Hace 40 años, la
DGI comunicaba sus amables amenazas de cobro de impuestos a la sociedad con
propagandas como ésta: la tétrica imagen de un padre jugándoselo todo en una
ruleta ante la traumática imagen de sus hijos y el llanto de su esposa.
Metafóricamente, la DGI advertía a los evasores que, cual casino, se iban a
quedar con todas tus pertenencias si no respetabas la ley. Eran las épocas en
la que en estos mismos avisos aparecía, sin eufemismos militares, un tanque de
guerra con el logo de la DGI buscando y reprimiendo evasores…

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