El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

lunes, 15 de junio de 2026

Una golosina que voló por los aires (1996)


Una gran curiosidad kiosquera se sucedió allá por 1996 de la mano de Lheritier y Cartoon Network: este aviso publicitario para kiosqueros y almaceneros nos cuenta que está llegando una nueva golosina llamada "Sky Pop", algo que presumimos se trató de una especie de chupetín con una hélice incorporada. El hecho de que prometa que es algo que sopla y se va al cielo lo emparentaba con otras golosinas de antaño como el Soplagol o el Dale Gol de los años 70, ya publicitados previamente por aquí. De hecho Lheritier tuvo su propia versión de dicho juguete, el Bola Loca, que traspasó el mundo del producto en sí y se volvió una marca que se ve en todo tipo de caramelos. Sin embargo, contra todo pronóstico este extraño Sky Pop no trascendió demasiado el paso del tiempo, a pesar de tener un tentador elemento para el consumo masivo de los niños: los inolvidables tazos plásticos con personajes de Hanna Barbera. El mismo catálogo de personajes del mismo canal que en ese mismo año también se podía ver en las golosinas Billiken.
A pesar de ser una golosina juguete con premio doble (hélice más tazo) y aparentemente haber tenido un amplio apoyo en tv, el Sky Pop no pudo ser un producto que se consolidó en el kiosco de hace tres décadas. Sí lo terminaron haciendo, como lo venían haciendo de antes también, los chupetines más tradicionales y clásicos de Lheritier, como sus queridos chupetines Pico Dulce, Pito-Pito y Baby Doll, la paleta gigante Chupetón-cito y el ya mencionado Bola Loca. Se ve que, a pesar de lo agresivo que puede resultar en un principio la llegada de chucherías importadas, la calidad por sobre los extras que puedan venir de premio siempre prevalecen...

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