Dentro de aquellas marcas cosméticas que no dejaron rastro (ni siquiera de un delineador) se encuentra la marca María Estuardo, lógicamente inspirada en la reina escocesa. Allá por 1966 la mentada marca anunciaba su extensa línea capilar para diversas necesidades: productos para la caspa, lociones revitalizantes, shampúes para cabellos secos, teñidos y/o grasos, cremas de peinar y algunos shampúes con ingredientes difíciles de vender en el presente como el huevo o la clorofila, pero que en su momento efectivamente fueron muy populares. Si el dinero no alcanzaba para las botellas grandes, no había problema: igualmente se podía conseguir dosis pequeñas de glamour comprando los sachets de plástico, con formita de sobres de mostaza.
Claro, ahora pensándolo bien sería una extraña ironía que hasta podría tomarse de mal gusto que una línea de productos justamente para la cabeza llevara el nombre de una reina que fue decapitada, pero bueno, hace 60 años ese detalle pasaba desapercibido por lo que una perfumería de prestigio como Ivonne no tenía problema en anunciarse como la encargada de tener todos los productos María Estuardo en sus estanterías.
No se sabe qué fue de la vida de estos shampúes (ni si existía algún tip ode parentezco entre la modelo protagonista del aviso y Nequi Galotti), así como tampoco si guardan algún tipo de relación con Mary Stuart, la icónica fragancia (también inspirada por la misma mujer) nacida en los años 50 y que se sigue comercializando (tanto en perfume como en leche de pepinos) por Siscom de Argentina, la misma empresa dueña actualmente de Rayito de Sol, Biuty y Tortulán... acaso durante los años 60 tuvieron un ataque de argentinidad y castellanizaron el nombre?

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