Si bien su auge ocurrió entre los 70 y 80, aún en 1996 la mayonesa Sancor conservaba prestigio para seguir en el mercado. Aunque no tenía mucho que ver con los productos lácteos, este aderezo se ganó su lugar en el corazón del consumidor argentino y en este aviso de hace 30 años conservaba la misma idea publicitaria que tuvo cuando se lanzó en 1971: decir que es un producto tan bueno que equivale al producto casero. Una idea que incluso tuvo a Marcelo Marcote en sus campañas, quien también anunciaba el dulce de leche de la empresa de Sunchales. Volviendo a los 90, Sancor ofrecía la practicidad de la presentación en sachet aparte del tradicionalísimo frasco de vidrio.
Si bien para muchos se trata de una curiosidad retro, la mayonesa Sancor (testigo de haber dejado a su paso marcas como Magnasco, Ri-K o Siempre Lista) continúa existiendo en tímidas cantidades por las góndolas nacionales, llegando a ofrecer incluso los envases gigantes de 5 kilos para grandes eventos. Hasta 2018 su planta productora en Santa Fe le pertenecía a la propia Sancor, pero desde ese año pasó a ser parte de Agroindustrias Regionales SA (AIRSA), una compañía dedicada a la fabricación de aderezos de varias firmas, como la BC de La Campagnola, Molto, las extinguidas mayonesas de Baggio y Alicante, las vigentes Costa del Sol y Zanoni y otras menos conocidas como Precursor, BQB (Bate que Bate) e Índigo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario