El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

domingo, 11 de octubre de 2026

Para el dulce lo que es del dulce





Todos los años se me pasaba y esta vez no quiero olvidarme del Día del Dulce de leche, de paso con un título que también tiene presente a Piero. Una simple recorrida por varias décadas del prácticamente inexistente dulce Sancor puede ser suficiente, pero siempre se puede ir un poco más allá. Porque aparte de estar metido en tortas, alfajores bajoneros, budines, facturas, chocolates o simplemente en cucharaditas, el dulce de leche ha invadido hace rato otros terrenos. 
Primero aparece un aviso de 1979, anunciando una presentación tipo postrecito para que coman los más chicos. El siguiente aviso corresponde a 1989, con una imagen abocada al personaje de esos años "la vaca lechera de Sacnor" un tanto tétrica tanto en gráfica como la versión que se veía por tv. El colmo del minimalismo viene después, cuando desde una publicación infantil como Billiken Sancor directamente mandaba al infante a escribirse el aviso para su dulce. Finalmente, una publicidad del 2000 en la época en la que Sancor ya se había ganado su lugar con sus "Maestros Queseros", ahora iba por el título similar para sus dulces, llegando a ofrecer en esos años sabores más exóticos como el de banana. Tan equivocados no estarían sabiendo que años más tarde durante los 2010 y 2020 vendrían las variedades con chocolate, con queso estilo "relleno de chocotorta", con avellanas, con coco, con pistacho, etc. Es cierto que hay otras marcas de dulce de leche que están perdidas hace mucho más tiempo, como La Martona, Casanto o Gándara, pero Sancor siempre va a tener un dejo de nostalgia particular.
Pero se dijo lo de ir más allá, y puede considerarse que este día, nacido en la Argentina en 1998, también sirve para recordar e incentivar el consumo de aquellos productos derivados "sabor dulce de leche", ese gusto químico que no conocen otros países y no lo pueden igualar ni con su famosa mantequilla de maní. Por eso, aparte de galletitas dulces, chocolatadas líquidas y helados, supimos tener el Nesquik sabor dulce de leche (de 1999), las Zucaritas saborizadas "por tiempo limitado" (de 2003) o yogures de todo tipo, como este curioso Yo.gur de 2021, con la poco conocida marca La Nueva. 






Más acá en el tiempo, algunas rarezas más: el dulce de leche con crema comercializado por Milkaut en 2025 y el dulce de Lheritier, visto en 2024. Puede que este último no tenga ninguna rareza en su sabor, pero viniendo de una marca tan arraigada en las golosinas (aunque se abrió recientemente a productos como galletitas saladas o leche en polvo) resulta algo chocante, comparado con las marcas tradicionales como Ilolay, San Ignacio, Poncho Negro, Havanna, Vacalín Manfrey o los uruguayos Conaprole.
La última palabra la tenía que tener esta sorprendente novedad lanzada este año: el afamado dulce de leche Aireado de La Serenísima. Tras haberme costado un montón el poder localizarlo, pude coincidir con aquellos que le sentían una consistencia distinta, y que sólo eso ya lo volvía diferente a la presentación habitual. Resultó muy agradable su textura tan "livianita", que lo emparentaba con un postre pero también con los clásicos caramelitos de leche Tatín o Cubix de Arcor, pasando por los Chimbote y los Vauquita. Tal vez su desventaja es no verle potencialidad en aplicaciones en repostería, sino que queda como un simple antojo para cucharear. Al margen de los compuestos extra que lo hacen tan distinto (almidón?), se sigue festejando la innovación a la hora de buscarle la vuelta a algo rico y popular... y que por suerte todavía no empalaga el mercado.

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