En estos días se cumplió un año de la muerte de Hugh Hefner, un personaje sin dudas
tan amado como odiado por mucha gente. Pero lo que no se puede negar de él en
todos sus años de trabajo ha sido la gran habilidad para instalar su marca
Playboy en muchísimos productos que consiguieron con ese nombre volverse
automáticamente un sinónimo de seducción y virilidad. De ahí que cumpliera esos
objetivos en quien lo consumiera era otra historia, pero era una marca muy bien
vendida. Vemos una publicidad de 1993 donde
se ve una amplia línea de artículos con el conejo de garantía de masculinidad:
perfume, gel íntimo, crema bronceadora y post bronceadora, jabón de tocador y
hasta preservativos. Gran parte de estos productos se siguen comercializando,
aunque falta en la foto el desodorante (masculino y femenino) que actualmente aparece
en cualquier supermercado…

No hay comentarios:
Publicar un comentario