cargar muchos puntos) también incluía órdenes de compra en Frávega, cuellos polar, hamburguesas, desayunos, kits escolares, la infaltable pelota y descuentos en próximas compras.

A no olvidar que YPF también es sinónimo de gas licuado: este aviso sanjuanino de 2006 nombra todas las ventajas de comprar una garrafa de la petrolera otrora argentina. En 2012 no formó parte inicialmente de la expropiación de Repsol, incluyéndose días después por un decreto.

Últimas épocas de YPF bajo manos privadas: a la izquierda una publicidad de 2007 del lubricante Extra Vida para motores Diesel, utilizando como ejemplo una cosechadora. Se puede apreciar el logo Repsol YPF. Del lado derecho, un anuncio de 2009 para la llegada de la nueva nafta D Euro Diesel, como parte de una renovación de los nombres de sus naftas, haciendo desaparecer la emblemática Fangio XXI.

Dos épocas bien diferentes de la marca de lubricantes Elaion: en un llavero de una estación de servicio sanjuanina a principios de los 90 seguido de un aviso mucho más moderno de 2009, en donde aparecen como auspicio de Chevrolet y el TC 2000.

Nota completa de la revista InfoAuto de principios de 2012 en donde se comenta la novedad sobre la nacionalización de YPF y sobre la incógnita de cómo seguirá esta osada jugada gubernamental…

Campaña del año 2012 para promover la nacionalización de YPF, en donde se rechazaba totalmente la intervención privada, extranjera o mixta. Algo así como el “pañuelo petrolero”…

Algunos avisos de la nueva YPF nacionalizada. Del lado derecho una versión renovada de los avisos de YPF Boxes, centros de service para vehículos que se heredó de la época privada y se mantuvo. Del lado derecho, la recordada campaña de las nuevas mascotas de la empresa (Ases al Volante) que llegaron a imponer un jingle para que los niños supieran ponerse el cinturón antes de viajar.


Dos publicidades de 2015: la primera anuncia beneficios para quienes cargaban con puntos Serviclub, pero aparte se articulaban de una sola vez también las marcas Boxes y Elaion. Del lado derecho un llamativo aviso en el que YPF anuncia becas para financiar proyectos de investigación sobre energías renovables, con el apoyo de CONICET.

Algunos avisos de YPF durante el macrismo. En esta época comenzó a utilizarse la marca YPF para más cosas aparte de combustibles fósiles, tratando de darle a la empresa un toque de preocupación por el ambiente. Ambos avisos son de 2018: del lado derecho, una reconocida promoción para canjear puntos por lámparas LED, y del lado derecho un mensaje de YPF luz, metiéndose en la energía eólica. 

La marca YPF también fue muy rentable para aparecer en diversos camiones de juguete, como el que vemos en la imagen de abajo, del año 2018. Arriba, una maqueta de la famosa lancha “La Gran Argentina” de Daniel Scioli con YPF de auspicio. Una lancha vista en Mar del Plata.

Otro momento particular de la vida de YPF: cuando en 2018, tal como se ve en esta captura de 2018 de A24, la petrolera nacional se quedaba con las estaciones que hasta ese momento le pertenecían a Oli Comustibles. Se trató de una iniciativa que duró bastante poco, ya que apenas unos meses después la privada Delta Patagonia compra esas mismas estaciones y las empieza a explotar con la marca Gulf, un nombre insignia de las estaciones estadounidenses pero que hasta ese momento en el país sólo existía vendiendo lubricantes.

Y de tanto irnos con el correr de los años, volvimos al principio: esta foto es de 2016 pero perdura hasta la actualidad el cartel que vemos en  la imagen. La Plaza 25 de Mayo de la Ciudad de San Juan, tiene su cartel con el clásico logo de YPF como testigo del paso del tiempo…

ACTUALIZACIÓN 5/06/20: añadimos algunas publicidades proporcionadas por Eduardo Amor, correspondientes a los años 1956, 1958, 1965, 1969 y 1970 respectivamente:




martes, 2 de junio de 2020

Real Academia del Amor (1990)


Hace 30 años la línea de quitamanchas, ceras y suavizantes para la ropa Clinsy (pertenecientes a Shell) realizaban una oferta especial para inmortalizarse en el recuerdo de miles de alumnos. Comprando sus productos para el cuidado de la ropa te llevabas sin cargo un mini diccionario: podía ser sobre historia argentina, tapa color rosado, o bien el de geografía que es el celeste de la foto.
En su momento la revista Humor notó que en el diccionario de Historia Argentina aparecía nombrado Carlos Menem junto al resto de los próceres argentinos y, si bien no se mentía sobre su estilo de gobierno, el mezclarlo con San Martín o Belgrano les resultó un poco de alcahuete...

lunes, 1 de junio de 2020

Las marcas no se aíslan parte 2

Realizamos una nueva entrega de productos que siguieron su circulación normal como si nada en todo este tiempo y nunca pensaron en aislarse socialmente de sus eternos consumidores. En este espacio también aprovechamos para hacer algún comentario de algún producto en estos meses que por una cosa o por otra nos quedó en el tintero y le renovamos la posibilidad de ser reseñado por aquí…

Donas Turcas Today: con un paquete que nos hace creer que vamos a degustar un alfajor nos encontramos con esta golosina proveniente del país de las novelas de Telefe. Las variedades disponibles de estas donas son bastante combinadas: masa negra con relleno de mermelada de cereza (o algo tipo “frutillesco”) o masa de vainilla con relleno de “karamel” que a primera vista puede confundirse con dulce de leche. La primera opción es la más rica pero de ambas lo que más se disfruta es que a pesar de su sabor algo plástico es muy agradable que sean tan blanditas cuando se las degusta. En su Turquía natal hay más sabores (banana, chocolate, etc) y en el país las importa golosinas Gam.


Snacks La Cumbre: gran satisfacción nos dio esta marca de bizcochitos de grasa que últimamente sacó estos snacks salados muy ricos. El mejor de los sabores es el del medio (cheddar), le sigue el jamón y al final la pizza, con un toque de oliva. Las 3 galletitas tienen una consistencia polvorienta estilo KesBun y algo de olor pueden dejar en los dedos. Una muy buena opción para picar o matear, y bastante económicas. Sorprende que en sus envases aparezcan los tradicionales sellos chilenos de advertencias nutricionales: esto se debe a que también se comercializan por allá. Cuándo se implementará esa normativa en el país?

Snacks de Pizza Crowie: un día de mucho hambre comí con ganas una de sus barras de arroz con chocolate, así que le di una nueva chance a estos snacks que también vienen sabor jamón. Efectivamente son ricos como reza su envase, con un sabor y olor tomatoso bien vinculado a algo con pizza. Son para comer uno atrás de otro. Tras unos minutos de masticarlos, se desvanece el gusto principal y aparece el tan odiado gusto a galleta de arroz que puede generar rechazo, pero si el arroz aparece desde el paquete uno ya sabe adónde se metió: el que avisa no traiciona.

Suavizante Woody: el producto que habíamos mencionado superficialmente la otra vez, que recientemente ha lanzado el Grupo Queruclor y a diferencia de otros artículos suyos aún no tiene campaña publicitaria. Se trata de un suavizante con una tipografía bastante parecida al Suave federal (suavizante de la competencia, Alicorp) bstante más barato y con olores y acción bastante regulares. El perfume es medio plástico, similar a lo que pasó con el jabón Netic de la otra vez. No se propone quitarle consumidores a un Comfort o un Vívere, sino simplemente ser una oferta barata.

Quitapelusas Scotch brite: la marca conocida por sus esponjas y que últimamente se animó a regresar al mercado nacional a la tradicional esponja con mango para lavar vasos que se publicitó tanto en los 80 también trajo la siguiente útil novedad. Es un cepillo con tiras plásticas adhesivas para retirar pelusa de mascotas. Contiene 56 de estas tiras, pero cada una de ellas puede utilizarse por lo menos 10 veces antes de que ya no pegue nada. Gran producto que lógicamente servirá para cualquier pelusa pero un poco caro para que lo tenga cualquiera. Su diseño es similar a los quitapelusas que se vendían por tv en los años 90…

Obleas Polvorita: en esta edición verán que las obleas se repiten bastante. Este nuevo producto me lo mencionó el usuario de Youtube “Golosinas Argentinas”, quien a su vez se enteró del dato por medio de un seguidor suyo, Felipe Aramburu. El sabor de estas obleas de frutilla es bien sencillo, algo para quitar el hambre o el antojo pero no es un gusto para enamorarse. Ideal para merienda escolar, al igual que un misterioso alfajor Polvorita que aún estamos rastreando para probar. También está disponible el sabor vainilla, bastante descartable para mi paladar.

Jugos Citric limonada con menta y pomelo con menta y jengibre: esta marca realmente no me gusta nada, desde mi opinión hace jugos demasiado ácidos que me resultan difíciles de digerir sin sentir que se me está haciendo un agujero en el estómago. Así y todo debo reconocer que las limonadas-pomeladas de la foto que se han lanzado recientemente son una delicia: muy buen gusto, y con el toque mentolado que deja un gusto de boca diferente y refrescante, sin volverse algo insoportable como si fuera un Halls. También se venden en formato botella de vidrio, ideal para quedar bien en un almuerzo campestre.

Cappucino Cabrales: así como lo hace La Virginia, Bessone o Dolca Don Cabrales también tiene su polvo listo de cappucino orgullosamente italiano. El gusto está bastante bueno y se perciben equilibradamente los gustos de café y cacao. La canela y vainilla que anuncian no las percibí. No le ganarán en sabor a los ya instalados Virginia o Nescafé pero se volvería a comprar.  Qué habrá sido de la vida de esos cappucinos listos para tomar que sacaron con La Serenísima? Tenían un gusto raro tomándolos fríos y con sorbete pero tenían lo suyo…

Purés de queso de supermercados: a la izquierda el puré saborizado de Wallmart, a la derecha el de Carrefour. El primero también viene de finas hierbas y el segundo con calabaza. El olor del polvo de ambos purés antes de cocinarlos asusta de lo artificial y fuerte que son, pero ya elaborados son bastante agradables. A su manera ambos son una versión de ese sabor tipo Cheetos que todos podemos ubicar, pero muy débil para que se pueda comer en armonía. Si hay que elegir uno me quedo con el Great Value, porque la calidad de la bolsa del súper francés hizo que se rompiera sola la bolsa y se perdiera mucho producto sin siquiera probarlo…  

Varios alfajores para mencionar: llegamos a la mitad del posteo con tres alfajores de empresas diferentes para nombrar. El primero es Full Maní de Georgalos: bastante flojito, la cobertura tiene gusto a algo símil chocolate muy grasoso, y su relleno pretende ser dulce pero es medio amargo, no convence. El de la derecha fue una grata sorpresa dentro del siempre hostil mundo de las golosinas con arroz. Este alfajor “Deluxe & Bla Bla” negro con limón tiene buen gusto y no pretende ser una copia de una Tita. También hacen galletitas bañadas que son exquisitas. La tecnología avanzó mucho desde ese pedazo de telgopor con alquitrán que eran los primeros Chocoarroz. Dejo para el último al Cerro Azul del medio, con mousse de vainilla. Después de que su sabor con “fresa” no me gustara para nada, este otro gusto en cambio del cual no esperaba mucho me sorprendió para bien.

Galletitas 9 de Oro de coco: sigue esta marca de Molino Cañuelas sacando y experimentando más productos dulces. Después de probar con magdalenas, pepas, budines, galletas con chips o con yogur, ahora salieron estos anillos de coco. También los hay de chocolate. Esos dibujitos con galletas púberes recuerdan mucho al diseño de los productos Gaona. Al igual que el resto de su línea (en términos generales) son de buena calidad y buen sabor. Le pasan por arriba a los insípidos anillos de coco o limón que hace Tía Maruca.

Helado Scrum de Aloha: hace unos años hablamos de la historia de estos helados que en la actualidad se los puede conseguir en las Heladerías Arlequín. Después de haber conocido sus postres y tortas heladas que zafan para llevar para reuniones, fuimos con confianza a esta imitación de Epa. Efectivamente muy buen gusto de dulce de leche interno y cobertura chocolatosa, pero lo mejor es la crema americana del medio, con un dulzor muy especial. La única desventaja es que no cuentan con la puntita de chocolate sólido al fondo del cono al estilo Epa. También está el sabor Black, con helado de dulce de leche, y el White con helado de chocolate.

Snacks Maretti: tostaditas saladas y muy condimentadas que desde su empaque nos recuerdan a los Twistos, pero no se asemejan en nada… lo que no significa que se an malos. Son snacks con su propia personalidad, y mucho gusto concentrado de caldo de verdura con especias. Hay espacio también para sentirle el gusto a las cortezas de pan amargo a los costados, que tienen los suyo. En definitiva una interesante experiencia para comer en cualquier momento del día. Estas “brusquetas” vienen en varios sabores más (queso, pizza, cebolla, etc) pero sólo probamos la de la foto, y lo volveríamos a hacer.
Hamburguesa Swift Casera: luego de haber tenido una mala experiencia hace años con la Paty Casera, me resistía a probar de vuelta una hamburguesa que dijera ser de ese estilo. Tanta publicidad reciente de las Swift me hizo reconsiderar la idea, pero fueron probadas con otra “clásica” para ver la diferencia Era una XL pero se achicó tanto que en el plato parecía una común y silvestre. A diferencia del extraño condimento de las Paty que me generó rechazo, las Swift aparte de su rara forma de flor (algo conserva de eso en la foto) son más ricas: están menos procesadas, menos gelatinosas y su sabor se asemeja más a una albóndiga casera que a la industrial, pero alguien sin tanta meticulosidad capaz que no note la diferencia.  

Galletitas de Limón y Chocolate La casita del Bosque: provenientes de la temible Villa Gesell estas galletitas que hablan de ser artesanales son muy sabrosas. El limón del relleno bien ácido y el chocolate bien oloroso y amargo, una combinación linda para el paladar. Superan a las del mismo tipo de Balcarce (segundas en el podio) seguidas por las Carrefour. La empresa y sus casas artesanales también se dedica desde 1991 a la venta de alfajores y conitos de dulce de leche. De yapa también comercializa libros sobre el universo de los gnomos, algo que vemos desde la decoración de sus locales y sus envases. Mucho estilo patagónico para una empresa curiosamente de la Costa Atlántica.    

Figacitas Lactal: toda una novedad de parte de una marca bien tradicionalista que sentimos que no innova en algo desde hace décadas. Las denominadas Figacitas (pan tipo figazza) son unos pálidos discos súper blanditos para comer con cualquier cosa. Ideal para devorar con cosas saladitas o productos untables. A algunos puede asustar que sean casi de color blanco y por ende crean que estás comiendo algo crudo, pero no hay que tostarlos salvo que uno lo prefiera así. Por fin una novedad de la marca manejada por Fargo, que a su vez desde 2011 le pertenece a Bimbo.

Varias galletitas para comentar: la más novedosa es la Cookies con Choco Chips de Cuisine & Co, una marca que recientemente ha lanzado Cencosud para sus supermercados. De la marca también se consigue leche, pastas, vegetales congelados, huevos, conservas en lata, etc. Probablemente estas galletitas con chips sean de lo más llamativo, pero no tienen un gusto que sea una locura: bastante regulares, con una masa que a veces roza lo salado. No son tan mediocres como las Zucoa pero igualmente no se recomiendan. Las Semoladas de Granix van y vienen del mercado y aunque su forma de galleta marinera no atraiga a la juventud son realmente sabrosas para comer solitas. Terminamos con más obleas: las Bauducco de Avellana. Son nuevas o viejas? No lo sabemos pero son bastante buenas para quien quiera comer algo de este tipo que no sean los quemados frutilla/vainilla…

Postrecito Cremigal: lejos del glamour del Serenito, el Shimy o la nostalgia del Fity o el Sandy encontramos un postrecito llamado Cremigal, que en su tapa tiene varios animales eufóricos. Sus sabores son vainilla, dulce de leche y chocolate: proamos los dos últimos y son muy aceptables. Dosis justa de dulce y leche. Otra opción para conocer aparte de los postres ya harto conocidos de siempre. Se los podría comparar en gusto a los Tregar, aunque con menos variedad de gustos.

Obleas Champagne de limón: volvimos con más obleas todavía, pero en esta oportunidad con el nuevo sabor de estas viejas-nuevas Champagne brasileras que desde hace un par de años trae Mondelez, bien lejos de las tradicionales de antaño. A las clásicas de frutilla-vainilla luego vino el sabor chocolate (tipo mousse) y ahora apreció el sabor limón, con un extraño copo de crema que nos hace dudar si le quisieron poner mousse de limón o lemon pie o algo por el estilo y no se lo creyeron. El sabor es más equilibrado y menos “chillón” que una oblea barata de venta callejera pero a diferencia de los anteriores no trae nada nuevo a lo que ya existe, así que no tenga mucha vida por delante. Lo realmente curioso fue que en su reverso apareció un mensaje de calidez de hogar que presumimos como publicidad aprovechando la cuarentena.


Terminamos esta extensa lista de artículo con este incunable cacao llamado Khartum. De olor era bastante similar a cacao barato estilo Arcoa o Zucoa pero… qué gusto tiene? No se pudo saber. Al igual que el puré de Carrefour la calidad de la bolsa era muy mala y simplemente se abrió pro la mitad contagiando de olor artificial a chocolate con azúcar todo lo que tocó. Un insoportable polvillo marrón que inundó otros productos de súper, las uñas, de todo. El que lo haya conocido, puede comentar al respecto.