El Gran libro de las Marcas fue una recopilación de envoltorios, envases, publicidades y avisos sobre muchos productos: golosinas, galletitas, chocolates, alimentos, bebidas, medicamentos, productos de limpieza, cosmética, perfumería, higiene, etc. Lo comencé en 2002 y lo terminé en 2006. Llegamos al 2012 y, 10 años después, y con las posibilidades de interacción de la actualidad, decidí retomar las colecciones para agrandarla aún mas. Con el propósito de compartir los logros realizados en esa vieja y en esta nueva etapa, se crea este blog. También será el canal de comunicación para todos los que se ofrezcan a vender cosas que ustedes tengan, y así agrandar la colección. Saludos y ojalá que lo disfruten!

sábado, 6 de junio de 2026

Un crucero a la deriva (2001)


Desde el 5 de Junio de 2001 y hasta fin de año se podrán acceder a ciertos beneficios para la clase media que pasarán a ser impensados una vez finalizada la agonizante Convertibilidad: para esas fechas el pituco Patio Bullrich, el denominado primer centro comercial de CABA y propiedad del grupo IRSA desde 1998, estaba lanzando su exclusivo programa de premios y beneficios que prometía regalos espectaculares. Para acceder al mismo había que presentar una factura igual o mayor a $50 pesos-dólares y llenar un formulario. Lo del "crucero de compras" no era por el nombre nomás, ya que efectivamente entre los premios que se sortearían hasta fin de año figuraban QUINCE cruceros de 8 noches cada uno, seguido de dos cruceros de 21 días y sorteos adicionales por 7 cruceros más, con destinos a Brasil o a Europa, así toda general. Con razón mencionaban que iban a mezquinar de a un cupón por persona sin excepción!
Entre los auspiciantes de semejante despilfarro marítimo obviamente estaba la empresa italiana Costa Cruceros, la tarjeta neoyorkina Diners y la revista turística Lugares, editada por La Nación, de donde se extrajo justamente este pomposo aviso. De ahí que a las pocas páginas la mencionada revista anunciaba su propio club de beneficios por suscripción, por apenas 5 pesos por 80: con un cupón que sobresalía de entre sus páginas se podía elegir suscribirse de manera canchera pagando por tarjeta, pero era posible también avisar que se podía pagar por efectivo y de esa manera asistir todos los meses hasta las oficinas de la editorial y pagar el debido valor del número. No sería recomendable la opción de pago por cheque... desde Marzo que transacciones con los mismos pasaron a tener recargo! Pero a no preocuparse porque será un impuesto provisorio, sólo hasta Diciembre de 2002...

No hay comentarios:

Publicar un comentario