El universo de la serie Chiquititas de Cris Morena aún cuenta con varias facetas poco recordadas, a pesar de tratarse de un fenómeno masivo. Por ejemplo, suele pasar por desconocido que en 1996 comenzó a producirse la versión brasilera de la tira, que también se convirtió en un éxito y llegó a estar al aire entre 1997 y 2001, seguido de una remake entre 2013 y 2015. Esta nota de Crónica de hace 3 décadas adelantaba la gigantesca puesta que iba a significar este proyecto, grabado mayoritariamente en Argentina (específicamente en Sonotex), es por eso que el suplemento se permite jugar un poco con la sensación de explotación infantil que impresiona todo, deslizando que ninguno de los colaboradores a quienes se les consultó al respecto tienen idea de cuánto ganará cada actorcito. Aunque se arriesgaron tirando posibles nombres, se limitó a denominarse igual que su progenitora argentina. Para la época de la remake de hace un poco más de una década, todo el producto quedó hecho en Brasil y sin la intervención de Cris Morena.
Otro aspecto poco mencionado del repertorio de los huerfanitos de Rincón de Luz pasó en 2001, cuando se anunció la creación del Club Chiquititas. La siguiente publicidad (lógicamente extraída de Billiken, que conservaba los anuncios como si aún formaran parte de Editorial Atlántida) ayudaba a los púberes consumidores a crearles expectativa sobre todo lo que podían hacer si se afiliaban al mentado club: con una cuota ANUAL iba a ser posible acceder a lo que hoy se le diría "contenido exclusivo/Premium", como una carta de bienvenida, un videoclip inédito, calcomanías y la distinción de un carnet. Pero con el abono no alcanzaría para acceder a todo el Universo Chiquititas, sino que aparecería un catálogo con descuentos para socios para seguir y seguir gastando en productos de la serie, como sus cartucheras, prendas de vestir, anotadores, figuritas... cuánto habrá durado ese proyecto si se tiene en cuenta que el programa sólo llegó hasta fines de ese año?


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