¿Es posible hacer
publicidades para bebidas alcohólicas sin apelar al humor básico, a
estereotipos femeninos ni a inculcar virtudes incomprobables? Es posible si por
ejemplo prestamos atención a esta serie de avisos de 1947 del Whisky estadounidense
Four Roses, donde se busca cercanía con el consumidor sin rebajarlo ni
prometerle la felicidad extrema…

No hay comentarios:
Publicar un comentario