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jueves, 15 de enero de 2026

Hoteles que dejan huella (1986)


Para lo que queda de Enero todavía hay opciones de vacaciones: este aviso veraniego de 1986 (donde ya anticipan los descuentos de fin de temporada) nos recomienda la posibilidad de dos clásicas locaciones para descansar, así como congresos y grandes acontecimientos. Si eligen Buenos Aires, el City Hotel 4 estrellas, por 12 Australes por cabeza pueden disfrutar de desayuno y garaje. Y para la mítica Mardel, el tradicional hotel Hermitage (también de 4 estrellas) que ahora se ofrece como totalmente renovado. Cuarenta años después para dar con el mismo sitio deberán buscarlo bajo el nombre de "NH Buenos Aires City".
El establecimiento propiedad de Florencio Aldrey (como tantas muchas otras cosas allá) ofrece entre sus novedades turísticas la flamante "vereda de las Estrellas" que comenzó a imponerse desde la temporada anterior, gracias a las iniciativas de Chiche Gelblung y Editorial Perfil. Inspirada en el hollywoodense Hall of Fame de la vereda del Teatro Chino, diversas figuras del espectáculo nacional e internacional van plasmando sus manos (o alguna otra parte de su cuerpo) sobre el cemento del Boulevard Marítimo para la posteridad. Curiosamente no existe algún sitio que registre todos los que pasaron por allí...

1 comentario:

  1. Un hotel que deja huella no es solo un lugar donde pasar la noche: es un espacio que inspira, emociona y transforma. Ya sea por su arquitectura, su historia, su compromiso con la sostenibilidad o la calidad de su servicio, estos hoteles crean recuerdos que perduran mucho después de la estancia.

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