En Agosto de 1981 el autoservicio mayorista Catamarca (que tiene ese nombre no por la provincia sino por encontrarse su sucursal principal en dicha calle) se publicitaba así en los principales diarios del país nombrando las marcas con las que trabajaban: están las que se conservan prácticamente igual como las conservas Cascabel, las especias Layco, las Bodegas Esmeralda o los vinagres Menoyo, mientras que otras firmas como el amargo Terma, los dulces Lembos, el café La Morenita o las ceras Suiza hace bastante que portan otra imagen. Tal vez ese nombre tan limitado a su calle de origen limitaba la expansión que se estaban planeando, pero no se puede negar que tenían un slogan con bastante gancho.
Si bien ya no hay información sobre qué fue de la vida de esta empresa 45 años después, hay que destacarles que eran un mayorista que no le hacían asco a nada: no se limitaban a los típicos rubros de comestibles y limpieza como sus equivalentes actuales, sino que se animaba al rústico mundo de la informática, por ejemplo teniendo entre las marcas con las que trabajaba al "computador personal" Durango, que había comenzado a popularizarse a fines de los 70 como un interesante artefacto que disponía de sistema operativo multitarea y que utilizaba archivos de configuración de texto incluso mucho antes que el famoso MS DOS...

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